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¿Borrar símbolos franquistas o reinterpretarlos?

El Ayuntamiento tendrá que cribar tres listas de hasta 309 personajes históricos relacionados con el franquismo antes de eliminar sus nombres del callejero

Imagen del dintel del Arco de la Victoria, en el distrito de Moncloa.
Imagen del dintel del Arco de la Victoria, en el distrito de Moncloa.

Tres listas con nombres de personajes, hechos históricos o lemas de la España del siglo XX tendrán que ser estudiadas y cribadas por el Ayuntamiento si quiere depurar el callejero de referencias al franquismo. Los listados no coinciden ni en extensión ni en nombres, por lo que las diversas asociaciones especializadas en memoria histórica disienten a la hora de incluir a unos u otros.

“Madrid debe democratizar su callejero”, opina Javier Moreno, presidente de la Foro por la Memoria y cuyo abuelo fue fusilado por los franquistas. Desde su asociación han elaborado una lista en la que recopila 167 calles. “Son avenidas cuyos nombres están relacionados directamente con el franquismo, ya sea en lo militar o en lo político. En ningún caso pedimos la retirada de personajes del mundo de la cultura”, añade Moreno, que contesta así a otros listados.

En 2004, a petición de IU, Antonio Ortiz Mateos enumeró calles y plazas con reminiscencias franquistas. Entre ellas, además de numerosos militares y políticos directamente relacionados con el régimen, se cuelan destacados personajes del mundo de la cultura. Entre ellos, el coautor de El cara al sol, el escritor Agustín de Foxá; el pensador Eugenio D'Ors o los literatos Pedro Muñoz-Seca y José María Pemán.

Del Arco de la Victoria a la Cruz de los Caídos

El 28 de marzo de 1939, las tropas sublevadas tomaron Madrid, una semana antes de que acabara la Guerra Civil. “La capital era un símbolo para la República y lo fue para el franquismo”, cuenta Javier Moreno de Foro de la Memoria. De ahí que, además de las referencias callejeras, muchos monumentos sean odas al régimen de Franco como el Arco de la Victoria; el Valle de los Caídos, en Cuelgamuros; el Edificio España o el antiguo Ministerio del Aire, en Moncloa. “No se puede echar abajo todo el patrimonio arquitectónico de aquella época”, dice el experto Antonio Ortiz Mateos. Historiadores y asociaciones coinciden en dar otro significado a estos monumentos: “Se trata de hacer una reinterpretación para asimilar el pasado franquista”, recomienda Jesús de Andrés, profesor de Ciencia Política. “Si se explican las razones por las que se erigieron los edificios, se desactiva su faceta conmemorativa”, añade. “En España se subestiman los valores democráticos que aporta tratar de una manera madura la memoria”, dice Javier Moreno. “Cada nombre y construcción de otra época habla de nuestra Historia y nos enseña a valorarla”.

Unos años después, ese listado creció y el número de señalados llegó a 309. Se introdujo entonces a muchos personajes, que si bien tuvieron relación con la dictadura, provocan sorpresa: el torero Manuel Laureano Rodríguez Sánchez, Manolete, “que tenía la costumbre de brindar muchos de sus toros a la Gloria de España”, dice Ortiz. El historiador también incluye al pintor Salvador Dalí, que “admiraba al estadista Franco y Franco le admiraba a él”; y que “el 2 de abril de 1964 el Gobierno de Franco le concedió la Gran Cruz de Isabel La Católica”. O el expresidente del Real Madrid, Santiago Bernabéu, “que en los últimos meses del conflicto se enroló en el bando sublevado, donde figuró como cabo observador bajo el mando del [general de la División Azul] Agustín Muñoz Grandes”. Desde la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica señalan que algunos de esos nombres sí que tuvieron una relación directa con el franquismo: “Parte del éxito en sus carreras se debió a esa conexión”, si bien admiten que no tienen una opinión “concreta” sobre ellos.

Si bien es cierto que en el programa de Ahora Madrid va incluida la revisión del callejero, desde el Ayuntamiento reconocen estar en una fase inicial. “Lo primero que tenemos que hacer es valorar las calles susceptibles de ser cambiadas. Es complicado saber cuánto tardaremos”. “Esto reabre el debate sobre la memoria del franquismo”, dice Jesús de Andrés, profesor de Ciencia Política de la UNED y experto en simbología política. Considera que el tema no quedó resuelto con la Ley de Memoria Histórica. “Hacía falta volver hablar de ello; se ha abierto un nuevo ciclo político y es normal que la gestión de los símbolos se resuelva”, añade.

Iconos del franquismo quedan muchos y decidir qué hacer con ellos genera todavía posturas enfrentadas. Por eso, De Andrés recomienda tener empatía a la hora de tratar el tema y elegir una comisión de expertos para tratarlo. “No es una tarea fácil. Aunque los Ayuntamientos puedan hacer algo al respecto, el Gobierno central es el que tiene que impulsar la asimilación de los símbolos. La resolución de este debate dependerá de la próxima legislatura”.

Desde Foro por la Memoria, insisten en su criterio de retirar solo aquellas nomenclaturas vinculadas directamente con el régimen. “En España hay un problema con la Memoria”, dice su presidente, “a diferencia de otros países, se usa como arma arrojadiza; se vincula con venganza”. “Pero si te pones a pensarlo tranquilamente, una ciudad como Madrid no puede permitirse tener nombres de genocidas en su callejero”.

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