Pisarello condena una macrofiesta ilegal en el metro de Barcelona

El primer teniente de alcalde asegura que “hay una denuncia en marcha”

La noche entre el sábado 16 y el domingo 17 de enero, Barcelona vivió una macrofiesta ilegal nocturna en la línea 4 del metro, según informa el sitio web de Vice en un relato que ha escrito uno de los participantes, Daniil Romanov. Este jueves por la mañana fuentes del Ayuntamiento han confirmado el desmadre. "El plan era juntar alcohol, lo que no es alcohol, mucha gente, muchos grafitis, un altavoz portátil en un carro y montar una fiesta (de aniversario, parece ser) en el metro. Y se consiguió", se puede leer en esta "crónica".

El primer teniente de alcalde y portavoz del gobierno municipal, Gerardo Pisarello, ha confirmado la celebración de la fiesta y ha recordado que Transportes Municipales de Barcelona (TMB) ya lo ha condenado. Asimismo Pisarello ha dicho que "hay una denuncia en marcha". "La ciudad está para disfrutarla y condenamos unos actos que no tienen justificación y que afectan a un espacio que tendría que servir al bien común", ha dicho Pisarello. Sobre los destrozos causados, ha informado que todavía no están cuantificados.

Según el texto del implicado en los hechos, titulado Así es un fiestón (ilegal) en el metro de Barcelona y documentado con muchas fotos, todo empezó con un botellón en "una pequeña plaza" al centro de Barcelona. Desde allí, en masa, los jóvenes (y no tan jóvenes) se dirigieron a una estación de metro "donde es muy fácil colarse". A los vagones y a las estaciones (hicieron transbordo en Passeig de Gràcia) hicieron pintadas, orinaron, rompieron vallas..., todo en un clima de euforia.

TMB ha abierto una investigación interna junto con la Guardia Urbana de Barcelona para intentar identificar los promotores y los participantes de la fiesta. La policía local ya ha puesto en marcha un dispositivo específico para evitar que se repita otra macrofiesta. Según fuentes cercanas al caso, la investigación va por buen camino, puesto que los mismos organizadores han presumido de la acción en varias redes sociales.  De hecho, algunos de los vídeos han sido borrados hoy por parte de sus autores. Las mismas fuentes aseguran que no han detectado ningún otro intento de celebración de “este tipo de gamberradas”. 

La empresa de transportes ha presentado una denuncia a los Mossos d'Esquadra y de momento están cuantificando los daños provocados y el coste de reposición y de la limpieza, que “supera los 400 euros”. Además, un trabajador de TMB ha presentado una denuncia por las vejaciones sufridas por los asistentes de la fiesta. La investigación sigue abierta y no se descarta que se identifique a los organizadores en cuestión de horas.

El presidente del comité de empresa del Metro, Toni Ceballos (CGT), ha contado que los trabajadores no han tenido ninguna noticia de los hechos por parte de TMB. Solamente tenían conocimiento de ello por el jefe de una de las estaciones por donde entraron los jóvenes, que les comunicó que la noche de la fiesta tuvo que llamar al centro de control porque se vio desbordado con tanta gente. “Desde el centro de control avisaron a los maquinistas de que los trenes entraran a la estación a muy poca velocidad, por la cantidad de gente que había en el andén”, relata. El comité ha pedido una reunión con los responsables de riesgos laborales de la empresa. A Ceballos no le consta ningún episodio parecido, pero alerta del “riesgo serio de que se ponga de moda” hacer convocatorias como la del día 16.

Por otro lado, el presidente del grupo municipal del PP en el ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, ha acusado hoy a la alcaldesa Ada Colau de "pasividad" y "falta de transparencia" por la celebración de una fiesta "rave" ilegal en los vagones del metro"Colau como máxima responsable de seguridad, no ofreció ningún tipo de información sobre este incidente que provocó destrozos, pintadas, altercados con los vigilantes de seguridad y hasta obligó a cortar el servicio de metro expulsando a los usuarios del metro", ha denunciado el líder popular.