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Barcelona se declara ciudad contraria al TTIP

BComú, ERC y la CUP aprueban un texto que rechazan PP y C's. PSC y CiU se abstienen

Gerardo Pisarello, primer teniente de alcalde, en el pleno de este viernes.

El plenario del Ayuntamiento de Barcelona ha votado este viernes declarar la capital catalana ciudad contraria al TTIP, el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones entre la Unión Europea y Estados Unidos. La propuesta ha sido una iniciativa conjunta de los concejales de Barcelona en Comú, ERC y la CUP, que suman 19 votos favorables. CiU y el PSC se han abstenido en la votación y Ciutadans y PP han votado en contra.

La proposición, impulsada por el partido del gobierno municipal argumenta la oposición al TTIP "en defensa de los servicios públicos básicos para la solidaridad y la redistribución social". El texto, que formalmente es una Declaración Institucional, pide que la educación, la sanidad, los servicios sociales o los suministros queden al margen de un tratado como el TTIP y solicita la suspensión de sus negociaciones. Además, se compromete a promover la información y el debate sobre la cuestión entorno a la ciudadanía, incidiendo en las consecuencias que podría tener sobre la ciudad.

Por parte del gobierno municipal ha defendido la Declaración el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, que ha recordado que es una iniciativa de "más de 90 entidades", como los sindicatos, la FAVB, o la Red de Economía Solidaria, que entienden que "la liberalización del comercio implicaría una rebaja de las regulaciones que protegen los derechos de ciudadanía en ámbitos como el consumo el trabajo o el medio ambiente". Pisarello ha criticado un tratado "que conculca la soberanía democrática en beneficio de unos cuantos" y ha asegurado que con su iniciativa el Ayuntamiento "defiende el municipalismo, otra Barcelona otro país y otra Europa".

María José Lecha (CUP) ha añadido que, por lo que ha trascendido del acuerdo, éste no reconocería la negociación colectiva, ni el derecho a huelga, ni un salario mínimo y blindaría las privatizaciones de los servicios públicos.

La concejala socialista Montserrat Ballarín ha explicado la abstención del PSC al argumentar que de la propuesta les gustaba "la música" pero no "la letra" y que es necesario evitar que Estados Unidos deje de mirar hacia el atlántico. En el caso de CiU, la abstención la ha justificado la concejala Sònia Recasens por la necesidad de esperar a los tratados definitivos para analizarlos.

Paco Sierra, de Ciutadans, que ha votado en contra, ha acusado al gobierno de Colau de convertir el ayuntamiento "en una caja resonancia de sus populismos", mientras que el concejal del PP Javier Mulleras acusa al equipo de gobierno de culpar de "todos los males de la sociedad" a un tratado que no está ni aprobado.

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