Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un juez avala rastrear el correo de directivos si se sospecha su deslealtad

Exculpado del 'caso Pitiusa' un informático y excolaborador del CNI que accedió a los ordenadores de altos directivos

Detención de uno de los tres empleados de la oficina del Inem de Badalona.
Detención de uno de los tres empleados de la oficina del Inem de Badalona. EFE

Un juez de Barcelona ha concluido que es legal rastrear el correo electrónico de un directivo si hay sospechas de que es desleal con la empresa. El magistrado ha exculpado al informático Matías Bevilacqua, un excolaborador del CNI que estaba imputado por revelación de secretos en el caso Pitiusa, una red de espionaje masivo en la que están implicados detectives, funcionarios y empresarios de toda España y que sigue en fase de investigación.

Los responsables de grandes empresas como Unilever, Dupont Ibérica y Mutua Universal contrataron los servicios de la detective Sara Dionisio para averiguar si algunos de sus directivos desviaron información o dieron trato de favor a proveedores. La investigadora privada contó para esa tarea con Bevilacqua, experto en encriptación de datos al que Iñaki Urdangarin contrató para hurgar en los correos de los discos duros del instituto Nóos.

El juez da la razón al despacho de Fermín Morales, que defiende a Bevilacqua, y concluye que el informático no vulneró el derecho a la intimidad de los directivos. Cree que el acceso a sus ordenadores corporativos fue “lícito”. El ingeniero realizó una “búsqueda ciega” sobre la actividad empresarial, pero no rastreó “datos de la vida íntima” de los directivos. La empresa les investigó ante unas sospechas que resultaron ser ciertas: en dos casos, los directivos fueron despedidos y sus despidos fueron considerados procedentes.