Selecciona Edición
Iniciar sesión

Vall d'Hebron indemniza a una mujer que perdió el útero en el parto

La paciente, de 28 años, quedó estéril tras un alumbramiento "defectuosamente controlado", según su abogada

El hospital Vall d'Hebron ha indemnizado con 77.813,42 euros a una paciente que perdió el útero durante el parto. La mujer, de 28 años, se quedó estéril tras un alumbramiento que, según su abogada Margarita Martín, estuvo "defectuosamente controlado". La afectada interpuso una demanda por negligencia médica pero no fue necesario llegar a juicio porque la aseguradora Zurich, en representación del Instituto Catalán de la Salud (ICS) y en concreto de Vall d'Hebron, alcanzó un acuerdo con los abogados de la paciente y aceptó la indemnización.

Los hechos se remontan a 2014, cuando la mujer entró de parto al hospital. Como ya había sido sometido a una cesárea en un embarazo anterior, el protocolo médico contempla que el siguiente parto sea también por cesárea, ya que "si se realiza vía vaginal existe el riesgo de que se rompa el útero", explica su abogada. "Si se indica un parto vaginal cuando se ha tenido una cesárea previa, el médico debe Informar a la paciente del riesgo y permitirle que elija entre la opción de tener un parto vaginal o mediante cesárea y, además, realizar un control, aún si cabe, más exhaustivo, de las horas previas al parto", explica Martín.

En el caso de esta paciente, la abogada y lo escrito en la demanda recogen que la mujer no fue informada del riesgo de rotura del útero y tampoco se la controló de forma minuciosa las horas previas al parto. "No se le monitorizó y no se detectaron los problemas uterinos que se estaban produciendo", ha asegurado la letrada.

Cuando los médicos detectaron que sería imposible que se realizara el parto por vía vaginal, optaron por someter a la paciente a una cesárea. Al iniciar la intervención para extraer al feto, los facultativos se encontraron "con el útero completamente roto", relata Martín. El bebé nació sano pero la paciente sufrió una extirpación del útero con lo que, a sus 28 años, perdió la capacidad de tener más hijos.