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Carmena prohibirá circular a todos los coches si se dispara la contaminación

El nuevo plan del Ayuntamiento de Madrid entrará en vigor el 1 de febrero y restringirá también el aparcamiento en la almendra central y la velocidad en las autovías

Tráfico en la entrada a Madrid por la carretera M-607. Foto: LUIS SEVILLANO / VÍDEO: ATLAS

El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado hoy de forma definitiva el nuevo protocolo de actuación para episodios de alta contaminación, que endurece las medidas de restricción del tráfico en vigor ya desde marzo y prevé por primera vez restringir la circulación a todos los coches en situaciones excepcionalmente graves. Según ha explicado la concejal de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés (Ahora Madrid), las medidas diseñadas por el anterior gobierno, presidido por Ana Botella (Partido Popular) se activarán con este nuevo protocolo "más veces".

El pasado otoño, se obligó en varias ocasiones a los conductores a limitar su velocidad a 70 kilómetros por hora en las autovías de acceso a la ciudad y en la M-30; además, también se llegó a prohibir un par de días el estacionamiento dentro del área regulada con parquímetros. Con el nuevo protocolo aprobado hoy, que será discutido la semana que viene por el pleno municipal y entrará en vigor el 1 de febrero, se llegará además previsiblemente a prohibir la circulación por la almendra central (e incluso por la M-30, si la situación fuera crítica) a la mitad de coches, dependiendo de si tienen matrícula par o impar. Los taxis, motos y ciclomotores sí podrán circular. Si la situación de contaminación fuera extrema, se cortaría el paso a todos los coches, independientemente de su matrícula. De igual forma, en circunstancias excepcionales (como la vuelta de un puente festivo), se podrían levantar las restricciones incluso aunque persistiera la contaminación.

Paneles informativos anunciado la limitación de velocidad a 70 km/ h.

Castigo de la Unión Europea

Madrid incumple el límite de dióxido de nitrógeno fijado por la Unión Europea desde 2010, cuando entró en vigor la norma, y se arriesga por ello a una multa millonaria, descontando además los serios problemas de salud que provoca esta contaminación. Tras dos años de descenso continuo de los niveles, en 2015 volvieron a repuntar debido al incremento del tráfico (presumiblemente, por una mejoría de la situación económica), por lo que el gobierno municipal de Manuela Carmena trabaja ya en la redacción de un plan de calidad del aire a largo plazo. En paralelo, esta mañana se ha aprobado el protocolo para los días de mayor contaminación, que actúa sobre el tráfico porque el dióxido de nitrógeno procede mayoritariamente de los tubos de escape de los vehículos diésel.

La ciudad está dividida en cinco zonas; la más problemática comprende 41 kilómetros cuadrados, coincide con el interior de la M-30, alberga a 1,1 millones de habitantes y tiene 10 estaciones. La Unión Europea sólo prevé un nivel de alerta, que se alcanza cuando tres estaciones de medición ubicadas en una misma zona de la ciudad superan los 400 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno durante dos horas consecutivas. Eso no ha ocurrido jamás en Madrid.

¿Se prohibirá el tráfico?

¿Se alcanzarán alguna vez los niveles de contaminación necesarios para cortar el tráfico en toda la ciudad? Si el nuevo protocolo hubiera estado en vigor, en septiembre de 2011 se habría alcanzado el nivel 3, que prohíbe circular a la mitad de coches en la almendra central, en nueve ocasiones. En concreto, entre el 10 y el 17 de octubre la situación habría sido lo suficientemente grave como para cortar el tráfico a todos los vehículos, aunque esa decisión es discrecional. En 2014 también se hubiera activado el escenario 4, con tres días seguidos de aviso, aunque luego la situación mejoró. El año pasado, entre el 1 y el 10 de enero se alcanzaron cuatro avisos consecutivos, y la persistencia de los altos niveles habría podido llevar a prohibir el tráfico por completo en la almendra central.

Botella estableció además en marzo de 2015 dos niveles previos a la alerta: de aviso (250 microgramos) y de preaviso (200 microgramos). El nuevo protocolo aprobado hoy endurece esas condiciones. Para empezar, reduce el límite de preaviso a 180 micrógramos. Pero, además, estos límites debían superarse hasta ahora durante dos horas consecutivas en la misma estación de medición, y que esto sucediera al mismo tiempo en dos estaciones, las mismas, de una zona de Madrid. El nuevo protocolo tiene en cuenta simplemente que haya dos estaciones cualesquiera en una misma zona que superen el límite dos horas consecutivas.

Cuatro escenarios posibles

Hay cuatro escenarios posibles: en el primero, que se activa con un solo día de preaviso, se limita la velocidad máxima a 70 kilómetros por hora en las autovías de acceso a la ciudad (dentro del radio de la M-40) y en la M-30. Además, se informa a la población sobre actuaciones preventivas y de salud, y se ponen en marcha las medidas de promoción del transporte público (mayor capacidad y frecuencia de paso; se está negociando además con el Consorcio regional, que depende de la Comunidad de Madrid y por tanto del Partido Popular, que sea gratuito).

El escenario 2 se activa al segundo día consecutivo de preaviso o al primer día de aviso, y se prohíbe aparcar en la zona de estacionamiento regulado mediante parquímetros. Sólo están exentos los residentes (que puede aparcar sólo en su barrio), los vehículos eléctricos o de personas discapacitadas, y los servicios de emergencia. El escenario 3 se activa al segundo día consecutivo de aviso; a todo lo anterior, se añade la prohibición de circular por la almendra central (el interior de la M-30) a los coches según la matrícula (si es par, podrán circular en días pares, y lo mismo con los impares). Los taxis tienen recomendado no hacerlo si van vacíos, pero no se les prohíbe; además, ellos sí puede aparcar en las plazas azules con parquímetro.

El escenario 4, el más grave, se activa al tercer día de aviso o al primero de alerta. En este caso, la prohibición de circular se extiende a la M-30 y, si persiste la contaminación y el Ayuntamiento lo considera adecuado, se puede aplicar a todos los coches independientemente de su matrícula. Los taxis no pueden circular vacíos en escenario 4. Quedan exentos de todas las restricciones de circulación los coches que lleven a tres o más ocupantes, además de los eléctricos, híbridos, de gas, de distribución de mercancías o mudanzas, de autoescuela, fúnebres, televisivos, grúas y de personas con discapacidad.

Además, el Ayuntamiento puede limitar la velocidad en las autovías de acceso y en la M-30 aunque no se alcancen ya los niveles necesarios si, después de desactivarse el protocolo, la contaminación supera aún los 160 microgramos en al menos dos estaciones de una misma zona y hay una predicción meteorológica desfavorable.

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