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La Fiscalía pide 98 años de prisión para un policía por abuso de menores

El acusado, que trabajaba en Castellón, se ofrecía para solucionar expedientes judiciales

El policía local de Burriana José Antonio M. M., acusado de abusar sexualmente de 8 menores entre 2007 y 2014, negó el martes los cargos en la primera sesión del juicio que se sigue contra él en la Audiencia de Castellón. La fiscalía pide para él 98 años de prisión y 74 de inhabilitación total por diversos delitos continuados de abuso sexual y corrupción de menores.

El acusado admitió conocer a los adolescentes y que había intentado en alguna ocasión mediar ante sus problemas judiciales. Además, encuadró sus actuaciones en el marco de las relaciones amistosas con ellos o con algunos de sus familiares. Incluso algunos de los denunciantes realizaron trabajos remunerados en una panadería que regentaba.

Por su parte, los menores relataron un patrón de comportamiento en el que, presuntamente, el acusado contactaba con ellos a través de otro menor y se ofrecía para solucionar expedientes judiciales. Las víctimas provenían de un estrato social bajo, con problemas económicos en el entorno familiar y acumulaban acusaciones por pequeños hurtos y violencia doméstica.

Fotografías de menores desnudos

El agente se presentaba como "solucionador" por su condición de alto cargo en la policía y como conseguidor de regalos, dinero en efectivo y prebendas, tales como teléfonos móviles o contactos en equipos de fútbol. En un primer encuentro les enseñaba fotografías de otros menores desnudos y les emplazaba a solucionar sus problemas si atendían a sus peticiones.

Tras haber mediado la relación sexual, el acusado amenazaba a los menores con acelerar sus procesos judiciales y con el internamiento en centros para que siguieran manteniendo los encuentros. Estos accedían atemorizados, incluso después de que la supuesta mediación judicial no hubiera solucionado sus expedientes.

El acusado intentó en repetidas ocasiones valerse de su condición de agente de la Policía Local para interesarse por alguno de los casos, lo que llamó la atención de los técnicos de la Fiscalía de Menores. La fiscalía elaboró un informe con el que la Guardia Civil inició la investigación que concluyó en abril de 2014 con la detención del acusado, que desde entonces permanece en prisión preventiva.

La defensa del acusado, por su parte, trató durante el interrogatorio de los testigos de hacer incompatibles la frecuencia de los encuentros sexuales con la estrechez de horarios del policía local.