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COLUMNA

Con eme de modernidad

La concejal Inés Sabanés explica que el gobierno local adquirirá 200 autobuses en 2016.

Madrid es una gran ciudad, lo podemos decir con orgullo. Contamos, entre otras opciones, con la Empresa Municipal de Transportes (EMT) para recorrerla y disfrutarla. Sus autobuses facilitan la movilidad a más de un millón y medio de personas diariamente, con 1.904 autobuses repartidos por 215 líneas, en una extensión de 3.500 kilómetros.

Estos días hemos sido testigos de su utilidad como herramienta de movilidad indispensable: durante los dos episodios de alta contaminación por No2 en noviembre, hemos batido sendos récords de viajeros. Y además, con un 70% de flota "verde" de bajas emisiones.

Mientras que el vehículo privado a motor es el responsable del 80% de las emisiones de NOx, nuestros autobuses públicos sólo emiten un 7.5%, por mucho que algunos se empeñen en la falacia de que contaminan en exceso. La lógica es más que sencilla: pensemos en la ocupación habitual de "una persona-un coche" y la de un vehículo de transporte colectivo.

La EMT de las y los madrileños, porque es de sus vecinas y vecinos, es el operador de autobuses urbanos más importante de Europa después de París, incluso en términos económicos: cada viaje tiene unos costes que rondan el 1,10 € frente a los 1,30 del metro o los 2,16 de interurbanos.

Hasta aquí las luces. Pero como concejala de Medio Ambiente y Movilidad en el Ayuntamiento, también he de afrontar sus sombras: actualmente la EMT tiene su flota envejecida. Necesitamos reponer 125 autobuses cada año para mantener la edad media, que el año que viene llegará a 9,6 años. En el gobierno municipal del que formo parte hemos decidido invertir en este sentido para adquirir 200 autobuses el año que viene.

Y lo hemos decidido a pesar de que la aportación que recibe la EMT debe llegar del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), que depende de la Comunidad de Madrid. Este organismo nació en 1985 cuando los ayuntamientos de la región cedieron sus competencias de transporte público colectivo para planificar de forma más coordinada el transporte de la región, de toda la región, incluyendo Madrid. En la actualidad parece sufrir de ciertas asimetrías. Hay quien pretende que sólo desde Cibeles solucionemos las necesidades de la los autobuses urbanos madrileños, mientras que el Metro, los Interurbanos y Cercanías de Renfe siempre encuentran a alguien al otro lado del teléfono. No podemos decir lo mismo en el caso de la EMT.

Es nuestro deber romper la inercia de los años sombríos de recortes del Partido Popular.

Aun así, el Ayuntamiento de Madrid ha mostrado siempre su disposición a resolver la situación en colaboración con la Comunidad de Madrid, desde la lealtad institucional que requiere un transporte público de calidad para los madrileños. El compromiso del actual gobierno de Ahora Madrid se pudo ver en el pasado pleno extraordinario sobre la EMT, en el que junto con PSOE y Ciudadanos, aprobamos un incremento de 27,65 millones de euros en la dotación presupuestaria para este servicio, invitando a la Comunidad de Madrid a corresponsabilizarse con una aportación similar.

Hoy jueves se aprueban los presupuestos en la Asamblea de Madrid y, por lo tanto, los del Consorcio. Podemos, con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, va a evidenciar la asfixia económica que sufre la EMT desde 2011 a través de una enmienda a los presupuestos que asegure que los autobuses municipales sigan dando un servicio de calidad. Se solicitará incrementar la aportación de la Comunidad de Madrid en 17,5 millones de euros. Es una cifra insuficiente, pero demuestra un consenso político en apostar por la EMT, donde el PP se ha quedado claramente en minoría, una vez más. Queda sin resolver la renovación de la flota, responsabilidad que, con la ley en la mano, debe ser asumida al 50% entre ambas instituciones. Hasta la fecha, solo el Ayuntamiento se ha pronunciado con rotundidad con la idea de asumir los primeros años el 100% y esperando que la Comunidad haga su parte, como reguladora de, una vez más, todo el transporte público a través del Consorcio.

Necesitamos mejorar el transporte público madrileño, es nuestro deber romper la inercia de los años sombríos de recortes del Partido Popular. Estoy convencida de que es una de las herramientas prioritarias para avanzar hacia una movilidad realmente sostenible y en definitiva, para enorgullecernos como decía al principio, de ser una ciudad que entiende el verdadero significado de la palabra modernidad, que se escribirá, desde ya mismo y gracias a lo que hagamos juntas y juntos, con M de Madrid.

 

Inés Sabanés es concejal de Medio Ambiente y Movilidad de Madrid.