Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El último no de la CUP a Mas aboca a nuevas elecciones

Junts pel Sí y la plataforma independentista fracasan en su intento de alcanzar un pacto a 48 horas de que se agote el plazo para investir a un nuevo presidente

El enésimo intento de Junts pel Sí y la CUP para buscar una salida que evite unas nuevas elecciones en Cataluña se saldó este viernes con otro fracaso tras una reunión de poco más de una hora entre ambos grupos. La coalición que lidera Artur Mas y los anticapitalistas de la CUP se reunieron a instancias de la Asamblea Nacional Catalana, que ayer tiró la toalla en su intento de mantener viva la negociación. Si mañana por la noche no ha habido investidura, algo que todos daban casi por imposible anoche, Artur Mas firmará el decreto de elecciones y Cataluña afrontará las cuartas elecciones en cinco años.

Los dirigentes de Junts pel Sí —miembros de Convergència y Esquerra— y la CUP salieron con paso decidido de la sede de la ANC, en la calle de Marina, haciendo caso omiso a las cámaras y los micrófonos que esperaban sus valoraciones sobre el desenlace de la reunión. Todas las preguntas se quedaron sin respuestas. Los partidos ya están en precampaña y dio la impresión de que nadie quería verbalizar el fracaso de no haber logrado que una mayoría de diputados independentistas pudiera dar luz verde a un gobierno.

Jordi Sánchez, promotor de la reunión, fue el único que compareció para confirmar que no había un acuerdo. Tras el conflicto irresoluble sobre la idoneidad de investir o no a Artur Mas, Sánchez reveló que la ANC, Òmnium Cultural y la Asociación de Municipios para la Independencia (AMI), habían propuesto dos fórmulas para desencallar el proceso. Pero ninguna de las dos fue capaz de concitar el consenso de Junts pel Si y la CUP.

La primera propuesta de la ANC era que un foro de cargos electos formado por diputados, senadores, concejales y alcaldes votaran y propusieran al Parlament el nombre del futuro presidente. Junts pel Sí, consciente de que la mayoría de electos son de Convergència o Esquerra, la aceptó pero la CUP la rechazó. El segundo escenario era investir a Mas pero hacer unas primarias dentro de tres entre meses para ver si era ratificado. La CUP aceptó la idea con matices: exigía que Mas fuera presidente tres meses pero que no se presentara a las primarias.

La CUP: "Buscábamos un candidato alternativo"

Junts pel Sí y la CUP se reunieron el jueves cuatro horas en un hotel de Barcelona y este viernes algo más de 60 minutos en la sede de la ANC. Pero este último encuentro estuvo a punto de no celebrarse. La plataforma anticapitalista difundió un comunicado en el que expresaba su deseo de pactar y que no se quedaría “inmóvil” en esta cuenta atrás. “Nos hemos sentado con la idea de encontrar un candidato alternativo a Mas. Nos hemos mostrado dispuestos a explorar compromisos en clave de gobernabilidad (...) y de asumir públicamente una autocrítica sobre la negociación. Pero, por ahora, no podemos constatar la misma voluntad política por parte del resto de actores”. El mensaje irritó a JxS hasta el punto que sopesó no acudir a la cita de la ANC, que certificó al final un acuerdo casi imposible.

Con esta disparidad de criterios, el acuerdo se demostró imposible y las asociaciones soberanistas acordaron renunciar a su papel de mediador y retirarse ante el escenario enrocado. De hecho, la fugaz reunión se acabó a propuesta de las entidades. Con todo, Sánchez se resistió a hablar de fracaso. “Hay diálogo y el hilo de esperanza existe. Los partidos se han comprometido a mantener una línea abierta de contacto”, recalcó Sánchez que tampoco escondió que el acuerdo es remoto. “No sería ajustado hablar de una negociación pero hay unos puntos de encuentro concretos que pueden madurar y quizás se concreten. Sería irresponsable decir que no hay margen. En política en el último minuto se puede llegar a un acuerdo”, añadió.

El plazo para alcanzar el pacto es ahora tan ajustado que ya no deja lugar a ningún otro desacuerdo. El pleno del Parlament para elegir presidente debería celebrarse entre el sábado y el domingo como muy tarde. Y ni siquiera está convocado. En caso de celebrarse solo habría tiempo para realizar una votación con lo que sería necesario que ocho de los diez diputados de la CUP votasen a favor de la investidura del presidente. El coordinador general de CDC, Josep Rull, ya avisó por la mañana, en una entrevista en el diario Ara, que Artur Mas firmará el decreto de convocatoria de los comicios el lunes si no se cerraba este viernes un acuerdo con la CUP, con la que ve "escasas opciones" de llegar a un pacto para la investidura. Las juventudes de Convergència ya pidieron por la mañana por ir elecciones al vaticinar que en caso de acuerdo el Gobierno estaría marcado por la  "inestabilidad". "Queremos que el proceso [soberanista] tenga solidez", señaló la entidad en un comunicado.

Sánchez avanzó que, con acuerdo o no, este lunes la ANC hará balance de todo el proceso y anticipó que no evitará la autocrítica. “Cientos de miles de personas votaron a Junts pel Sí y la CUP y se merecían una gestión del proceso diferente”, afirmó. El presidente de la ANC fue promotor de la lista unitaria y este viernes aclaró el polémico tuit que publicó el mismo día en que la CUP decidió no investir a Mas. En el mensaje, pedía perdón por haber pedido el voto a cualquier opción independentista. “Recibimos montones de cartas de gente de Junts pel Sí y de la CUP decepcionadas por que no ha habido acuerdo. Por eso pedí perdón”, señaló.

Más información