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El dueño del edificio España quiere demolerlo y rehacerlo piedra a piedra

El grupo chino Wanda ve "inviable" mantener la fachada y los alzados laterales como ordenó la Comisión Local de Patrimonio Histórico

El grupo chino Dalian Wanda compró hace un año el edificio España, en la plaza madrileña homónima, para rehabilitarlo como hotel, centro comercial y pisos de lujo. El Ayuntamiento (entonces del PP) rebajó el blindaje del inmueble para facilitar el proyecto, que sólo tenía una línea roja: mantener la fachada principal y sus alzados laterales. Pero según Wanda es “inviable” por seguridad tirar abajo un rascacielos conservando intacta su fachada, así que ha pedido permiso para desmontar todo el edificio y reconstruir luego las partes protegidas piedra a piedra. El Ayuntamiento (de Ahora Madrid) está en contra.

Wanda ha presentado una consulta urbanística al Ayuntamiento. Según afirma, en los edificios protegidos con grado 3 parcial, como éste, “la normativa de obras del Plan General de Ordenación Urbana permite, de forma excepcional, el desmontaje y reconstrucción con los mismos materiales, forma y dimensiones, cuando no sea técnicamente posible la ejecución de la obra permitida manteniendo un elemento catalogado”.

Negativa municipal

  • De forma excepcional. Wanda asegura que la normativa municipal permite “de forma excepcional”, “el desmontaje y reconstrucción con los mismos materiales, forma y dimensiones originales” si no resulta “técnicamente viable” realizar las obras.
  • Obra “inviable”.  “De acuerdo con los expertos de reconocido prestigio consultados, la consolidación de la fachada es inviable en condiciones de seguridad. No existen experiencias similares de mantenimiento de una estructura de esa altura y dimensiones, que además carece de capacidad portante. A lo que hay que unir su ubicación en pleno centro”, señala Wanda.
  • El Ayuntamiento, en contra. “Entre los planes del Ayuntamiento no está autorizar la demolición de la fachada”, aseguran fuentes municipales.

“Tras un exhaustivo análisis de las repercusiones en materia de seguridad”, Wanda cree que esa situación excepcional concurre en el edificio España. Y añade: “De acuerdo con los expertos de reconocido prestigio y solvencia profesional consultados, la consolidación de la fachada es inviable en condiciones de seguridad. No existen referencias anteriores ni experiencias similares de mantenimiento de una estructura de esta altura y dimensiones, que además carece de capacidad portante”. A ese riesgo se suma que el edificio está “en pleno centro”.

“Por el contrario, sí es posible su desmontaje y posterior reconstrucción, preservando su imagen y valor paisajístico, algo de lo que sí existen precedentes y experiencias previas validadas en la cultura arquitectónica y de protección del patrimonio”, mantiene la empresa. Wanda propone así preservar la parte baja de la fachada, y desmontar y reconstruir el resto usando los mismos materiales.

El edificio España se construyó entre 1948 y 1953 a las órdenes del ingeniero José María Otamendi y el arquitecto Julián Otamendi, siguiendo el estilo de la escuela de Chicago. Lo levantó la Compañía Inmobiliaria Metropolitana (de los hermanos Otamendi), y albergó un hotel y apartamentos.

Según Wanda, el edificio se hizo en una época “en la que no había acceso a materiales de calidad, y por ello su vida útil está acercándose al final, pese a las actuaciones de preservación a lo largo de los años. Requiere de soluciones que aseguren su durabilidad a largo plazo y que cumplan con los criterios exigidos hoy en materia de edificación”.

El grupo chino añade que “la mayor parte de los lienzos de fachada —de ladrillos y piedra artificial— están deteriorados y al final de su vida útil. Especialmente preocupante es el avanzado estado de corrosión del revestimiento de piedra artificial (que supone el 57% de la superficie)”.

Fuentes municipales indican sin embargo que “entre los planes del Ayuntamiento no está autorizar la demolición de la fachada”. “Eso no va a pasar”, añaden. El PSOE también está en contra.

Un inmueble de 265 millones

El Banco Santander compró en junio de 2005 el edificio España a Metrovacesa por 389 millones de euros, y encargó su rehabilitación a los estudios arquitectónicos de Norman Foster y Carlos Lamela.

El edificio tiene 117 metros de altura. La superficie edificable es de 67.400 metros cuadrados en 25 plantas sobre rasante, más 9.700 metros en tres plantas subterráneas. El Santander pidió permiso al Ayuntamiento (entonces del PP) para duplicar el espacio comercial. El hotel ocuparía 22.000 metros cuadrados, y otros 30.400 se destinarían a 300 viviendas de lujo.

En julio de 2014, el Santander vendió el edificio al grupo chino Dalian Wanda por 265 millones. Lo dirige Wang Jianlin, 29ª fortuna mundial según la revista Forbes con 31.200 millones de euros. Posee más de 200 centros comerciales y hoteles en todo el mundo.

El Ayuntamiento está en manos de Ahora Madrid tras un cuarto de siglo de alcaldes del PP. Las elecciones municipales y autonómicas del pasado 25 de mayo también cambiaron al presidente de la Comunidad, aunque en este caso el PP sí mantuvo el gobierno.

En la anterior legislatura, el plan de rehabilitación del edificio España (iniciado por el Banco Santander y heredado, tras su compra en julio de 2014, por Wanda) sí obtuvo un impulso fundamental por parte de las Administraciones, pero a costa de su protección.

La Comisión Local de Patrimonio Histórico —integrada por el Gobierno regional y el Ayuntamiento— dio su visto bueno en diciembre para rebajar el grado de protección histórico del edificio del nivel 2 estructural al 3 parcial.

Eso permitía la demolición parcial del inmueble, según el dictamen de la comisión para favorecer “la puesta en valor de valor de un edificio muy degradado en los últimos años debido a su inactividad”. Se preservaban eso sí “las partes que revisten importancia y que lo caracterizan desde el punto de vista arquitectónico y escultórico”. La comisión dictaminó que debía mantenerse la fachada principal a plaza de España y sus alzados laterales. El Ayuntamiento aprobó la rebaja de protección en diciembre de 2014 con el voto a favor del PP y la oposición de PSOE, Izquierda Unida y UPyD.

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