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El exministro Jordi Sevilla defiende las puertas giratorias

Vetar el paso del sector público al privado haría que solo políticos profesionales, funcionarios y ricos de familia pudieran formar parte de un Gobierno, defiende

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El exministro Jordi Sevilla, y Miguel Ángel Villena, durente la presentación del libro del periodista.

Jordi Sevilla (Valencia, 1956) cuenta que se hizo funcionario, técnico comercial del Estado, para, entre otras cosas, poder dedicarse a la política. Exministro de Administraciones Públicas y ahora consejero económico del candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, Sevilla perdió pronto a su padre, del que aprendió entre otras cosas "que a lo máximo a lo que debíamos aspirar era a ser libres y que para ser libres, no siendo ricos, necesitábamos tener un trabajo seguro y estable".

La trayectoria profesional y humana de Sevilla, que soñó con ser escritor -y ha escrito varios ensayos, dos novelas negras y centenares de artículos-, se replanteó a tiempo la carrera de Medicina y tuvo desde la adolescencia vocación por la política se recoge en el libro Conversación con Jordi Sevilla (Turpial), una larga charla con el periodista Miguel Ángel Villena. Nacido en la misma ciudad y el mismo año que el exministro, Villena trabajó 26 años en EL PAÍS y es editor de Tinta Libre. Ambos han presentado el libro este miércoles en Valencia.

Sevilla aborda en la conversación, que se desarrolló este verano en varios encuentros, la cuestión de las puertas giratorias. Uno de los asuntos que más dio que hablar tras el debate electoral en Atresmedia porque el candidato de Podemos, Pablo Iglesias, reprochó a Sánchez que su "asesor económico Jordi Sevilla forma parte del consejo de administración de la multinacional House Water Watch Cooper", en referencia a la consultora PricewaterhouseCoopers que el exministro abandonó hace unos meses.

Autor de la primera ley que reguló el conflicto de intereses, Sevilla considera que en España ha habido casos en que "no se ha cumplido la ley". O más concretamente: "En los que es posible que se haya cumplido la letra de la ley pero no el espíritu de la ley". Y que puede discutirse si los dos años de veto para trabajar en la empresa privada tras estar en un Gobierno deben elevarse a "tres o cinco". Pero ve inviable la prohibición absoluta de las puertas giratorias y contradictorio que abanderen esa causa quienes critican a los "políticos profesionales".

"Cuando tú has sido ministro y durante dos años no puedes ejercer ninguna función en el sector privado, prácticamente ninguna, ¿de qué vives?", porque "normalmente la mayoría de la gente es ministro de algo suyo". Y añade: "Si la ley lo aplaza a cinco años, habrá que dar cinco años de salario. ¿O solamente van a poder ser ministros los funcionarios o los ricos de familia?". Prohibir el paso de un lado a otro ahondaría aún más, cree, "en el abismo que hay entre el sector público y el privado"; "desde el sector privado muchas veces no se entiende lo público y desde lo público muchas veces no se entiende lo privado". "Yo creo que el objetivo no es evitar la puerta giratoria, sino evitar el escándalo, la ilegalidad, la prevaricación".

Ante el comentario de Iglesias, Sevilla responde que lo importante es si alguien cumple o no la ley.  Y considera que el comentario "denota un despiste vital que me preocupa en alguien que dice que quiere ser presidente del Gobierno".

En el inicio del libro, el periodista afirma que a quienes conocieron a Sevilla a principios de los años 70 en la universidad no les hubiera sorprendido saber que 30 años después sería ministro. "Era ya por entonces un tipo serio, brillante y ordenado, que sonreía poco y, por tanto, muy alejado del tópico del valenciano extrovertido que gasta continuas bromas y habla siempre a gritos como si estuviera en un mercado de barrio".

Nacido en el muy valenciano (para el contexto de la ciudad de Valencia) barrio de Russafa, Sevilla se hizo militante comunista a los 15 años, estudió Económicas en Valencia y fue evolucionando hacia lo que define como un socialdemócrata clásico. Una de sus frases recogida en el libro es: "Todo el mercado que sea posible, tanto Estado como sea necesario".

Y otra de sus ideas fuerza es que el Estado del Bienestar es una frontera que debe centrar la batalla de los socialistas junto a la lucha contra la desigualdad. Sevilla achaca el crecimiento de esta en los últimos años en España, incluido el periodo en el que fue ministro en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en buena medida a la globalización. Y opina que el PSOE debe esforzarse por recuperar su condición de "gran casa de la izquierda".

La entrevista con Sevilla forma parte de una colección de la editorial Turpial, dentro de la que ya se han publicado otras conversaciones, como la del exministro socialista Ángel Gabilondo con Juan Cruz, adjunto a la dirección de EL PAÍS.

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