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Carlos Fabra vende su último refugio en Oropesa

El ex mandatario popular aún tiene pendiente una multa de casi 700.000 euros

El expresidente de la Diputación de Castellón y del PP provincial, Carlos Fabra, ha puesto en venta su chalé en Oropesa, Castellón, para poder hacer frente a las multas derivadas de su condena por fraude fiscal. Fabra fue condenado a cuatro años de prisión, cuatro multas que suman casi 700.000 euros y a una indemnización en favor de la Hacienda Pública de la misma cantidad por cuatro delitos de fraude fiscal cometidos entre los años 1999 y 2003.

Carlos Fabra, que cumple condena en la cárcel de Aranjuez desde finales de noviembre de 2014, ha abonado una parte de las multas y puso a disposición del juzgado una lista de 12 bienes embargables, que no han sido suficientes para afrontar la cantidad total pedida por la justicia.

No obstante, la garantía de pago de la responsabilidad civil es un requisito indispensable para la obtención del tercer grado desde la modificación legislativa de 2003. Esta calificación permite al exmandatario seguir su tratamiento en régimen abierto de semilibertad. Fabra ha iniciado los trámites para poder obtener el tercer grado y por ello ha decidido poner a la venta el chalé de la urbanización Les Platgetes de Bellver en Oropesa del Mar, Castellón. Hasta la fecha, Fabra ha disfrutado de un permiso de fin de semana en septiembre de 2015, mientras que le fue denegado otro en diciembre pasado.

Sin embargo, este no es un inmueble más. Ha sido el domicilio personal de Carlos Fabra hasta su entrada en prisión. De hecho, el juzgado le remitió allí la sentencia condenatoria por fraude fiscal. Pero, además, el chalé se convirtió en la torre de marfil desde la que Fabra tejió su poder omnímodo y donde se refugió en su caída cuando el teléfono dejó de sonar, acosado por sus delitos fiscales y su degradación social y política.

Urbanización Platgetes en Oropesa, Castellón.

Por el chalé de Platgetes desfilaron todos aquellos que en su día dominaron la política regional e incluso nacional. En esta misma urbanización veraneó el matrimonio Aznar a principios de los años 2000 y allí acudieron políticos y empresarios de todos los niveles. Incluso Francisco Camps asistió a una cena con Fabra y con otros invitados en 2010, siendo presidente de la Generalitat y en plena tormenta política por los casos que azotaban al cacique castellonense.

El chalé, en la urbanización Les Platgetes de Bellver, tiene una superficie construida de 367 metros cuadrados y 1100 de parcela y se ubica en un entorno privilegiado a caballo de los municipios de Benicàssim y Oropesa. La urbanización tiene acceso privado a la playa de Voramar y embarcaderos propios. Fabra compró la parcela por 360.000 euros y, tras una profunda reforma, la propiedad se revalorizó con el entorno. Aunque es difícil determinar el precio porque este tipo de inmuebles no suele salir al mercado, se sitúa por encima del millón de euros.

Con esta venta, Fabra culmina el proceso de degradación social que ha acompañado su caída política. Ya antes de ingresar en prisión, su sustituto al frente de la Diputación de Castellón y del Partido Popular, Javier Moliner, inició un proceso de sustitución de los adalides del fabrismo. En este proceso ha apartado de la vida política a miembros destacados, como el que fuera vicepresidente y mano derecha de Fabra, Francisco Martínez, acosado también por causas judiciales, y a su pareja, Esther Pallardó.

Martínez deberá afrontar este mes de febrero el juicio por prevaricación, tráfico de influencias, fraude ilegal y negociaciones prohibidas en el que la Fiscalía pide 4 años de prisión y 29 de inhabilitación por el caso de la Depuradora de Borriol.