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El este de Madrid busca con urgencia un vertedero para 650.000 habitantes

Loeches, el pueblo donde se iba a ubicar la nueva planta de residuos, se opone a la instalación

El vertedero de Alcalá de Henares, que da servicio a 31 municipios del este de la región y a 650.000 habitantes, se llenará en 2018. Hace cinco años, los pueblos afectados aprobaron la construcción de unas instalaciones nuevas en Loeches, pero ahora este pueblo ha dado marcha atrás. La Consejería de Medio Ambiente señala a los pueblos, unidos en la Mancomunidad del Este, como responsables de determinar la ubicación. El alcalde de Alcalá de Henares, presidente de la mancomunidad, acusa al Gobierno regional de inmovilismo. Con el objetivo de ampliar la vida útil del vertedero, los particulares no lo podrán usar a partir de marzo.

El tiempo apremia. La Mancomunidad del Este, organismo que gestiona los vertidos de residuos de 31 municipios de esa zona de la región, necesita encontrar una solución para deshacerse de la basura que generan pueblos del tamaño de Alcalá de Henares (203.000 habitantes), Torrejón de Ardoz (125.000) o Coslada (91.000). En total, 650.000 habitantes.

De momento, se hace cargo de los desperdicios el vertedero de Alcalá de Henares, una infraestructura a cielo abierto con fecha de caducidad. Al ritmo actual —en 2014 se tiraron 253.874 toneladas sin recibir ningún tratamiento—, las instalaciones, con un volumen útil de 1.756.447 metros cúbicos, se llenarán en dos años. El basurero es de relleno: los desechos se van superponiendo por capas y luego se compactan.

En 2011, la mancomunidad dio un paso adelante, aprobó la construcción de un complejo medioambiental de reciclaje en Loeches, con el voto favorable de ese municipio. El alcalde, Antonio Notario, del Partido Popular, asegura que se encontró con el proyecto aprobado encima de la mesa, heredado del anterior equipo de gobierno. Tras el varapalo electoral de los últimos comicios, que situó a los populares en minoría, el Ayuntamiento cambió de idea y se posicionó contra la infraestructura. “Los grupos de la oposición aprobaron una moción que impide que se construya aquí”, explica Notario.

La región no recicla el 72% de los residuos urbanos

La idea de crear mancomunidades para la gestión de los residuos urbanos (recogida, transporte y tratamiento) se plasmó en el Plan Regional de Residuos Urbanos (2006-2016). Ecologistas en Acción denuncia que “se pasó la responsabilidad a los Ayuntamientos sin abordar un modelo que solucionara el problema”.

De esta forma, el 72% de los residuos urbanos generados por los madrileños no se recicla y acaba en los vertederos, según datos de 2012. Una situación que no ha cambiado estos años, aseguran los conservacionistas.

El motivo principal es la inexistencia del “quinto contenedor” en las casas, que solo debería recibir restos orgánicos. Hay comunidades como Euskadi o Cataluña, y muchos países de Europa, que ya lo han implantado. Sin embargo, los vertederos de Madrid se continúan llenando día a día con esos restos, a los que no se les da el tratamiento adecuado.

Una forma de actuar que conduce a la “colmatación [llenado] de esas plantas y a la producción de metano por los restos orgánicos, que multiplica por 25 el efecto invernadero respecto a las emisiones de CO2”, añaden. Con estas cifras, es difícil cumplir la normativa comunitaria, que marca como objetivo que en 2020 el porcentaje reciclado alcance al menos el 50% para los residuos urbanos.

El viceconsejero de Medio Ambiente, Miguel Ángel Ruiz, sostiene que es la mancomunidad la responsable de decidir el emplazamiento. “Pero a día de hoy no hemos recibido ninguna información al respecto, por lo que, tanto para la mancomunidad como para nosotros, el término municipal que se baraja es Loeches y seguimos tramitando el expediente partiendo de ese punto”.

El alcalde de Alcalá de Henares, el socialista Javier Rodríguez, que preside la mancomunidad, denuncia que llevan meses esperando que la Consejería conteste a las alegaciones que se interpusieron en febrero del año pasado al plan especial que sitúa el vertedero en Loeches. “De esta manera se podrá constatar su viabilidad medioambiental y urbanística”, dice.

El alcalde recuerda que ellos han sido solidarios durante 35 años al ceder el terreno y que, si la situación no se desbloquea, “podemos romper la baraja”. En el caso de que no se alcance un acuerdo y la Comunidad de Madrid tampoco ayude, Alcalá podría reclamar la propiedad del vertedero. De momento, los particulares no podrán usarlo a partir de marzo. “En 2014, diferentes empresas trajeron aquí 44.462 toneladas. No es mucho comparado con el total, pero significa un respiro durante unos meses más”, aclara Rodríguez.

En Loeches lo tienen muy claro: no quieren el vertedero. Ana Manzano, portavoz del grupo socialista, asegura que “siempre hubo un rechazo, que cristalizó en una propuesta por la que se modificó la ordenanza impidiendo la instalación de vertederos, tanto a cielo abierto como otros”.

Miguel Ángel Morales, portavoz de Juntos por Loeches y delegado del pueblo en la Mancomunidad del Este, critica que este organismo no se posicione totalmente en contra: “Parece que están esperando a ver por dónde sale la Consejería”. Su grupo aboga por la implantación del residuo cero. “A medida que se redujeran los desperdicios, la vida útil del vertedero de Alcalá se alargaría”, propone.

 

 

Loeches planta a la mancomunidad

Pueblos afectados.31 municipios del sur, con una población de 650.000 habitantes.

Vertedero actual. Instalaciones a cielo abierto de Alcalá de Henares, que funcionan desde hace 35 años. En 2012 se construyó un nuevo vaso, el número cinco, porque la instalación se quedaba pequeña.

Cierre previsto. Al ritmo de recepción de basuras actual (253.874 toneladas en 2014), su colmatación está prevista para principios de 2018.

Nuevo complejo. La Mancomunidad del Este aprobó en 2011 una nueva planta en el municipio de Loeches. Contó con el voto favorable del Ayuntamiento, que ahora se opone.

Situación actual. La Consejería de Medio Ambiente continúa con la tramitación del proyecto en Loeches porque considera que la responsabilidad de la ubicación es la mancomunidad.