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El Ayuntamiento convertirá los cines Roxy en un supermercado

En la calle de Fuencarral llegó a haber hasta siete cines abiertos. Con el cierre definitivo de estas salas, ya solo quedarán dos: el Proyecciones y el Paz

El Roxy B, el domingo, con los filmes que proyectaba cuando cerró (2013). Ampliar foto
El Roxy B, el domingo, con los filmes que proyectaba cuando cerró (2013).

La calle de Fuencarral, una de las arterias de Madrid con más tradición cultural, tendrá un cine menos y un supermercado más. Las salas Roxy A y Roxy B, que dejaron de proyectar películas en 2013, serán ocupadas por una cadena de alimentos. En el pleno del 28 de octubre, Ahora Madrid y el Partido Popular votaron a favor de cambiar el uso del local, que pasará de ser recreativo a comercial. En esta calle del centro llegó a haber hasta siete cines abiertos. Con el cierre definitivo de las salas Roxy, ya solo quedarán dos: el Proyecciones y el Paz.

El primer cine que cerró en la calle de Fuencarral fue su homónimo. Después, el Bilbao dejó de emitir películas y se convirtió en un supermercado —un Carrefour que sigue abierto hoy en día—. Las siguientes salas que pusieron el cartel de cerrado fueron los Minicines del número 126 de la calle, que hoy albergan unos almacenes de moda. En 2013, con varios meses de diferencia, la sala Roxy A, que contaba con una licencia desde 1953, y la Roxy B, que abrió en 1996, pusieron fin a su periplo cinematográfico.

La aprobación con los votos del Partido Popular y de Ahora Madrid en el pleno del 28 de octubre del cambio de uso del local número 123 de Fuencarral, que pasará de ser recreativo a comercial, permitirá que un nuevo supermercado abra sus puertas el año que viene —presumiblemente, porque la cadena todavía debe pedir la licencia de obra—, según fuentes socialistas en el Ayuntamiento de la capital.

Mercedes González, concejal del PSOE en el Ayuntamiento, cree que el gobierno municipal pudo haber buscado soluciones alternativas: “Sabemos que el consumo de cine ha variado. Todos somos conscientes de ello, pero nos gustaría que el Consistorio haga un estudio de los cines cerrados en la ciudad y que identifique aquellos que pueden tener una recuperación cultural. En cada pleno que hemos tenido hemos cerrado un cine”.

El declive del séptimo arte

Fuencarral. En esta calle del centro de la ciudad llegó a haber hasta siete cines abiertos. Con el cierre definitivo de las salas Roxy, ya solo quedarán dos: el Proyecciones y el Paz.

Cines y espectadores. En 2003 había en la comunidad 123 salas de cine, pero en 2014, 11 años después, quedaban 72, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). En el año 2000 hubo 46.269 espectadores por sala, pero el año pasado fueron 34.581, también según el INE.

La industria cinematográfica ha ido cayendo paulatinamente en esta última década. En 2003, por ejemplo, había en la Comunidad de Madrid 123 salas de cine, pero en 2014, 11 años después, solo quedaban 72, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

A los cines Roxy se accede por la planta baja de un edificio destinado a oficinas que consta de nueve plantas. Las salas cuentan con un sótano, una planta baja, una entreplanta y una primera y una segunda planta. Se trata de una superficie construida de 3.966,16 metros cuadrados. Según el nuevo plan especial, al que ha tenido acceso EL PAÍS, se reducirá el volumen de la edificación del patio y se creará una superficie ajardinada que no tendrá actividad, “lo que mejorará las vistas de los edificios contiguos”. Este cambio supondrá la eliminación de un volumen de 3.402,56 metros cúbicos y de una superficie edificada de 839,76 metros cuadrados en el interior del patio de manzana.

El PSOE fue la única formación que votó en contra del nuevo plan urbanístico para los cines Roxy. “Fuencarral estaba viva culturalmente. Ahora depende de las tiendas. Cuando los comercios cierran, la calle está muerta”, explica González.

En el expediente también se exime al nuevo dueño de ofrecer plazas de aparcamiento: “La calle de Fuencarral debe considerarse como zona estancial. Se trata de una zona con elevado tránsito peatonal, por lo que el trasiego continuo de vehículos podría afectar a la movilidad y seguridad de los viandantes”.

La empresa dueña de los Roxy A, Nueva Cocisa, SL, no quiso hablar con este diario. Fue esta compañía la que inició los trámites para aprobar el plan especial para las salas Roxy. “Lo que queremos es que no se venda el alma de Madrid. Francia tiene un PIB cultural muy alto porque la Administración se involucra. Aquí deberíamos hacer lo mismo”, opina González.

Más de 40 salas cerradas en la última década

Más de 40 cines han desaparecido en los últimos 10 años o se han reconvertido en tiendas y teatros. La sala 1 del antiguo cine Avenida expone bolsos y abalorios. Un piso por encima, la sala 2 ofrece percheros de abrigos. En la capital solo quedan 39 cines con 258 pantallas, un 67% menos que en 2004, según datos del Ministerio de Cultura.

Las cifras no engañan: 10 de los 13 cines de la Gran Vía han cerrado. Lugares emblemáticos como el cine Bogart, el Azul, el Rex o el Pompeya han puesto el cartel de cerrado.

En 2005, el Ayuntamiento, entonces liderado por Alberto Ruiz-Gallardón, modificó el Plan General de Ordenación Urbana de 1997 para romper el blindaje cultural de los cines y habilitarlos en comercios o viviendas a cambio de mantener los elementos arquitectónicos y compatibilizar el uso con “palcos, tramoyas y escenarios”. La medida acabó con la vida de 11 cines durante los primeros 12 meses desde su entrada en vigor.

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