Podemos quiere que el Congreso inicie ya su actividad

Expósito afirma que la Cámara podría derogar leyes que han causado “un sufrimiento inmenso” a la ciudadanía

Podemos pedirá este martes a la Mesa que el Congreso inicie su actividad legislativa aunque el Gobierno esté en funciones. El diputado Marcelo Expósito, de En Comú Podem, cuarto secretario del órgano, afirmó que se trata de una “decisión inédita” para que el Congreso pueda seguir haciendo su trabajo legislativo. “Se respeta así la división de poderes. Que las fuerzas de cambio tenemos fuerza para impulsar cosas. El viejo régimen se resiste a desaparecer y las emergentes podemos inducir transformaciones profundas”, ha señalado el diputado partidario de poder derogar leyes que hayan causado “sufrimiento inmenso” a los ciudadanos.

En una conferencia de prensa en Barcelona, Expósito ha afirmado que la Mesa dispone de un informe de los servicios jurídicos que es “enormemente flexible” ante la capacidad del Congreso para seguir con su tarea legislativa con indiferencia de que haya o no un Gobierno constituido. Fuentes de En Comú Podem sostienen que, por ejemplo, la Mesa está en condiciones de poder constituir las comisiones porque, de hecho, no existe en el reglamento de la Cámara baja ningún artículo que lo impida. Podemos está convencido de que, pese a que la mayoría del órgano está en manos de PP y Ciudadanos, el partido de Albert Rivera sería favorable a poner en marcha comisiones de regeneración democrática.

“No se trata de plantear nuevas leyes sino derogar las que han causado un sufrimiento intolerable”, ha señalado Expósito. Xavier Domènech, líder de En Comú Podem, no ha revelado qué medidas podrían tomar pero sí que ha querido constatar que existe una mayoría para derogar leyes tan esenciales como la LOMCE, la Ley Mordaza o las reformas laborales. “Hay una alternativa en la Cámara y la disyuntiva ya no pasa por el PP o el PSOE. El 20-D se acabaron las mayorías absolutas. Hay nuevas mayorías en el Congreso y por eso hicimos la propuesta al PSOE. Queremos sinceramente que sea positiva. Las clases populares del Estado se la juegan y el debate plurinacional también. Esperamos que elijan una alternativa para las clases populares y no en otra a favor de la troika”, ha señalado.

Ada Colau y Domènech han rechazado hablar de “líneas rojas” y han alegado que no fueron precisamente ellos quienes utilizaron esa terminología. “Para sentarnos en una mesa de negociación no puede haber ni una línea roja”, ha señalado Domènech en referencia a que Susana Díaz impuso “una autopista roja” al exigir que renuncien al referéndum y que incluso no están dispuestos a aceptar la abstención. Domènech insistió en su teoría de que la consulta es una coartada de los socialistas para impedir profundizar en otros asuntos que son tan prioritarios para Podemos como el referéndum en sí: la de abolir las puertas giratorias, reformar el artículo 135 de la Constitución.

“Se supone que el partido socialista está muy consolidado y lanzan puñales los unos a los otros”, ha afirmado la alcaldesa recordando que en En Comú Podem ganó las elecciones generales en Cataluña con cerca de un millón de votos. “No hemos puesto esa terminología. La ciudadanía no es tonta. Quiere que seamos consecuentes. No vale decir que quieres dialogar y poner líneas rojas a quien ganó las elecciones en Cataluña. Hay un mandato ciudadano: Para echar al PP, hay que sentarse en una mesa y hablar en concreto”.

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