El ‘Govern’ no sabe cuándo ni cómo quiere proclamar la independencia

Munté dice ahora que en 18 meses se impulsará una “declaración de intenciones” previa a ratificar la secesión

¿En qué momento Cataluña será independiente si el Gobierno catalán consigue su objetivo? La pregunta parecía que quedaba respondida perfectamente en la hoja de ruta con la que Junts pel Sí se presentó a las elecciones del 27-S. Pero después de los comicios, y una vez constituido el Gobierno, ni la propia Generalitat sabe cuándo ni cómo quiere proclamar la ruptura con el resto de España.

El plan de Junts pel Sí establece que la independencia se proclamará en 18 meses, antes de ser ratificada en una nueva Constitución. Pero el presidente, Carles Puigdemont, matizó este plan en su primera entrevista: afirmó que la secesión se tendría que ratificar en referéndum, para llegar al 50% de votos favorables a la soberanía que no se lograron el 27-S. "Tenemos suficiente fuerza para empezar el proceso, pero no para culminarlo", enfatizó, recordando que los independentistas se quedaron en el 48% de los sufragios en las autonómicas.

La portavoz de Junts pel Sí, Marta Rovira, aseguró, sin embargo, este martes que el proceso sería al revés: que primero se produciría la proclamación del nuevo Estado y después se elaboraría la Constitución. La dirigente republicana añadió que esa declaración podría ser explícita o ser una parte más del redactado de la ley de transitoriedad jurídica, pensada para enterrar la legalidad española en favor de una nueva legalidad solo catalana.

La duda ya no es si llegará en 18 meses, el plazo que fijó la Generalitat para esta legislatura: hay consenso en que la fecha es aproximada, más allá de que los consejeros de ERC quieran acelerar los plazos y los de Convergència pidan calma. El punto de controversia ahora es si la declaración de independencia, el momento en el que se formaliza por escrito la creación de un nuevo Estado, llegaría antes o después de la nueva Constitución catalana.

La portavoz del Govern, Neus Munté, intentó ayer juntar las posiciones de Puigdemont y Rovira, aparentemente contradictorias. Tras recalcar que ni en el Gobierno ni en Junts pel Sí había diferencias de criterio sobre cómo y cuándo se tiene que hacer efectivo el plan independentista, propuso una fórmula hasta ahora desconocida.

"Declaración de intenciones"

La consejera de Presidencia aseguró que, una vez aprobadas las leyes necesarias y desarrolladas las estructuras de Estado, podría haber una "declaración de intenciones": anunciar que la independencia será efectiva una vez se ratifique la nueva Constitución de ese hipotético Estado catalán.

Munté subrayó que en todo momento estaba diciendo lo mismo que Marta Rovira, a pesar de que no era así: la portavoz de Junts pel Sí había defendido que se proclame la independencia sin una nueva votación, y la consejera recalcó que la votación sí se hará: "Habrá que pasar por las urnas, que serán la columna vertebral de la independencia. La independencia requiere la elaboración de una Constitución que tendrán que aprobar los ciudadanos en referéndum", dijo.

<CS8.7>En lo que sí coinciden Rovira, Munté y Puigdemont es en evitar hablar de declaración "unilateral" de independencia. La consejera prometió que se haría con diálogo y negociación, y, ante la negativa que prevén recibir del Ejecutivo central, aseveró que la Generalitat buscará la mediación de la UE. Fuentes del Govern sostienen que el plan hacia la secesión está perfectamente definido pero que evitan dar detalles para no mostrar las cartas antes de tiempo.

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