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Un impuesto gravará a los vehículos más contaminantes

Un 38% de los barceloneses aprueban crear un peaje en el centro de la ciudad

Atasco en la avenida Diagonal, en Barcelona.
Atasco en la avenida Diagonal, en Barcelona.

El Gobierno catalán se ha marcado el objetivo de reducir en un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030 respecto a las de 2005. Para ello, entre otras medidas, el Ejecutivo se fijará en el transporte rodado, responsable de algo más de una cuarta parte de las emisiones de dióxido de carbono Así, la Generalitat impondrá un nuevo impuesto a los coches y furgonetas que expulsen más partículas de este tipo, generalmente los vehículos con motores de gasolina.

Esta medida se enmarca dentro del anteproyecto de ley del cambio climático. La Generalitat trabaja con la idea de imponer un gravamen que podría ir desde los 0,55 euros hasta los 100. La idea del Gobierno es aplicar el nuevo impuesto a partir de 2018. Ese año se comenzarán a gravar los vehículos que emitan más de 160 gramos de CO2 por kilómetro. Al año siguiente los que expulsan más de 140 gramos y en 2020 los de más de 120. Según estimaciones de la Generalitat, se podrían llegar a recaudar más de 70 millones de euros con el nuevo gravamen.

El nuevo plan no incluye impuestos para los vehículos que emitan más cantidad de óxidos de nitrógeno (NOx), los de motor diesel. Pese a ello, la directora de Calidad Ambiental, Assumpta Farran, aseguró que el Gobierno catalán aseguró en una reunión con representantes de entidades municipales su intención de retirar las bonificaciones en peajes a los vehículos propulsados con gasoil, según avanzó ayer La Vanguardia.

Desde el Departamento de Territorio señalaron ayer que las cantidades, así como su puesta en marcha, aún están en el aire, y quedarán definidas durante el trámite parlamentario que ha de pasar el anteproyecto de ley. La intención del Ejecutivo catalán es alcanzar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero marcado por la UE. A largo plazo, el objetivo es llegar a recortarlas en un 80% en 2050.

Debido en parte a la caída de la actividad industrial provocada por la crisis económica, en 2012 Cataluña ya había reducido casi un 20% sus emisiones respecto a 2005.

Peaje urbano

Por otra parte, una encuesta elaborada por la compañía de renting Alphabet señala que el 38% de los barceloneses serían partidarios de cobrar el acceso al centro de la ciudad en coche particular, y el 32 % de residentes del área metropolitana también aceptaría esta medida. en el conjunto de ciudades españolas analizadas (A Coruña, Bilbao, Madrid, Sevilla, Valencia y la capital catalana) solo el 28% de los ciudadanos entrevistados vería con buen ojo aplicar un peaje para acceder al centro de su ciudad, aunque en Madrid esa cifra llega al 35%.

Entre los datos mostrados ayer destaca que el 76% de los barceloneses dedica más de media hora al día a desplazarse, diez puntos por encima de la media española. El área metropolitana barcelonesa es la que más tiempo dedica a moverse a la ciudad a nivel estatal, ya que un 39% dedica a ello más de una hora diaria (un 37% en Madrid). El modo de transporte más utilizado por los ciudadanos de Barcelona es el metro.