Navalcarnero denuncia que hay cuadros falsos en la pinacoteca local

Dos lienzos no se corresponden, supuestamente, con los siglos en los que están catalogados, faltan obras y facturas del museo

El exalcalde de Navalcarnero, Baltasar Santos (PP), inauguró en mayo de 2015 un museo de pintores relacionados, de algún modo, con esta localidad de 26.364 habitantes. La galería está ubicada en un sótano del Consistorio. Además, entre las 71 pinturas que hay expuestas, figuran dos cuadros que no se corresponden, supuestamente, con los siglos en los que están catalogados (principios del XVIII y del XIX). El Ayuntamiento actual (PSOE) ignora cuánto gastó Santos en esta pinacoteca subterránea porque no encuentra las facturas. Ha presentado denuncia ante la Guardia Civil, además, por la desaparición de otras obras.

Las dos obras cuestionadas son Retrato de Felipe IV, un cuadro anónimo del que se dice que fue pintada hacia 1700. Y El martirio de San Sebastián, un óleo también sin autor que el cartel que lo acompaña asegura que data de 1800. Por estos dos lienzos, Baltasar Santos pagó 22.040 euros.

Las obras de acondicionamiento de este sótano municipal supusieron, además, un gasto de 59.451 euros para las arcas públicas de Navalcarnero, cantidad que aún se debe. En la actualidad, el Museo Municipal de Pintura de Navalcarnero permanece cerrado después de haber sufrido varias inundaciones y carecer de permiso como pinacoteca por parte de la Comunidad de Madrid. De hecho, no se encuentra en la red de museos regionales. El Consistorio, además, desconoce el montante total de lo gastado en estas dependencias subterráneas. No halla las facturas de numerosas obras, pero sí recibe continuas reclamaciones de cantidad por los trabajos realizados y las obras expuestas.

La obsesión por lo subterráneo

Las cuevas 'centenarias'. Baltasar Santos se pasó años horadando el centro de la localidad para construir unas gigantescas cuevas para turistas. Gastó más de 25 millones de euros. Su idea era que los visitantes acudiesen al pueblo a admirar unas galerías que, según él, eran centenarias y conectaban todo el pueblo. Sin embargo, la realidad era muy distinta: en Navalcarnero hay unas 200 cuevas, pero fueron construidas por los particulares bajo sus casas para utilizarlas como despensas o bodegas. Las galerías construidas por Santos, al carecer de dirección de obras, han sufrido varios derrumbes.

Pinacoteca en el sótano. El museo de pintura ocupa un sótano de unos 400 metros cuadrados del Ayuntamiento. Sufre humedades y no está reconocido por la Comunidad de Madrid.

El actual edil de esta localidad, el socialista José Luis Adell, ha denunciado este presunto caso de falsificación de las dos obras de arte ante la Guardia Civil junto al hurto, también, de seis maquetas y de una escultura de bronce que desaparecieron pocos días antes de producirse el relevo municipal.

“Solo han dejado las que pesaban más y no pudieron llevarse. Algunas estaban en el despacho del alcalde y otras en la sala de reuniones. Son maquetas de monumentos que se han hecho aquí y pertenecen al Ayuntamiento. Algunas tienen un valor de hasta 40.000 euros”, puntualiza Adell. Precisamente, la desaparición de estas obras y el descontrol de otras como cerámicas y cuadros, que no estaban inventariados, motivó que se examinara la galería de arte del sótano, dividida en dos estancias: una dedicada al costumbrismo y al paisaje del siglo XX (con 38 obras) y otra a los siglos XVII al XIX (33 cuadros).

'El martirio de San Sebastián', anónimo.

El Consistorio pidió asesoramiento sobre lo hallado en el sótano municipal y lo encontró, de rebote, en Juan Carlos Moya, técnico de cultura del Museo de Arte Contemporáneo de Fuenlabrada: “Yo estaba de visita en Navalcarnero porque había ido a ver a un amigo artista cuando el Ayuntamiento le llamó. Decidí acompañarlo por curiosidad. Eché un vistazo, muy general, y vi cosas que no me cuadraban”, indica el técnico.

Cosas como que el lienzo de algunos cuadros de esa segunda sala, de pinturas fechadas entre 1600 y 1800, no era antiguo, sino mucho más actual. Al darle la vuelta al Retrato de Felipe IV se observa, por ejemplo, que la tela del cuadro está montada al bastidor con grapas “y no con clavillos que era lo que se hacía en el siglo XVIII”, señala otro experto consultado por este periódico.

La inspección ocular de Moya no tuvo, eso sí, ánimo pericial. Aunque hubo más cosas que le extrañaron: “La técnica utilizada en algunos cuadros que vi no era la de aquellos siglos, sino mucho más contemporánea; parecía obra de un copista”.

Este experto remarca que no se fijó en el nombre de los cuadros que analizó superficialmente. Pero tras su visita, el Ayuntamiento concluyó que había indicios de que, al menos, dos óleos de esa sala podían ser falsos: el propio Retrato de Felipe IV y El martirio de San Sebastián. “Lo que no sabemos es si la falsificación fue durante la adquisición o si fue un cambiazo posterior”, añade el alcalde de Navalcarnero.

Esos dos cuadros se compraron entre 2005 y 2006 en la tienda de antigüedades de Pedro Alarcón, situada en la calle de Lagasca de Madrid. En las facturas figura el nombre de Baltasar Santos González, el anterior edil popular de Navalcarnero.

El martirio de San Sebastián fue adquirido en noviembre de 2005 por 10.092 euros. Y el Retrato de Felipe IV en marzo de 2006 por otros 11.948. Uno de los responsables de esta tienda aseguró a este periódico que no recordaba dicha compra ni le sonaban los óleos mostrados, aunque sí reconoció que el Ayuntamiento de Navalcarnero había sido cliente suyo en otras ocasiones. “Le vendimos uno o dos cuadros, pero yo a ese señor que dice usted [Baltasar Santos] ni sé quién es ni lo conozco”, aseveran en la galería.

A lo largo de varios días, EL PAÍS intentó, sin éxito, ponerse en contacto con el anterior alcalde de Navalcarnero para recabar su opinión sobre los hurtos de maquetas y esculturas y la fallida pinacoteca municipal.

La sala municipal, de unos 400 metros cuadrados y con una humedad considerable, no parece la estancia más adecuada para conservar 33 cuadros de más de 300 años de antigüedad. “Pero es que esto no es un museo, no cumple con los requisitos. Y además este sótano se ha inundado varias veces; la última en junio del año pasado. Y no está abierto al público”, afirma Leticia Correas, concejal de Patrimonio y Turismo.

Desde la Oficina de Cultura y Turismo de la Comunidad aseguran que no tienen constancia, por otro lado, de este museo. “No nos comunicaron su apertura y deberían haberlo hecho. Es un trámite administrativo que sirve para verificar que lo que se abre es una pinacoteca y no otra cosa. Y de paso, nos permite hacer una planificación razonable de la oferta museística de la región”, esgrimen.

Cuando se inauguró este museo, Navalcarnero tenía una deuda de más de 200 millones de euros y los presupuestos prorrogados desde 2008. Toda la gestión de Santos, que se mantuvo casi 20 años como regidor, está siendo auditada por la Cámara de Cuentas y los jueces. Santos abandonó el PP días antes de las pasadas elecciones y fundó un partido independiente.