Colau desbanca a Trias en Barcelona, donde entran hasta siete partidos

El Ayuntamiento de la capital catalana requerirá pactos entre tres o más formaciones

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La activista antidesahucios Ada Colau tiene al alcance la alcaldía de la capital catalana con Barcelona en Comú (BComú), el nuevo vehículo electoral que engloba las siglas de Iniciativa, Esquerra Unida, Podemos, Procés Constituent y Equo. A falta de que decida su voto un 26% de los ciudadanos [otro 6% no contesta], BComú consigue 12 concejales en el Ayuntamiento de Barcelona, aunque muy lejos de los 21 que dan la mayoría absoluta, según un sondeo de Metroscopia. El actual alcalde, el convergente Xavier Trias, se queda con 10 ediles. La gran fragmentación obligará a formalizar pactos entre tres o cuatro formaciones.

La prospectiva de Metroscopia sobre las preferencias para la alcaldía de Barcelona (1.600.000 habitantes) certifica el éxito de la coalición que encabeza Ada Colau, que logra 12 concejales, siete más de los que tenía Iniciativa, uno de sus socios actuales. Convergència i Unió pierde cuatro ediles y se queda con diez. Ciudadanos emerge como la tercera fuerza (seis) gracias al desplome sin precedentes del Partido Popular (pierde siete, se queda con dos) y del Partit dels Socialistes (pierde ocho, se queda con tres). Esquerra Republicana sube tres y obtiene cinco concejales. La CUP entra en el Ayuntamiento con dos concejales.

El sondeo, realizado entre el 8 y el 13 de mayo mediante 1.000 entrevistas, detecta una gran movilización de la izquierda alternativa, que es la que puede acabar dando la victoria a Colau. Esta movilización permite especular con una participación de hasta el 65%, 12 puntos más que en 2011. De confirmarse este índice de participación, los partidos más beneficiados serían los emergentes Bcomú y Ciudadanos. Al mismo tiempo, esta participación puede acabar beneficiando a Xavier Trias si es capaz de recoger el voto indeciso, tanto de los partidarios de mantener el actual modelo de ciudad como de los sectores soberanistas. El candidato nacionalista lleva días pidiendo el voto útil para mantener la alcaldía con una mayoría más sólida que la actual.

La eventual pérdida de la ciudad de Barcelona puede tener efectos devastadores para el partido de Artur Mas, que considera la capital catalana como la punta de lanza del proceso soberanista. “No es lo mismo tener Barcelona al lado que tenerla enfrente”, repite casi cada día el presidente de la Generalitat.

La formación de Ada Colau conseguiría el 27% de los votos, un punto menos del resultado que logró Trias en 2011. Con este resultado y, si no hay un acuerdo alternativo de otras fuerzas, sería proclamada alcaldesa.

El PSC sería la fuerza más castigada por los electores. Pasaría de ser el segundo partido al penúltimo de siete. Todo ello en una ciudad que gobernó de forma casi hegemónica los primeros 32 años de democracia. En esta ocasión el sondeo les otorga un 8,2% de los votos, 14 puntos menos que en 2011. Esto se explica por la baja fidelidad de sus votantes (22%), muchos de los cuales se pasarían a BComú.

Ciudadanos conseguiría seis concejales, con el 13,9% de los votos. Su candidata, Carina Mejías, es una de las menos conocidas por el electorado (34%), pese a haber sido ya concejal y diputada autonómica por el Partido Popular. Su éxito justifica la caída del PP por el trasvase de votos hacia Ciudadanos, que se puede estimar en torno al 40%.

Esquerra Republicana superaría los resultados de 2011 pero quedaría muy lejos del éxito que logró en las pasadas elecciones europeas, cuando fue primera fuerza en Barcelona. Con el 12% de los votos conseguiría cinco concejales. La Candidatura de Unitat Popular (CUP) atrae también voto independentista de izquierda y puede conseguir tres concejales.

Los equilibrios que ha tenido que hacer Trias para gobernar en minoría los últimos cuatro años pueden quedar en una mera anécdota si se comparan con el Consistorio que preconfigura el sondeo. Los barceloneses desean mayoritariamente (80%) que el futuro alcalde gobierne en solitario con pactos puntuales.

Para constituir un bloque de izquierdas que alcance al menos 21 concejales, Ada Colau necesitaría sumar a sus 12 representantes los cinco de Esquerra Republicana, los tres de la CUP y los tres del PSC. El bloque de centro derecha se configura como una opción imposible. Los concejales de CiU, Ciutadans y PP solo suman 18, tres menos de la mayoría absoluta. Los partidos soberanistas tampoco alcanzan la mayoría absoluta: CiU, ERC y la CUP se quedarían con 18 concejales. Además, la CUP se ha desmarcado por completo de las políticas de CiU en Barcelona.

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