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Navalcarnero no encuentra una escultura que costó 350.000 euros

Se trata de un enorme paso de Semana Santa de 13 figuras de más de 1,70 metros cada una

Madrid / Navalcarnero

Más de 350.000 euros gastados en una obra que nadie en Navalcarnero ha visto. Es el misterio que rodea al monumento de La Santa Cena:un paso de Semana Santa que el anterior alcalde de esta localidad, Baltasar Santos (PP), encargó en 2007. Las figuras son de tamaño natural y son 13. Pero nueve años después, no se tiene noticias de ellas. Ni el actual regidor, el socialista José Luis Adell, ni los vecinos saben dónde está la obra. Pero pagarse, se pagó.

 

 

Lo asegura el concejal de Hacienda de esta localidad madrileña de 26.364 habitantes, Juan Santos. La obra se presupuestó en 332.473 euros. El Consistorio extendió cuatro facturas a nombre del encargado de llevarla a cabo: el escultor Ramón Chaparro. El pago se hizo en cuatro partes. Una por adelantado en agosto de 2007 por un importe de 166.236 euros. Y el resto se abonó en tres pagos fraccionados a lo largo de 2014 (72.625 euros en febrero; 33.000 en abril; y 40.000 en diciembre). En total se llevan pagados 311.862 euros. “Pero nadie ha visto el trabajo terminado. Y, además, el IVA de 2007 era del 7% y ahora es del 21%. O sea que aún debemos unos 40.000 euros más por un paso de Semana Santa del que no se tienen noticias”, añade Santos estupefacto. El Ayuntamiento de Navalcarnero tiene los presupuestos prorrogados desde 2008. Y una deuda de 201 millones de euros con unos ingresos, en el mejor de los casos, de 20.

 En el pliego del contrato, sin publicidad, tampoco viene reflejado cómo es ese paso de Semana Santa destinado a escenificar la Última Cena en este municipio. La página donde vendrían anotadas las prescripciones técnicas está vacía. Solo se sabe que la obra debía estar terminada en unos 30 meses. El contrato está firmado por el anterior edil, Baltasar Santos, y el artista, Ramón Chaparro. Y fechado el 19 de febrero de 2007. Es decir, esta escultura de imaginería católica debería haberse inaugurado en agosto de 2009.

Acta de recepción

Según el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, la obra se adjudicó el 8 de marzo de 2007. “Pero desde entonces no sabemos nada de nada. Solo que se pagó, pero no hay ningún tipo de informe. Lo único que tenemos es un acta de recepción que firmó un trabajador del Ayuntamiento en enero de 2014. Pero es que nadie ha visto ese paso. Aquí [en el Consistorio] no ha estado guardada ni tampoco expuesta en el pueblo. Y cuando le preguntamos al alcalde nos dijo que es que había tenido un problema de policromía y que la había devuelto para arreglarla justo un año después de recibirla”. José Luis Adell, actual edil de Navalcarnero, se muestra igual de estupefacto que su concejal de Hacienda. Asegura que han intentado ponerse en contacto con Chaparro, el escultor: “Pero nos dijo que está de viaje y que a la vuelta se reuniría con nosotros”.

EL PAÍS también intentó hablar con el autor de La Santa Cena. Ramón Chaparro aseguraba estar trabajando en ese momento en una fundición. Muy reticente, expuso: “La obra existe, pero eso es algo que tengo que hablar yo con el Ayuntamiento y no con usted. La Santa Cena está haciéndose, pero es que verá una obra nunca se termina del todo. ¿Qué cómo es? Pues eso no se lo voy a decir porque tengo que guardar sigilo. ¿Los plazos? Eso le corresponde al Ayuntamiento fijarlos, no a mí. Lo siento, pero no voy a seguir hablando. La obra existe, no tengo más que decir”.

Y es cierto. De hecho, tres de las 13 figuras (los 12 apóstoles y Cristo) que conforman la mesa de esa santa cena están en un taller de Arganda del Rey en espera de que Chaparro las abone. El monumento que nadie del Ayuntamiento ha visto es un conjunto de esculturas de madera de pino ruso a tamaño natural (1,70 metros), aunque los apóstoles están sentados.

Según explica Ramón Márquez, escultor y responsable de este taller, el encargo de pasar a madera los distintos modelos de escayola hechos por Chaparro le llegó a principios de 2014. Pero Chaparro no le pasó todos los modelos. "Me dio nueve. Seis los he cobrado con IVA y están entregados. Y luego tengo aquí tres apóstoles terminados y esperando. De uno me debe el IVA y los otros dos no están pagados. Faltarían por hacer otras cuatro esculturas, pero es que no me ha pasado los moldes". Este escultor afirma que llegó a un acuerdo con el autor de la obra: “Somos amigos y le cobré 2.500 euros por pieza más IVA. Normalmente, esto costaría 3.500. ¿Un fallo de policromía? Nada de eso; él me ha dicho que es que no tiene dinero. Y yo, por centrarme en este encargo, he perdido otros”.

El párroco de Navalcarnero tampoco ha visto la obra: “Si me hubieran preguntado, les habría dicho que no hace falta. Un paso de Semana Santa de madera a tamaño natural, eso no es procesionable ni cabe aquí dentro, ¿a quién se le ocurre?”.

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