Panrico celebra sus primeras elecciones sindicales tras la huelga

La inclusión de 63 extrabajadores en el censo permite mantener la cifra de miembros del comité

La planta de Panrico en Santa Perpètua de Mogoda ha celebrado este miércoles sus primeras elecciones sindicales tras la huelga que la paralizó durante ocho meses entre 2013 y 2014. CC OO ha perdido dos delegados, aunque mantiene la mayoría en el comité, ya que le corresponden siete de los 13 miembros. UGT ha conservado sus tres representantes en el área de administrativos y el sindicato Solidaridad y Unión de los Trabajadores (SUT), que se ha presentado por primera vez, ha conseguido tres delegados en el área de producción.

La participación de 63 extrabajadores ha permitido mantener en ocho el número de miembros elegidos por los operarios. De no haber sido incluidos en el censo, la cifra se hubiera reducido a la mitad por la reducción de la plantilla a raíz del expediente de regulación de empleo (ERE) ejecutado en 2014 y la externalización del servicio de logística en 2015. Los administrativos, en cambio, ha conservado sus cinco representantes.

El gabinete jurídico de CC OO impugnó el censo para que se incluyera a los 60 extrabajadores que representa y cuyos despidos aún no cuentan con una sentencia firme. El SUT hizo lo mismo con tres antiguos que, incluso han integrado su candidatura. La empresa, sin embargo, ha pedido un arbitraje para retirarlos del censo.

Por la mañana, CC OO ha admitido que vivía con incertidumbre estas elecciones pese a que sus afiliados continúan siendo mayoritarios en Panrico. "Evidentemente, con la huelga ha habido un antes y un después. Algunos piensan que las cosas se hicieron bien y otros, que no. Estas votaciones nos servirán como ratificación o como crítica", aseguraba uno de sus delegados, Félix Yela.

La de SUT ha sido la única candidatura alternativa a CC OO en la fábrica, ya que CGT, que contaba con dos representantes en el antiguo comité, no consiguió formar una lista y UGT solo se ha presentado entre los administrativos. Antonio García, un trabajador despedido que se presentaba por SUT, esperaba que la plantilla "abriera los ojos" y apostara por la nueva delegación sindical: "La gente está muy decepcionada con CC OO y en estas elecciones se verá el nivel de cabreo".

En las afueras de la fábrica, un par de agentes de seguridad contratados especialmente para la ocasión se han encargado de controlar el acceso de extrabajadores como Bartolomé Quintanilla, que hasta principios del año pasado formaba parte de la unidad de logística. Este miércoles, saludaba a través de las rejas a un excompañero vestido con una bata y un gorro de protección mientras esperaba con paciencia su turno para votar, ya que la dirección ordenó que no ingresara más de uno a la vez. "¿Cómo voy a sentirme?", respondía afectado mientras miraba la fachada de la planta, "He pasado aquí 42 años".