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El socialista Carlos González asume la alcaldía de Elche

El PSPV recupera el gobierno con un tripartito de Compromís e Ilicitanos liderado por un abogado aficionado al 'running'

El socialista Carlos González se ha convertido hoy en el nuevo alcalde de Elche con los votos de su partido (8), los de Compromís (4) e Ilicitanos por Elche (2), con quienes formará el tripartito de gobierno, además del apoyo del único edil del Partido de Elche. La candidata popular, Mercedes Alonso (9), que logró la mayoría absoluta hace cuatro años pasa a la oposición. Ciudadanos ha optado por abstenerse.

El paréntesis popular en la tercera ciudad más poblada de la Comunidad Valenciana lo ha cerrado hoy Carlos González, un abogado de 55 años especializado en Derecho Civil y Administrativo aficionado a las maratones, se ha convertido este sábado en el quinto alcalde socialista que gobierna la ciudad de Elche. La investidura de este hombre de estilo pausado y fama de sensato pone fin a los únicos cuatro años de gobierno del Partido Popular en la ciudad zapatera. Su mandato se sostendrá con los votos de Compromís e Ilicitanos por Elche, formaciones que le acompañarán en el equipo de gobierno aún por constituir de la tercera ciudad valenciana.

Casado y con dos hijos, González sale de su esfera privada tras un lapso de cuatro años que ocupó en su despacho profesional, al que llegaba cada mañana a las ocho y media. Nacido en el barrio de Carrús, granero de votos socialista y refugio de la inmigración sureña durante los años 60, es un viejo conocido de la política ilicitana. Sus primeros pasos en la actividad municipal los dio en 1995, a los 30 años y de la mano del alcalde Diego Maciá, de cuyo equipo de gobierno fue portavoz durante 9 años. Con él ostentó la dirección de áreas clave en la ciudad como Hacienda o la vicepresidencia de las empresas municipales que gestionan el transporte, el urbanismo y la vivienda municipales.

En el parque empresarial de Elche todavía recuerdan con agrado su paso como representante municipal en el consejo administrador del enclave industrial. Por apegado al sentido común y por poco intrusivo. El mundo empresarial ilicitano espera adquirir la visibilidad que pensaba que iba a tener cuando la popular Mercedes Alonso llegó a la alcaldía y, por primera vez, coincidieron en color el gobierno local con el autonómico. “Es una persona cabal, íntegra y seria”, resume un conocido empresario de la ciudad.

La visión que tiene para Elche este hombre que gusta de comer todos los días con los suyos, en casa, está trufada de palabras como sostenibilidad o reconversión. Dos conceptos que pretende unir en el desarrollo futuro de un municipio que a partir de ahora se regirá alejado de la mayoría absoluta, condición que desempeñada tanto por el PP como previamente por los socialistas acabó por hartar a los ilicitanos.

González tiene fama de saber escuchar, de tener mano izquierda, esto es constatable incluso entre los que han competido contra él dentro del partido. Quienes le ven de cerca, también dicen que entre sus principales virtudes está la paciencia. González sabe esperar su momento. Militante socialista desde los 19 años, su currículum político podría haberse cerrado en 2011 tras dos legislaturas en el congreso de los diputados. Entonces se despidió argumentando sobre la necesidad de dar paso a otros. Pero la falta de referentes claros en la agrupación local hizo que el aparato del PSPV le reclamara en un partido que fue hegemónico en Elche y que hoy espanta a los menores de 45 años. González ha recuperado la alcaldía ilicitana sí, pero con el peor resultado de la historia del partido en la ciudad.