El silencio de Wanda sobre el edificio España desconcierta a las instituciones

Ayuntamiento, Comunidad de Madrid y Gobierno de España se enteraron del abandono de la reforma del rascacielos por la prensa y siguen sin noticias del gigante chino

Tanto la Comunidad de Madrid como el Ayuntamiento de la capital son pesimistas sobre el futuro del proyecto de reforma del edificio España después de que el martes se filtrara la intención del grupo chino Wanda de abandonar por las dificultades técnicas. Tras enterarse por la prensa, los responsables municipales y regionales, y el Gobierno central, intentaron obtener una confirmación o un desmentido de Wanda. La falta de respuesta aumentó su desconcierto.

Madrid sabe bien cómo se frustra una inversión promocionada políticamente. El empresario estadounidense Sheldon Adelson prometió hacer un complejo de casinos (EuroVegas) en un secarral de Alcorcón, con el respaldo entusiasta del Gobierno regional de Esperanza Aguirre (PP). En diciembre de 2013, tras dos años de presión al Gobierno (PP) para ajustar la legalidad a sus deseos, abandonó.

En abril de 2014, el arquitecto británico Norman Foster canceló el plan para instalar su fundación en un palacete madrileño, después de que la Comisión Local de Patrimonio Histórico (CLPH) le impusiera condiciones. La Comunidad controla la CLPH, en la que también participa el Ayuntamiento de Madrid. Ambas Administraciones estaban entonces en manos del PP, pero se acusaron mutuamente de la marcha de Foster.

Lo mismo ha sucedido esta semana después de que el entorno en España del grupo chino Wanda filtrara que abandonaba el edificio España. La CLPH obligó en 2014 a respetar sus fachadas por su valor simbólico. Wanda, que había comprado el rascacielos en julio de 2014, pidió el pasado verano al Ayuntamiento permiso para derribar el edificio entero y rehacerlo. El gobierno municipal de Manuela Carmena (Ahora Madrid) se opuso, y la CLPH, que tenía la última palabra, compartió esa negativa. Pero la defensa unánime del patrimonio de ambas Administraciones se enturbió tras la crítica de Aguirre a Carmena, acusándola de espantar a la inversión extranjera. Esa tormenta política ha derivado con el paso de los días en desconcierto ante la cerrazón de Wanda a confirmar o desmentir su marcha, como sí hicieron Adelson y Foster. Tanto el Gobierno como el Ayuntamiento intentaron desde el martes hallar un interlocutor válido para saber el futuro del proyecto.

“No hemos podido encontrarlo. El interés debe ser mutuo; si yo como Ayuntamiento lo intento y no lo consigo, sigo con el proyecto”, aseguraron fuentes municipales después de que la alcaldesa admitiera: “Lo que ha pasado, si ha pasado algo, no lo sé. Nadie nos ha notificado nada, así que el Ayuntamiento sigue adelante y, si todo sale bien, en dos meses y medio podrían empezar las obras”. “Si la semana que viene está aquí Wanda, estaría muy bien reunirse”, añaden fuentes municipales.

Mientras el Gobierno central iniciaba el mismo martes su esfuerzo por aclarar la situación, la Comunidad decidió esperar al jueves, en una reunión prevista desde mucho antes con el embajador chino, Lyu Fan, para conocer los planes de Wanda. Al día siguiente comenzó los contactos para hablar directamente con responsables del grupo chino.