Los enfermeros piden “amparo legal” para prescribir fármacos

El colectivo exige a Salud un marco legislativo que les permita seguir usando medicamentos en las curas sin necesidad de permiso médico previo

Los enfermeros catalanes se plantaron ayer a las puertas del Departamento de Salud para exigir al nuevo consejero, Toni Comín, "amparo legal" para poder prescribir los medicamentos que utilizan en las curas de enfermería sin necesitar el consentimiento previo del médico. Desde el pasado octubre, un real decreto estatal —el llamado "de prescripción enfermera"— prohibe al colectivo profesional recomendar fármacos a los pacientes o utilizar cualquier producto sanitario sin permiso del médico. "Pedimos amparo legal para poder realizar una práctica habitual en el trabajo clínico cotidiano de los enfermeros", reza el manifiesto que ayer entregaron en las dependencias de Salud.

La eterna pugna entre los límites de las competencias entre médicos y enfermeros se cerró a final de año en favor de los médicos. El Real Decreto contempla que los enfermeros "podrán indicar, usar y autorizar la dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica" pero para ello "será necesario que el correspondiente profesional prescriptor [el médico] haya determinado previamente el diagnóstico, la prescripción y el protocolo o guía de práctica clínica y asistencial a seguir". Esta cláusula, asegura el colectivo de enfermería, perjudica el desempeño de su trabajo. "Las enfermeras utilizan su criterio clínico para indicar o utilizar ciertos productos sanitarios o medicamentos dentro de las curas de enfermería que realizan y esto se hace siguiendo los protocolos y las guías de práctica clínica consensuada con los equipos interdisciplinares de los centros sanitarios", justificó la Secretaria de Acción Sindical de SATSE, Yolanda Garza. "Queremos hacer de enfermeras y se nos ha puesto en la difícil tesitura de decidir entre hacer nuestro trabajo o cumplir la ley", apostilló.

Los enfermeros explicaron que "con el beneplácito, tácito o explícito" de las Administraciones, los profesiones emplean medicamentos de forma autónoma según su criterio clínico, pero "sin prescripción médica y sin disponer de reconocimiento de la competencia y la autoridad legal" para hacerlo. Ante los conflictos éticos y profesionales derivados del Real Decreto, los manifestantes reclamaron "regular legalmente aquello que se está produciendo de facto con eficiencia y seguridad demostrada".

"Si acatamos la ley, paralizamos el sistema sanitario", advirtió Albert Tort, presidente del Colegio Oficial de Enfermería de Barcelona (COIB). El colectivo profesional ha dado 15 días a Comín para que ponga en marcha la maquinaria para crear un "texto regulador autonómico" que neutralice el Real Decreto. "En Cataluña hay consenso, diálogo y complicidad con el colectivo médico. Pero esta situación es kafkiana y tenemos que adoptar una actitud de prudencia en nuestro trabajo", manifestó Tort. El presidente del COIB advirtió que, si no obtienen respuesta de Salud, "la comisión de crisis se sentará a pensar qué puede hacer". El colectivo no descarta emprender ningún tipo de medida, incluso la huelga.