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Dos testigos confirman que la F-1 se montó a instancias de Camps

La empresa Valmor fue "arropada" por la Generalitat, mantienen en línea con el fiscal

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Dos testigos han confirmado este lunes lo que aseguró la semana pasada también ante el juez el expresidente valenciano y de Bancaja, José Luis Olivas, de que el montaje del Gran Premio de Fórmula 1 en Valencia provino de la Generalitat, presidida en aquel momento por Francisco Camps.

El juzgado que investiga el caso Fómula 1, en el que está imputado Camps por los supuestos delitos de malversación de caudales y prevaricación, ha tomado declaración a un directivo de Bankia (en la que se integró Bancaja) y a otro de Valmor, la empresa que formalmente contrató con el patrón de la F-1, Bernie Ecclestone, la realización del Gran Premio en Valencia, disputado entre los años 2008 y 2012. El expresidente siempre ha negado que se hubiesen producido irregularidades.

El fiscal anticorrupción Vicente Torres mantiene que Camps utilizó Valmor para evitar tener que aplicar las leyes de contratación del sector público, pese a que sabía desde el principio que sería el Gobierno autonómico quien correría con los gastos de organización y el coste que pudiera tener la iniciativa.

Los dos testigos han confirmado que la idea de montar el llamado Gran Premio de Europa partió de la Generalitat. Y que fue esta la que buscó a Bancaja. La caja de ahorros creó la empresa Valmor Sports junto al motociclista Jorge Martínez Aspar y el empresario Fernando Roig siguiendo presuntamente los designios del expresidente.

Los testigos han afirmado que la Administración autonómica "arropó" el funcionamiento de Valmor, y que los responsables de esta sociedad informaban regularmente al Consell prácticamente al más alto nivel, al de la vicepresidencia económica del Consell. Al frente de esta vicepresidencia estuvo hasta junio de 2011 Gerardo Camps, ahora diputado en el Congreso.

Los testigos han afirmado que a partir de un momento quedó claro que la organización del Gran Premio de Fórmula 1 no era rentable. Y que cuando la situación de Valmor resultó demasiado gravosa esta sociedad fue vendida a la Generalitat, que conocía su estado. La Administración autonómica la adquirió a principios de 2012 por un euro asumiendo más de 30 millones de euros de deuda.

La declaración de los testigos encaja con la tesis del fiscal de que la existencia de esta empresa sin apenas empleados fue desde el principio una estrategia de Camps para evitar sujetarse a las limitaciones que imponía la legislación de contratación del sector público.

El abogado que asiste en los interrogatorios al expresidente ha mantenido, según fuentes conocedoras de las declaraciones de este lunes, que todo lo que se hizo fue legal y la relación con la Generalitat transcurrió con luz y taquígrafos. El interés del Gobierno autonómico con el Gran Premio, ha añadido, estaba estrictamente relacionado con la promoción que la prueba implicaba para la Comunidad Valenciana.

El montaje de la Fórmula 1 fue realizado, según el fiscal y los testigos que han declarado hasta ahora, a instancias de Camps. Pero Valmor fue adquirido por el Consell cuando este ya había sido sustituido al frente de la Generalitat por Alberto Fabra. La exconsejera de Turismo, Cultura y Deporte, Lola Johnson, está imputada precisamente a petición de la fiscalía por esta operación.

El empresario Fernando Roig declaró, por su parte, que Valmor reunía las condiciones para acogerse al concurso de acreedores, pero que en lugar de ello fue comprada por el Consell. El Gobierno autonómico lo justificó entonces con el argumento de que dejar que la empresa quebrase, incumpliendo los compromisos que había asumido con Ecclestone, resultaba aún más caro a la Generalitat debido a las garantías concedidas durante la presidencia de Camps.