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“Los recortes sanitarios fueron un terremoto; ahora viene un tsunami”

Entidades en defensa de la sanidad pública piden la dimisión de Boi Ruiz en la víspera del pleno monográfico de Salud

El consejero Boi Ruiz en una sesión de control al Gobierno en el Parlament
El consejero Boi Ruiz en una sesión de control al Gobierno en el Parlament

Las entidades catalanas en defensa de la sanidad pública tomaron ayer la palabra para denunciar y alertar de la denostada situación del sistema sanitario público. Vetados por la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, a participar en el pleno monográfico que se celebra hoy en la Cámara catalana, sindicatos sanitarios y plataformas sociales acudieron a sede parlamentaria en la víspera del pleno para radiografiar la situación del sistema público. Las voces de la calle fueron invitadas por el grupo parlamentario de ICV, que organizó ayer una jornada participativa para dar altavoz a estos colectivos. Los gerentes de los hospitales concertados también pidieron la semana pasada reunirse con los grupos para exponer su versión antes del pleno.

Los recortes iniciados hace unos años provocaron indignación, pero solo fueron un terremoto. Ahora estamos sufriendo un tsunami”, arrancó Pep Martí, miembro de la Marea Blanca y vicepresidente del Centro de Análisis y Programas sanitarios (CAPS). En dosificadas intervenciones de cinco minutos, más de una decena de organizaciones sociales repasaron con perspectiva la situación del sistema sanitario público, desde el ámbito laboral de los trabajadores hasta la calidad asistencial que reciben los usuarios, pasando por los casos de corrupción que azotan a la sanidad, como el caso Innova. Los recortes en las retribuciones de los sanitarios, las “privatizaciones encubiertas” y la externalización de servicios en los hospitales han vuelto a ponerse sobre la mesa como los grandes problemas de la sanidad pública catalana.

También la situación de la atención primaria, siempre en un segundo plano a la sombra de los grandes hospitales, tuvo voz ante los micrófonos del Parlament. “La atención primaria ha perdido 3.000 profesionales. Es menos accesible, menos resolutiva y menos longitudinal porque los contratos son muy precarios. Hemos reducido un 35% el gasto farmacéutico de las recetas y éste ha ido a los hospitales que ya son deficitarios, en vez de a la atención primaria”, apuntó Gemma Torrell, portavoz del Foro Catalán de Atención Primaria (FOCAP).

Las entidades denunciaron la “degradación” del sistema sanitario y pidieron la dimisión del consejero Boi Ruiz y del director del Instituto Catalán de la Salud (ICS), Pere Soley. Los sindicatos de la mesa sectorial del ICS en bloque firmaron un documento dirigido a la presidenta del Parlament y a todos los grupos en el que exigían el cese inmediato de Soley, al que acusan de “potenciar la destrucción del ICS”.

Pep Martí pidió directamente a los grupos de la oposición –algunos de ellos, como Alba Vergès (ERC) y Carme Pérez (Ciutadans), presentes en la jornada participativa- que “blinden lo que queda del sistema sanitario catalán”. Las plataformas criticaron los grandes proyectos del Departamento de Salud, desde el recién paralizado consorcio sanitario de Lleida hasta el proyecto VISC+ de venta de datos sanitarios anónimos. En este sentido, Toni Barbarà, portavoz de Dempeus por la salud pública, avanzó una campaña de recogida de firmas para que la gente se niegue a participar en el VISC+. Pep Martí, por su parte, instó a los partidos a que hoy en el pleno pidan la dimisión de Boi Ruiz.