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Un trampolín para los pueblos

El Programa de Desarrollo Rural cuenta con 2.450 millones de euros hasta 2020

Un trabajador de Guadalhorce Ecológico lleva varias cajas de nectarinas. Ampliar foto
Un trabajador de Guadalhorce Ecológico lleva varias cajas de nectarinas.

Una de las variedades autóctonas que ha recuperado la cooperativa Guadalhorce Ecológico es el tomate huevo de toro, un producto de sabor delicioso y delicado para su transporte porque se estropea con facilidad. Este centro de trabajo ha empezado a utilizar un envase acolchado que permite su traslado en buenas condiciones y ya se comercializa en otros puntos del país.

La cooperativa nació hace aproximadamente cinco años gracias al impulso de 15 socios (ahora son 23) y su germen está en una asociación que promueve los productos ecológicos de esta comarca malagueña, un valle muy fértil conocido por sus hortalizas y cítricos. Los clientes se concentran principalmente en el entorno, pero la demanda va creciendo en otras provincias andaluzas y en el centro y norte del país. Según su presidente, Miguel Angulo, se atiende a comercios, asociaciones de consumidores y particulares, con reparto de cestas a domicilio.

Ayudas de más de 450 millones

El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) publicó el 29 de mayo las órdenes que regulan la concesión de ayudas para actuaciones agroambientales y de producción ecológica, dotadas con 451,5 millones de euros. Con este paso, la Consejería de Agricultura cumple con su compromiso de no dejar desierta la convocatoria de 2015. Estos incentivos están incluidos en el Programa de Desarrollo Rural (PDR), que está pendiente de aprobación definitiva por parte de la Comisión Europea, por lo que el Gobierno andaluz optó por adelantar su publicación para evitar que agricultores y ganaderos se quedaran sin estas compensaciones que premian sus compromisos medioambientales. Para abrir la convocatoria ha sido necesario un intercambio de consultas con Europa para confirmar que los textos cuentan con su visto bueno y serán acordes con el PDR.

El nuevo plan dota a estos apartados con 528 millones de euros hasta 2020 y ahora se han convocado siete ayudas agroambientales de las 12 previstas (250 millones de euros) y las de agricultura ecológica (201,5 millones), tanto las destinadas a iniciarse en este tipo de producción como las que permiten mantener esta práctica. El plazo de solicitud finalizó el 15 de junio.

Estos incentivos tienen como objetivo, entre otros, afrontar el control de la erosión; la reducción de la contaminación difusa en las cuencas de embalses para abastecimiento de agua potable; la lucha contra el cambio climático; la mejora de la fertilidad de los suelos; y la conservación y consolidación de sistemas productivos tradicionales de gestión sostenible. Andalucía es líder en producciones sostenibles, con más de 806.000 hectáreas de cultivos ecológicos y más de 554.000 en producción integrada.

Guadalhorce Ecológico se puso en marcha con una aportación por socio de 1.500 euros y una subvención del Grupo de Desarrollo Rural de esta comarca permitió cubrir parte del gasto de las cámaras frigoríficas y del acondicionamiento del local, cedido por el Ayuntamiento de Alhaurín el Grande. Hay cinco empleados en plantilla (se recurre a personal eventual en las temporadas más altas) y su método de trabajo se basa en la planificación del cultivo, con una selección y reparto periódico de los productos para que no haya excedente. Ahora se está organizando la campaña de otoño.

El mayor instrumento que impulsa al sector agroalimentario y la calidad de vida en los pueblos es el Programa de Desarrollo Rural (PDR), una iniciativa ideada a principios de la década de los 90 para evitar el abandono del medio rural y ayudar a mantener su población. El nuevo plan, que será aprobado este año por la Comisión Europea y fija como horizonte 2020, destina 2.450 millones de euros de inversión pública para mejorar la sostenibilidad económica, social y ambiental del campo andaluz.

El programa diseñado por la Junta de Andalucía para los próximos años está concebido como la principal herramienta de planificación para fomentar un sector más competitivo y más sostenible, capaz de generar empleo. También hace una apuesta por la innovación y el relevo generacional. El 55% de la población andaluza (el censo es de 8,4 millones de personas) vive en municipios rurales, que se extienden por el 90% del territorio. Hay prácticamente el mismo número de hombres y mujeres y alrededor del 45% es menor de 35 años.

Del gasto público total, la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural gestionará 15 medidas que suman una inversión pública de 1.859 millones de euros, de los que 1.463 millones proceden del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader). El programa nace con un presupuesto menor que el del marco anterior porque la comunidad andaluza ha sido la única a la que el ministerio ha reducido la asignación del Feader, unos 211 millones de euros (un 10% menos), cantidad a la que hay que añadir un descenso de la cofinanciación estatal cifrada en 47 millones.

“Se ha hecho un gran esfuerzo para contar con un plan potente, pese a las limitaciones presupuestarias”, apunta la hasta hoy consejera de Agricultura, Elena Víboras, quien destaca el consenso buscado con los representantes del sector para ofrecer un PDR “acorde a sus necesidades, optimizando los fondos y maximizando las inversiones y la generación de empleo”. Todo este trabajo se ha llevado a cabo “con un importante componente social”.

Del cultivo ecológico al turismo

Un grupo de turistas, en la terraza del complejo rural La Garganta.
Un grupo de turistas, en la terraza del complejo rural La Garganta.

José Urbano fue pionero hace 30 años en el cultivo de la nuez pacana, un fruto originario del sudeste de Estados Unidos que se está extendiendo por el Valle del Guadalhorce. Los pacanos se cuidan en su finca de Coín (Huerta Río Grande) con métodos artesanales y ecológicos y su fruto se comercializa en bolsas de hasta cinco kilos. Este agricultor también fue un avanzado en la producción de huevos ecológicos y ahora cuenta con 2.000 gallinas ponedoras que viven en libertad y se alimentan de hierbas, semillas e insectos del campo. Eso le da el sabor característico al producto.
Urbano consiguió una subvención del Grupo de Desarrollo Rural (GDR) del Valle del Guadalhorce para adquirir una clasificadora de huevos y un silo para su negocio familiar, que lleva junto a su mujer, Toñi Hevilla.

De la misma entidad, el complejo de turismo rural La Garganta obtuvo una ayuda para cubrir el 40% del gasto para mejorar sus instalaciones y adecuarlas a la celebración de eventos y encuentros profesionales. Con vistas al Desfiladero de Los Gaitanes y al Caminito del Rey, en El Chorro malagueño, este restaurante y hotel comenzó a funcionar hace 40 años gracias al trabajo de los padres de Fernando García Bravo, su director. La plantilla la forman 16 personas y de sus fogones salen platos de cocina tradicional con un toque de innovación.

Estos son dos ejemplos del trabajo de impulso que realizan en los pequeños municipios los Grupos de Desarrollo Rural. En Andalucía existen 52 entidades de este tipo dedicadas a potenciar social, económica y culturalmente sus comarcas. La dinamización del territorio rural a través de los GDR cuenta en el futuro Programa de Desarrollo Rural con una partida de 258 millones hasta 2020. El nuevo modelo Leader 2014-2020, además, contempla claves para estos grupos como la extensión territorial y una mayor participación, con más profesionalización de los GDR y una intervención ciudadana más efectiva.

La principal partida (614,8 millones de euros) de los fondos europeos en manos de esta consejería se destinará a respaldar inversiones en explotaciones, industrias e infraestructuras y al fomento de la integración cooperativista. Los mayores beneficiarios de estas medidas de modernización serán sectores estratégicos del campo andaluz como las frutas y hortalizas, el olivar, la ganadería o las producciones sostenibles.

Uno de los objetivos son las entidades de la economía social, como las cooperativas, y se trabajará para que vayan cobrando cada vez una dimensión mayor, algo que mejorará su competitividad. La integración, por tanto, tendrá prioridad a la hora de la concesión de incentivos, igual que la internacionalización y la innovación (las tres condiciones que este departamento de la Junta considera vital para el futuro del sector).

Otros capítulos del PDR son las ayudas agroambientales y a la producción ecológica (528 millones) y los fondos destinados a los Grupos de Desarrollo Rural (258 millones), entidades que trabajan en la dinamización de los pequeños pueblos y han contribuido a la puesta en marcha de 30.000 proyectos de emprendedores rurales y a la generación de más de 42.000 puestos de trabajo.

Un ejemplo de la labor de impulso de estos grupos es el proyecto de parque agrícola que impulsa el GDR del Valle del Guadalhorce para intentar visualizar sus productos. El objetivo es crear “una marca de calidad” y promocionar y comercializar sus productos entre los consumidores más cercanos, explica Marga Jiménez, coordinadora del área agroalimentaria del GDR. Se trabaja para preservar el territorio, garantizar una actividad agraria sostenible y convertir esta zona en la huerta de Málaga capital y la Costa del Sol.

Los incentivos al relevo generacional en explotaciones y empresas cuentan en el Programa de Desarrollo Rural con 130,2 millones de euros. Otros bloques son la mejora de gestión y asistencia técnica (37,8) y la cooperación entre agentes públicos (24). El PDR incluye un subprograma específico para el olivar, con 304 millones de euros, y por primera vez, el nuevo marco contempla una medida de fomento de la innovación en el campo con grupos de cooperación (Grupos Operativos de Innovación) que integran a productores agroalimentarios, empresas de tecnología y agentes del conocimiento para buscar soluciones a posibles problemas. Este apartado recibirá en Andalucía cerca de 17 millones de euros.

un trabajador transporta varios cartones de huevos ecológicos. ampliar foto
un trabajador transporta varios cartones de huevos ecológicos.

Para la concesión de los fondos públicos a los distintos proyectos, el PDR dará prioridad a aquellos que tengan un componente innovador, cuenten con jóvenes y mujeres en las entidades promotoras, pertenezcan a alguna asociación, que estas sean resultado de un proceso de unión o concentración, y tengan una orientación ecológica (un elemento diferenciador de la producción andaluza). También se concreta el impulso y mantenimiento de las dehesas.

El diseño de este documento se enmarca en las seis prioridades de desarrollo rural de la Unión Europea: fomentar la transferencia de conocimientos y la innovación en el sector agrícola; mejorar la competitividad; impulsar la organización de la cadena de distribución de alimentos; restaurar, preservar y mejorar los ecosistemas; promover la eficiencia de los recursos; y fomentar la inclusión social, la reducción de la pobreza y el desarrollo económico de las zonas rurales.

El presidente de la cooperativa Guadalhorce Ecológico destaca la importancia de la formación en el sector de la producción ecológica. Ellos participan permanentemente en cursos y jornadas (tanto impartiendo enseñanzas como recibiéndolas de otros expertos) que también son muy demandadas por las nuevas generaciones, jóvenes con familias de tradición agrícola o aquellos que han perdido su trabajo durante la crisis y que ven en este sector una posibilidad de futuro. El PDR incluye una partida de 90,2 millones de euros para formación y asesoramiento de agricultores y ganaderos.

El nuevo Programa de Desarrollo Rural “no solo responde a las necesidades del medio rural, sino también a las prioridades para marcar un salto cualitativo de cara al horizonte 2020”, resume Víboras. Es una estrategia en línea con los objetivos europeos de conseguir un crecimiento “más inteligente, sostenible e integrador” y se esmera por fomentar un sector agroalimentario “más fuerte y competitivo”.