Puigdemont busca el apoyo del PSC para los Presupuestos si falla la CUP

Los anticapitalistas dicen que no aceptarán ningún "chantaje" del Gobierno catalán

Los Presupuestos de la Generalitat para este año serán la primera prueba sobre la salud del pacto entre Junts pel Sí y la CUP. El Gobierno catalán confía en superar el obstáculo, pero, si fallara, los socialistas serían la opción preferida para aprobar las cuentas, la ley de acompañamiento y la ley sobre el cambio climático anunciada el pasado lunes, una vez que Ciudadanos se ha descartado como aliado parlamentario. El líder del PSC, Miquel Iceta, explica, sin embargo, que Carles Puigdemont no mostró ningún gesto en ese sentido en la entrevista del pasado jueves, más allá de las buenas palabras.

El tira y afloja entre la CUP y Junts pel Sí sobre las cuentas públicas empezó hace unos días y la diputada de la CUP Anna Gabriel advirtió ayer de que no apoyarán “de ninguna manera” unos Presupuestos para 2016 que sean “injustos”, como vaticinó hace días el vicepresidente económico de la Generalitat, Oriol Junqueras, y que no respondan a las necesidades de los catalanes. La parlamentaria, encuadrada en el sector más duro de la CUP, añadió también que esta formación no aceptaría ningún “chantaje” y reclamó que se aplique el plan de choque social pactado con Junts pel Sí, al margen de que se aprueben los Presupuestos.

La primera opción del Gobierno catalán es la formación anticapitalista, porque es con la que firmó un pacto de investidura que lleva aparejado el proceso hacia la independencia. Si el pacto con la CUP fracasa, emergería la alternativa socialista.

Miquel Iceta, un político que se caracteriza por su voluntad de pacto, ha explicado en los últimos días que el PSC votará todas las medidas que contribuyan a mejorar “el bienestar de los catalanes”, siempre que se ajusten a la legalidad. En la entrevista mantenida con Puigdemont el pasado jueves, no hubo, sin embargo, ningún tanteo en ese sentido. “El tema de los Presupuestos salió de manera tangencial y yo creo que ellos siguen confiando en el apoyo de la CUP”, explicó a EL PAÍS el líder del PSC.

“Hubo buenas palabras, buena disposición, nada más. Ningún interés especial en pactar con el PSC los Presupuestos, aunque sí planteó que apoyásemos la ley sobre el cambio climático”, relata Iceta. Ese proyecto fue anunciado el pasado lunes por el Gobierno catalán y preve la imposición de una tasa a los vehículos contaminantes.

Durante su etapa como alcalde de Girona, Puigdemont fue capaz de tejer acuerdos parciales con fuerzas tan dispares como la CUP y el PP . Ahora, como presidente de la Generalitat, parece que la fórmula podría repetirse y buscar el apoyo puntual de un partido u otro para aprobar algunas leyes.

La vicepresidenta de la Generalitat, Neus Munté, aseguró el jueves tras la reunión entre Puigdemont e Iceta que el Gobierno catalán ve “mayor proximidad” con el PSC que con Ciudadanos y constató la voluntad de intentar acuerdos, pese a las discrepancias en el proceso soberanista. El presidente de la Generalitat escribió en su cuenta de Twitter que la entrevista con Iceta sirvió para “constatar las coincidencias y las discrepancias, y sobre todo, la voluntad mutua de diálogo”.

Si fallase la opción de la CUP y del PSC para aprobar los Presupuestos otra opción posible sería Catalunya si que es Pot. El grupo del que forma parte Podemos se ha acercado a Junts pel Sí y la CUP a cuenta de la comisión de estudio del proceso constituyente y también podría apoyar las cuentas si recogen la situación de “emergencia social”, aseguran.