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El CIE de la Zona Franca, ‘condenado’ por “vulnerar los derechos humanos”

Un millar de personas celebran en Barcelona un 'juicio popular' contra el polémico centro y le 'condenan' a su desaparición

Un particular jurado popular ha declarado esta mañana culpable de “vulnerar los derechos humanos” al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca de Barcelona y le ha condenado al cierre “a perpetuidad”. Así, ha concluido al mediodía la celebración de un simbólico juicio, en el que han participado un millar de personas, contra el polémico centro.

El CIE de la Zona Franca cerró sus puertas el pasado noviembre para realizar unas obras en su interior que debían concluir antes del 1 de febrero. La adecuación de las instalaciones se realizó después de que un grupo de jueces visitara las instalaciones y denunciara las deficiencias que impedían una estancia humanitaria a los internos en estos centros, una especie de cárceles en los que pasan los meses a la espera de su expulsión de España por carecer de papeles en la mayoría de los casos. La reapertura se ha retrasado pero es inminente por eso, esta mañana, un millar de personas se han concentrado ante la instalación para exigir su cierre definitivo.

A las puertas del CIE los asistentes han podido escuchar a varios testimonios vinculados con los centros de internamiento y acusaciones a este tipo de instalaciones por vulnerar los derechos humanos. Los participantes han escrito sus acusaciones en cartulinas, en las que se podía leer: Yo acuso al CIE de ser una prisión ilegal y racista, y yo de legalizar la barbarie, y yo de romper vidas y proyectos, y yo de que se trate de un campo de concentración encubierto… Al final, las imputaciones se han trasformado en aviones de papel que se han lanzado contra el muro del centro. Algunos traspasaron la valla bajo la atenta mirada de los Mossos d'Esquadra que vigilaban la entrada.

Uno de los testigos que ha intervenido en el juicio fue Inder Jeet Singh, de 28 años y de origen indio que abandonó su país en 2003 en busca de un sueño. Inder pretendía ir a Londres, lo que desconocía es que tardaría una década en pisar Europa. Primero sobrevivió en Burquina Faso a la espera de unos permisos que nunca llegaron. La vida le llevó a atravesar a pie Mali, el Sahara, Argelia, Marruecos hasta que llegó a Ceuta donde ingresó en un CIE. No sería el único en el que viviría, también estuvo en el de Algeciras. “Nadie te comunica nada, vives en una celda cerrado, para hacer pipí tienes un policía detrás…”, denuncia Inder. “El día que te llaman por megafonía es mucho peor porque sabes que te enfrentas a la expulsión o, como me pasó a mí, a que te abandonen en las puertas del centro sin darte ninguna explicación”. Hoy trabaja de recepcionista de un hotel en Barcelona y quiere estudiar en la universidad. Nunca ha llegado a pisar Londres.

Un momento del 'juicio popular' ante con las instalaciones del CIE de fondo.

Los CIE son establecimientos muy cuestionados por amplios sectores de la sociedad. La propia alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se manifestó frente a sus puertas el pasado junio poco después de llegar a la alcaldía. Esta mañana representantes del equipo de gobierno, entre los que se encontraba el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, han protestado a las puertas del establecimiento. Pisarello ha querido dejar claro que Barcelona “es una ciudad de acogida y el CIE no es más que una anomalía”. “Haremos lo posible para que no vuelva a abrir, desde el Ayuntamiento defenderemos los derechos humanos de todos nuestros vecinos provengan de donde provengan”, ha concluido.

El teniente de alcalde Jaume Asens ha exigido el cierre de todos los Cies y ha amenazado con utilizar los mecanismos que tiene en su mano el Ayuntamiento para presionar si se reabre el equipamiento. “Desde el Consistorio debemos velar por que no se vulnere ningún derecho en nuestra ciudad, como sabemos que en el CIE se vulneran, nuestros técnicos realizarán las inspecciones pertinentes; si nos prohíben la entrada en el recinto solicitaremos órdenes en los juzgados”, ha concluido. Asens asegura que se ha dado la instrucción a la Guardia Urbana de que “no se realicen ningún tipo de identificación con criterio étnico o racial”. De esta manera ningún cuerpo municipal aportará más internos al CIE.

Los representantes de Barcelona en Comú no han sido los únicos que han acudido al acto. Los tres concejales de la CUP en Barcelona,  María José Lecha, Maria Rovira y Josep Garganté,  también han acudido a la cita junto a la diputada Gabriela Serra. De ERC han asistido el diputado en el Congreso de los Diputados Joan Tardà, y el secretario de Igualdad, Migraciones y Ciudadanía, Oriol Amorós.

Amorós ha querido condenar que las garantías de los internos en los Cies son inferiores a la de los recluidos en centros penitenciarios. “Estamos preparando la República de Cataluña como un Estado donde no se podrá, entre otras cosas, privar de libertad a alguien sin que haya cometido un delito”, ha afirmado.

Entre los asistentes había representantes del Colegio de Abogados de Cataluña, del Centro Catalán de Atención al Refugiado, del Sindicato de Manteros o incluso el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart.

La directora de Sos Racisme, Alba Cuevas, ha querido remarcar que tanto el Ayuntamiento de Barcelona como el Parlament de Cataluña han “manifestado el rechazo al CIE”. “Ahora está cerrado y creemos que es posible que no vuelva a abrir jamás porque un espacio donde se vulneran los derechos humanos no debe existir”, ha denunciado.

El veredicto de los asistentes ha concluido con una condena unánime. El CIE ayer permanecía vacío; los internos que debían estar en Barcelona fueron derivados en noviembre a Zaragoza o Valencia mientras se reforma el centro. Todavía no hay una fecha firme de cuándo debe reabrirse.