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Descubierta una noria del siglo XVII bajo el Florida Park

La construcción formaba parte del sistema hidráulico que irrigaba el parque del Retiro

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La sala de fiestas Florida Park.

La estructura de una noria de sangre del siglo XVII ha sido hallada, en muy buen estado de conservación, durante las obras de reconstrucción de la sala de fiestas Florida Park, que ocupaba la histórica Casa del Contrabandista, en el interior del parque del Retiro y a la altura de la calle de Ibiza. La Casa, uno de los últimos caprichos que conservaba el parque cuando era jardín real, fue obra de Isidro González Velázquez (1765-1840), discípulo de Juan de Villanueva y autor del Obelisco a los Héroes del Dos de Mayo en la plaza de la Lealtad.

La constructora APRO realiza el acondicionamiento, reconfiguración y cerramiento de patios del recinto edificado, con el visto bueno de la Comisión Local de Patrimonio Histórico, que rechazó una demanda de la organización civil Madrid, Ciudadanía y Patrimonio, en la que temía que las obras en marcha “desfigurasen uno de los últimos vestigios del parque del Retiro cuando aún era jardín real”. La sociedad limitada Mercado Fuencarral ha encargado un estudio a la arqueóloga Rosa María Domínguez para evaluar la entidad del descubrimiento. La estructura hallada es anterior a la erección del edificio, que data de tiempos de Fernando VII, primer tercio del siglo XIX.

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Restos de la noria descubierta.

Una noria como la hallada se denomina de sangre porque era activada mediante tracción animal, generalmente una caballería uncida a un gran guión de madera conectado al mecanismo circular, repleto de cangilones que, incrustado en el suelo, acarreaba el agua que la alimentaba desde un pozo enclavado en el subsuelo. Ni el gran madero ni los arcaduces han aparecido con la estructura.

El hallazgo se produjo semanas atrás, cuando al operar sobre el suelo de la construcción principal del edificio, un pabellón octogonal de tejado original de plomo y estilo bulboso centroeuropeo, los obreros que trabajan allí desde el pasado año descubrieron una gran oquedad de boca elíptica enladrillada, de unos tres metros y medio de longitud por uno y medio de anchura. Su interior, de una profundidad de unos cuatro metros, incluía una potente estructura, casi con certeza hidráulica, que soportaba los dos grandes muros de ladrillo que se alzaban hasta el reborde de la boca.

La fábrica, de vigorosa hechura, es muy semejante a la que configuró las norias de sangre para el riego de huertos y jardines madrileños a partir del siglo XVII, como en el propio parque del Retiro muestra una instalación hidráulica hoy reconstruida, que conserva incluso con el largo dorsal de madera empleado entonces para fijar a él la caballería que recorría maquinal y circularmente el perímetro del artificio extractor de agua. Está situada en el Huerto del Francés, junto a la plaza del Ángel Caído, monumento dedicado a Luzbel situado en la cota 666.

Todo hace pensar que el reciente hallazgo formaba parte de la red hidráulica del parque, en la zona más alta del Retiro, al norte del gran jardín madrileño; desde allí irrigaba sus dos grandes estanques, y también sus jardines y huertos aprovechando el declive del terreno, que aceleraba así el discurrir del agua por numerosas caceras. El sistema contaba con otros pozos asociados a norias que irrigaron el gran parque a partir de 1630. Son conocidas la noria situada sobre una plataforma dentro de los jardines de Cecilio Rodríguez; otra más, dentro de un montículo que se alza en el camino que conecta el parterre con la fuente de la Alcachofa; en la llamada Montaña Artificial, junto a la calle de O’Donnell, existió otra; y la mentada del Huerto del Francés, a las que hay que añadir la noria cuya estructura acaba de ser encontrada. Además, dos viajes de agua fueron abiertos en el siglo XVIII para aumentar la capacidad de riego del parque.

Se desconoce cuándo culminarán las actuales obras, ya que la envergadura de la actuación acometida, que dirige el arquitecto Guillermo G. Hoz, es de grandes proporciones y afecta a los dos amplios pabellones añadidos al edificio primitivo, así como a la gran sala donde se hallaba la pista central de baile. El recinto es de propiedad municipal, arrendado a la empresa que protagoniza la reconstrucción. El Ayuntamiento proporcionará solución al problema de estacionamiento de los futuros clientes. La policía arqueológica, preceptiva en estos casos, corresponde a la Dirección General de Patrimonio del Gobierno regional.

Por otra parte, la sala de fiestas del Florida Park acogió, durante décadas, actuaciones de artistas de renombre, internacionales y locales, como Tina Turner, Charles Aznavour, Liza Minelli, Julio Iglesias o Lola Flores. La artista gitana protagonizó sobre el escenario del Florida Park una curiosa anécdota, al percatarse de haber extraviado un pendiente mientras cantaba. Se asegura que, dirigiéndose al público, dijo: “De aquí no se mueve nadie mientras no me aparezca el pendiente”. Pero el colgante nunca fue hallado. “A lo mejor está en el hoyo de la noria”, bromea un jardinero.