El Área Metropolitana planea limitar la circulación de coches viejos

El Gobierno metropolitano sopesa crear tres zonas con diferente afectación para reducir la polución

El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) pretende seguir los pasos de Londres, Berlín o París y limitar la circulación de determinados vehículos para paliar los problemas de contaminación que afectan a sus 36 municipios. El vicepresidente del organismo, el socialista Antoni Poveda, señaló ayer que el objetivo es que los vehículos con más de 20 años de antigüedad “no puedan circular dentro del perímetro del AMB, lo que equivaldría al 4% de los que circulan actualmente”. El objetivo es fijar para 2018 el inicio de la medida.

La propuesta no está todavía totalmente definida, pero en los próximos días se remitirá al Consejo de Municipios para la Lucha contra la Contaminación Atmosférica, creado el pasado 1 de diciembre, con el objetivo de reducir un 50% la contaminación en 2020. El objetivo es crear una gran zona en la que no puedan circular los vehículos con etiquetas de emisiones Euro 1 (puesta en marcha en 1993) y Euro 2 (1997) que afectaría a toda el AMB e incluso se plantea que los de Euro 3 (2001) tampoco puedan adentrarse más allá de las rondas de Dalt y Litoral.

Los vehículos que se comercializan actualmente en la Unión Europea tienen unos límites de emisiones que pueden llegar a ser una cuarta parte de lo que se permitía en 1993. “Queremos colaborar y queremos plantear una lucha contra la contaminación atmosférica que viene derivado principalmente del vehículo privado”, explicó Poveda.

Una idea de Mayol descartada en 2011

En el ámbito municipal, la idea de limitar la circulación de los vehículos contaminantes fue polémica en 2011. Entonces, la concejal de Medio Ambiente, Imma Mayol, sugirió la idea, pero fue cuestionada por el edil de Movilidad, Francesc Narváez, que sugirió que debe ser la normativa estatal de la ITV quien limite la circulación de determinados coches.

El Área Metropolitana sopesa crear tres zonas con diferentes limitaciones de vehículos. La mayor sería la zona de bajas emisiones metropolitanas, que afecta a toda la gran Barcelona. Después habría una zona urbana de bajas emisiones, limitada por las rondas, y a partir de ahí se crearían zonas urbanas de atomósfera protegida, cerca de localizaciones especialmente sensibles, como podría ser una escuela. La regidora de Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona, Mercedes Vidal, señaló que en la capital las medidas se concretarán en la Mesa de la Calidad del Aire.

La medida, sin embargo, no depende únicamente del Gobierno metropolitano. Antes el Ministerio de Industria tendrá que aprobar el sistema de etiquetado de los vehículos en función de su contaminación.

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