Podemos buscó el apoyo de CDC, ERC y PNV para presidir el Congreso

Los grupos rechazaron sumarse a la propuesta de Bescansa porque no la vieron viable

Carolina Bescansa intentó hasta el último momento ser presidenta del Congreso y frustrar el pacto de PP, PSOE y Ciudadanos para aupar al cargo a Patxi López. La número tres y cofundadora de Podemos aprovechó un viaje de partido a  Barcelona para tentar al portavoz de Convergència en el Congreso, Francesc Homs. También contactó con el PNV y con Esquerra Republicana, para buscar un camino que le asegurara más votos que los del PSOE. La operación, confirmada por fuentes de las cuatro formaciones, fracasó por las sucesivas negativas que recibió Bescansa.

De haber triunfado, Bescansa tampoco hubiera alcanzado el número de votos suficiente. El plan de la diputada de Podemos, nombrada la semana pasada secretaria general del grupo parlamentario, pasaba porque solo los 90 diputados del PSOE hubieran votado a Patxi López. Con esa cifra en la cabeza, y contando con una renuncia de los 123 del PP a presentar batalla, Podemos calculó cómo podía superar al candidato socialista: añadiendo a los 69 de Podemos y sus confluencias territoriales los dos de Izquierda Unida-Unidad Popular, los 9 de Esquerra Republicana, los 8 de Convergència y los 6 del PNV.

Con la suma de todos, alcanzaba 94 escaños, cuatro más de los que, a priori, disponía López. Aunque hubiera logrado el voto favorable de los cuatro partidos —finalmente, solo obtuvo el sí de los dos parlamentarios de Izquierda Unida— su operación habría fracasado: López fue elegido en segunda votación con 130 votos, gracias a la abstención del PP y los votos de los 40 diputados de Ciudadanos.

Jesús Posada no cobrará indemnización

Natalia Junquera

El popular Jesús Posada no cobrará la indemnización de más de 300.000 euros (160.000 euros anuales durante dos años) como expresidente del Congreso porque ha decidido continuar en la Cámara ocupando el escaño ganado por Soria, y será ese, por tanto, el único sueldo público que cobre. Un real decreto de 2012 impide compatibilizar el cobro de la indemnización por cese en cargo público con cualquier otra retribución que corra a cargo de los Presupuestos. El sueldo de un diputado asciende a unos 80.000 euros anuales.
Posada comunicó ayer por escrito a su sucesor, el socialista Patxi López, su decisión de ocupar su escaño y no cobrar, por tanto, la indemnización por cese en su anterior cargo. El presidente del Congreso es la tercera autoridad del Estado después del Rey y del presidente del Gobierno, y su sueldo anual ronda los 167.000 euros. La remuneración del jefe del Ejecutivo es de unos 79.000 euros. El gasto en personal de la Cámara el pasado ejercicio fue de 35,57 millones de euros

Varios representantes de Podemos tantearon al grupo de Democràcia i Llibertat, la marca de Convergència Democràtica de Catalunya en el Congreso, y Bescansa viajó a Barcelona para reunirse con Francesc Homs.

El portavoz nacionalista no vio clara la operación, según apuntan fuentes de esa formación: "Se decidió desestimarla desde el primer momento porque su viabilidad no estaba en absoluto garantizada. Dependía de demasiados actores y grupos y nuestro voto no garantizaba el éxito de la operación". Estas mismas fuentes apuntan que el partido no quería abrir una vía de enfrentamiento directo con el PSOE con una maniobra en la que la formación "no podía sacar ningún rédito". Las mismas fuentes creen, además, que la operación iba destinada al fracaso y como prueba señalan que Podemos no logró, por el acuerdo entre el PP, el PSOE y Ciudadanos, peso en la Mesa del Congreso, que, por ejemplo, desplazó a los diputados del partido de Pablo Iglesias al gallinero en el hemiciclo, donde se sentarán en escaños con poca visibilidad.

Bescansa tampoco convenció a Esquerra Republicana. El encuentro fue en Madrid, y los republicanos lo consideraron un mero tanteo, según fuentes del partido. "Fue muy de pasada, un día antes de que se anunciara el pacto entre PP, PSOE y Ciudadanos", aseguran. ERC rechazó la oferta porque no querían ser ajenos a cualquier trato para la configuración del Congreso.

Todos los portavoces

En Podemos defienden que Bescansa, en calidad de negociadora, se reunió tras las elecciones del 20 de diciembre con los portavoces de todos los partidos, en un contexto de negociación que, al final, reflejó el primer fracaso de un hipotético acuerdo entre ese partido y el PSOE. Así, el sábado 2 de enero mantuvo un encuentro con el portavoz del PP, Rafael Hernando. La mañana del martes 5 de enero se citó con Antonio Hernando, portavoz del PSOE, y con Miguel Gutiérrez, diputado de Ciudadanos. El jueves 7 volvió a reunirse con Hernando, acompañada del diputado de Podemos Txema Guijarro. Al mismo tiempo, tuvo encuentros similares con IU y PNV, informa Francesco Manetto.

El propio Pablo Iglesias quiso mantener desde el 21 de diciembre una relación fluida con las formaciones nacionalistas. Así, el mismo día 22 habló no solo con Homs, sino también con Aitor Esteban, portavoz del PNV, e intercambió mensajes con Gabriel Rufián, de Esquerra. Tras mantener contactos con estas fuerzas para la conformación de la Mesa, el dirigente de Podemos volvió a hablar con sus líderes el pasado sábado para sondear su disposición a apoyar un Gobierno de coalición con PSOE e IU. Lo hizo, el pasado sábado, de nuevo con Homs y con Oriol Junqueras. Además, Xavier Domènech, portavoz de En Comú Podem, la alianza catalana de Podemos que fue la fuerza más votada en Cataluña el 20-D, tiene previsto ver este jueves al portavoz de ERC, Joan Tardà. Después, mantendrá encuentros con los líderes de las demás fuerzas, entre ellos el socialista Miquel Iceta.