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Un nuevo tramo de AVE revoluciona los trenes a Galicia

Adif abre otros 100 kilómetros hasta Zamora, pero la mejora de tiempo es limitada porque aún no cuentan con el sistema de seguridad que habría evitado el 'caso Alvia'

Santiago de Compostela

Los viajes ferroviarios entre Madrid y Galicia se verán recortados en otra media hora a partir del próximo 1 de febrero. Será entonces cuando también los trenes Alvia de larga distancia comiencen a circular por el nuevo tramo de alta velocidad entre Olmedo (Valladolid) y Zamora que se puso en servicio el pasado 17 de diciembre, tres días antes de las elecciones generales, entonces solo para los convoyes de Madrid a Zamora y Salamanca. Al comenzar a utilizar esos cien kilómetros de nueva vía también los trenes hacia Galicia, el viaje entre Madrid y Ourense, que hasta ahora duraba unas cinco horas, pasará a hacerse en unas cuatro horas y media, a la espera de que finalicen las obras en los más de 200 kilómetros aún pendientes entre Zamora y Ourense, que Fomento ha prometido poner en servicio por completo en 2018.

Coincidiendo con este recorte de los tiempos de viaje debido a la nueva infraestructura abierta por Adif, Renfe ha decidido mejorar también las frecuencias entre Galicia y Madrid pasando de los actuales tres trenes diurnos a seis. Entre las novedades, Renfe ha introducido un servicio a primerísima hora de la mañana, con salida de Santiago hacia Madrid a las 5.15 horas, y otro de regreso con llegada a la capital gallega a medianoche. Para conocer los horarios, itinerarios y precios concretos de los nuevos servicios, que Renfe denomina Plan Galicia 2016, habrá que esperar al martes día 19, fecha en que la compañía informa que pondrá a la venta los billetes. En el marco de la actual remodelación, Renfe llegó a analizar la posibilidad de, ante el aumento de frecuencias diurnas, eliminar el tren hotel nocturno que también presta servicio entre Galicia y Madrid, pero la compañía asegura en su nota de prensa que de momento lo seguirá manteniendo.

Un día antes de que Renfe informase este domingo de sus nuevos servicios, el sábado el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, empleó el tren entre Madrid y Zamora para acudir a un acto de su partido en esta ciudad. Además de destacar la apertura de los nuevos cien kilómetros de línea de alta velocidad hasta Zamora, Rajoy insistió en fijar 2018 como la fecha de finalización de los 200 kilómetros restantes hasta Ourense, pese a que 14 kilómetros a la entrada de esta ciudad todavía están en fase de planificación.

Aunque Renfe publicita la nueva línea hasta Zamora como “alta velocidad”, ningún tren que circule por ella podrá superar de momento los 200 kilómetros por hora. Sus prestaciones estarán limitadas porque el Ministerio de Fomento ha decidido ponerla en servicio sin el sistema de control constante de la velocidad propio del AVE, el ERTMS. Es el sistema que habría evitado el accidente con 80 muertos ocurrido en 2013 en Santiago, donde tampoco estaba disponible. La nueva línea cuenta con la seguridad de los trenes convencionales (ASFA), mejorada tras el siniestro de Santiago para que no vuelva a producirse un accidente como aquel aunque no esté disponible el ERTMS.

El tramo que ahora se abre entre Olmedo y Zamora bifurca y da continuidad hacia el noroeste a la línea Madrid-Olmedo-Valladolid, abierta en 2007. A la espera de que se termine en su totalidad hasta Galicia, los sucesivos gobiernos han ido poniendo en servicio los tramos parciales que se han ido finalizando para así ir recortando tiempos de viaje. En diciembre de 2011, con el entonces gobierno socialista en funciones, se inauguró el Ourense-Santiago tras una modificación de su proyecto original que retiró de la curva de Angrois el sistema ERTMS de control constante de la velocidad. Sí está instalado hasta cuatro kilómetros antes, donde podría igualmente frenar un tren de forma segura. Pero en 2012, gobernando ya el PP, el ERTMS se desconectó también a bordo de los trenes Alvia porque fallaba y no fue reparado hasta más de dos años después. En ese tiempo, el 24 de julio de 2013 un Alvia descarriló en la curva de Angrois dejando 80 muertos. Su maquinista no frenó a tiempo sin que existiese ningún sistema de seguridad que evitase o paliase su despiste. Hace cuatro meses el juez dio por terminada la instrucción con el conductor como único acusado, decisión que ha sido recurrida por las víctimas, que entienden que Adif y Renfe, que redujeron las medidas de seguridad, debían haber previsto el error humano.

Justo cuatro años después de la inauguración de aquel tramo, Fomento pone ahora en servicio otro de la misma línea a Galicia sin ERTMS. En este caso, los nuevos cien kilómetros tampoco son de vía doble, como es habitual en el AVE. Fomento entiende que mientras no se termine toda la línea Madrid-Galicia el tráfico no será tan elevado como para requerir ambas características (más velocidad y más capacidad), planificadas y ya contratadas pero aún no ejecutadas por completo. Desde el accidente de Santiago, Fomento ha puesto en servicio las líneas Valladolid-León y A Coruña-Vigo, publicitadas igualmente como de alta velocidad, también sin ERTMS, que se instalará en ambas en una siguiente fase. Hasta entonces la velocidad de todos los trenes estará limitada a un máximo de 200 kilómetros por hora.

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