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Penas de entre 8 meses y 4 años por una muerte en un caso de narcotráfico

Los dos presuntos autores de la muerte, miembros de la mafia marsellesa, están en busca y captura

El fiscal y las defensas pactaron ayer penas de entre ocho meses y cuatro años de cárcel para 13 procesados por el asesinato del joven marroquí Azzeddine Gharboui el 26 de abril del 2013 en Empuriabrava (Alt Empordà). Los presuntos autores de la muerte, Jamel Tachougaft y Malek Guilas. ambos fugitivos, tienen una orden internacional de detención. Los acusados formaban parte de un clan de narcos de Marsella.

Inicialmente algunos procesados estaban encarcelados por asesinato, pero la acusación se cambió por los delitos de obstrucción a la justicia, falsedad documental y tenencia ilícita de armas. Ayer debía empezar en la Audiencia de Girona el juicio por el crimen de Gharboui con una duración de 15 días. Los acusados reconocieron los hechos y el fiscal Enrique Barata, la acusación particular y los abogados de las defensas, Sergio Noguero, Manel Mir, Joaquim Bech de Careda y Joaquim Vila, pactaron una rebaja de penas. El caso se resolvió en horas y dos de los procesados quedaron libres. Los procesados son del dueño del bar Chicha, que actuaba de tapadera del clan, seis individuos que llegaron de Marsella para limpiar el escenario del crimen y los que destruyeron pruebas y coaccionaron a testigos para que no hablaran.

A las 00.30 horas del 26 de abril la víctima fue al bar Chicha a recriminar un tema que tenía pendiente con un grupo de individuos. Con engaños, varios de ellos le llevaron en coche hasta un garaje de los dos fugitivos. Allí, “dos o más personas no identificadas” le causaron “sufrimientos inhumanos”, le “golpearon brutalmente” y le apuñalaron 17 veces. Después le degollaron y tiraron su cuerpo a un contenedor.