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Colau suspende la concesión de licencias turísticas en Barcelona

La moratoria, de un año, afectará a 30 proyectos hoteleros, entre ellos la Torre Agbar

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha anunciado este jueves a primera hora que el Ayuntamiento paraliza la concesión de licencias durante un año como paso previo a la elaboración de un plan especial de regulación de alojamientos turísticos (hoteles, apartahoteles, apartamentos turísticos, pensiones, hostales, viviendas de uso turístico, residencias de estudiantes y albergues juveniles). Con esta medida, Colau extiende a todos los tipos de alojamientos la moratoria que el anterior gobierno municipal, en manos de Xavier Trias, fijó sobre los apartamentos. La alcaldesa ha defendido que la medida figura en el programa electoral y el plan de choque de Barcelona en Comú. El sector coincide en la necesidad de regular la presión turística sobre determinados barrios pero advierte de los riesgos de la suspensión. La oposición municipal y la Generalitat han cargado contra Colau y hablan de inseguridad jurídica.

La decisión del Ayuntamiento de Barcelona afectará a una treintena de proyectos hoteleros que ya han entrado la solicitud de licencia, como el establecimiento previsto en la antigua fábrica Henkel, o al hotel que el empresario dueño de Inditex, Amancio Ortega, quería abrir en el antiguo Banesto, en una esquina de la plaza de Catalunya. Otros que no la han pedido ni podrán hacerlo, por ahora, son el Hyatt que la cadena quería abrir en la Torre Agbar o el proyecto de establecimiento de lujo del Deutsche Bank, en la esquina con Diagonal. No quedan afectados porque la tenían concedida los hoteles del Rec Comptal, Soho House en Duc de Medinacelli o Agrupació Mútua en la Gran Via. El Ayuntamiento no ha facilitado el listado exhaustivo de establecimientos que tienen licencia pedida.

Colau ha defendido que la suspensión es "preventiva, cautelar y provisional, porque el turismo es un activo de la ciudad que hay que cuidar y hacer sostenible, pero que ha generado tensiones". "Se trata de que no haya guetos y de que ciertas zonas no se conviertan en un parque temático que perjudica a los vecinos y disgusta a los propios turistas", ha afirmado. La alcaldesa mantiene que el actual modelo "pone en riesgo el mismo modelo". También ha dicho que la suspensión pretende poner orden en vez de apagar fuegos", en referencia a la crisis de la Barceloneta en el verano pasado. "El objetivo no es suspender, es una herramienta temporal para poder elaborar un nuevo plan de forma participativa: decidir colectivamente dónde se puede crecer, dónde no; dónde hay que decrecer o redistribuir", ha insistido.

El turismo representa el 14% del PIB de Barcelona y emplea a 120.000 personas al año. El Ayuntamiento se dispone ahora a realizar una "radiografía fija del parque de alojamientos turísticos que permita evaluar y diagnosticar la oferta existente y el impacto económico y social que tiene sobre el acceso a la vivienda, la ocupación del espacio público, movilidad, diversidad de usos y producción y gestión de residuos".

Los hoteles parados más emblemáticos

Antiguo Banesto. De Amancio Ortega. Licencia pedida.

Torre Agbar. Debía ser un Hyatt. Sin licencia pedida.

Torre Deutsche Bank. Sujeto a una operación paralizada.

Antigua sede de Henkel. Había solicitado licencia.

Praktik. Dos hoteles junto a Drassanes. Licencia pedida.

Uno de los interrogantes que ha expresado el sector es si el Ayuntamiento puede suspender licencias en trámite sin consecuencias. El Ayuntamiento mantiene que sus servicios jurídicos lo avalan; pero la oposición, sobre todo CiU, advierte de la inseguridad jurídica que puede generar paralizar las solicitudes. Los promotores podrían recorrer, dicen. “Es una alcaldada de gran envergadura y trascendencia”, advierte la concejal Sònia Recasens, que formó parte del anterior gobierno municipal. El exalcalde, Xavier Trias, fijó en octubre de 2014 una moratoria de aperturas de nuevos apartamentos turísticos. Pero tuvo que dar respuesta a las solicitudes formalizadas. También PSC, PP y Ciutadans y el Gobierno catalán critican la suspensión. El PSC y ERC han insistido en la necesidad de luchar contra los apartamentos ilegales. El consejero de empresa, Felip Puig ha acusado a Colau de tener “tics autoritarios”.

Sobre las posibles reacciones del sector turístico, Colau se ha mostrado convencida de que contará "con la complicidad del sector, cualquier empresario quiere que sea un negocio de éxito y que a la larga pueda crecer sin ponerlo en riesgo". Los primeros en pronunciarse han sido las patronales de los apartamentos, Apartur y ProHut, que celebran que la suspensión se extienda a todo el sector de los alojamientos turísticos.

A primera hora de este jueves Colau se ha reunido con los responsables de Turismo de Barcelona, el consorcio que preside el hotelero Joan Gaspart. En este sentido, el regidor responsable del área, Agustí Colom, ha asegurado que Gaspart y el director general, Jordi William Carnes "comparten y valoran positivamente" la suspensión "y no han mostrado ninguna discrepancia". "Hay una amplia coincidencia en la medida tomada de parar, para repensar el modelo y no estar presionados por los intereses del mercado".

Por su parte, el Gremio de Hoteleros de la ciudad ha aplaudido en un comunicado una moratoria anunciada, pero que no se había materializado, lo que había generado "un estado de incertidumbre total". El gremio se ha ofrecido para participar en el nuevo plan y espera que sirva para "hacer frente de manera firme" a los alojamientos turísticos ilegales.

Sobre el impacto en el empleo, Colau no se ha mostrado preocupada por la ocupación que la suspensión pueda dejar de crear; la alcaldesa ha advertido de que en ocasiones puede crearse empleo en un establecimiento mientras se destruye en su entorno en sectores como el comercio de barrio.

Colau ha asegurado que convocará a los grupos municipales mediante un pleno monográfico sobre el turismo y que creará un consejo municipal de turismo que recogerá las conclusiones de los primeros trabajos del Pacto Local para la gestión de un turismo sostenible y responsable que impulsó Trias. La alcaldesa piensa también contar con la participación de los vecinos de los 73 barrios.

Puig ve "tics autoritarios" y la oposición cuestiona la decisión

CLARA BLANCHAR

El consejero de Empresa y Empleo de la Generalitat, Felip Puig, cree que la decisión de la nueva alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de suspender un año todas las licencias de alojamientos turísticos en la ciudad es un "error" porque se ha adoptado de forma "precipitada y unilateral", y tiene "tics autoritarios". Puig ha lamentado que Colau, que "tanto habla de participación, diálogo y búsqueda de consensos", haya tomado esta decisión sin comentarla ni contrastarla con otras instituciones, como el propio sector turístico y la Generalitat.

"Creemos que es una decisión precipitada, que puede dar un mensaje internacional de desconcierto y de cambio de orientación" en la política turística, ha señalado Puig  y ha asegurado, en este sentido, que lo que convendría a Barcelona es "continuar en la línea del modelo turístico de calidad y de diálogo con los sectores empresariales y de colaboración institucional". "La sensación es que a través de discursos muy 'softs' se toman decisiones con tics autoritarios", ha destacado el consejero.

Desde el propio Ayuntamiento, el principal partido de la oposición, CiU, ha expresado a través de la concejal Sònia Recasens su "preocupación" por el hecho de que el plan contemple suspender solicitudes de licencias entradas, y por el impacto internacional de ésta y otras medidas anunciadas por Colau. "Es una alcaldada de gran impacto. Le recuerdo que Barcelona compite con otras ciudades", ha advertido.

Por su parte, Jaume Collboni, del PSC, ha acusado a Colau de actuar "al estilo [del exalcalde Xavier] Trias imponiendo moratorias y aplazando el problema" y ha pedido un plan contra los apartamentos ilegales. Desde el PP, Javier Mulleras ha opinado que la alcaldesa está "paralizando la ciudad y una de las actividades económicas más importantes de Barcelona, poniendo en peligro inversiones y puestos de trabajo".

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