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El deseo de cambio político centra la marcha del 25 d’Abril

Miles de manifestantes recorren el centro de Valencia bajo el lema

‘Hoy empieza el futuro’ a un mes de las elecciones

Participantes en la manifestación del 25 d'Abril recorren el centro de Valencia.

Hoy empieza el futuro”. Así anunciaron en el escenario instalado al final de la calle de la Paz de Valencia la lectura del manifiesto con el que concluyó la manifestación del 25 d’Abril, que anualmente conmemora la pérdida de los fueros en 1707 en la batalla de Almansa. “Dejamos 24 años de corrupción, de autoritarismo y de persecución de la lengua y la cultura”, indicaron los portavoces de la organización, integrada por organizaciones de izquierda y valencianistas.

Al acabar el acto, varios jóvenes leyeron el manifiesto Crida pel 25 d'Abril,que comienza recordando que “los valencianos somos uno de los pueblos más antiguos de Europa con instituciones políticas propias” y que concluye convocando a “una empresa formidable: construir un nuevo proyecto integrador, consistente, transversal, propio y mirando a un mundo globalizado”.

Podemos celebra la 'Diada' en el río

EL PAÍS

Podemos celebró ayer la festividad del 25 d'Abril con un acto abierto en el cauce del río Turia. Con este acto, el candidato a la presidencia de la Generalitat, Antonio Montiel, buscó un perfil propio al margen del acto institucional realizado por las Cortes Valencianas el día anterior y de la manifestación que congrega por las calles de la ciudad a partidos de izquierda y nacionalistas.

El partido de Pablo Iglesias argumentó que es una formación que ha nacido “para servir a la gente y con otra forma de hacer política”. A través de un comunicado, Montiel contrastó su forma de celebrar la diada con el acto de las Cortes, organizado por “un Gobierno atrincherado en las instituciones que celebró la efeméride en una burbuja, junto con los partidos de la oposición y desconectados de la ciudadanía”.

Montiel señaló: “Los políticos profesionales celebran el Día de las Cortes en una recepción privada, con invitación, pero nosotros lo celebramos en la calle con la gente y el año que viene también vendremos a la calle a celebrarlo”.

“No somos un partido convencional, somos la gente que por un tiempo abandona sus proyectos personales para servir a la gente”, prosiguió Montiel, “Nosotros no estamos aquí para ocupar un puesto y como ejemplos de medidas de control del desempeño de nuestros cargos electos tenemos la posibilidad del revocatorio, que no proponen otros partidos, y la limitación a dos mandatos”.

El partido del círculo escenificó su acto con fotografías boca abajo del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra; de la Diputación, Alfonso Rus, y de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, “para evidenciar el daño que esos dirigentes han hecho con su política de corrupción y despilfarro”.

 Si en 2013 la marcha nacionalista estuvo presidida por el clamor contra una financiación injusta y en 2014 por el malestar producido por los recortes y siempre la defensa de la lengua y la cultura, el cambio era la palabra más repetida ayer en una manifestación en la que participaron miles de personas. Un veterano sindicalista que ha participado en la mayoría de estas marchas cívicas lo resumió así: “Estamos las puertas de un cambio político y de políticos, que ha de ser real, para que se note en la Generalitat y en la sociedad, tanto social, como económica y culturalmente”.

El fundador de Acció Cultural, Eliseu Climent, fue más breve: “Este es el último 25 d’Abril antes del cambio, eso es al menos lo que esperamos”. En la cabeza de la marcha, caminaban con sus respectivas pancartas representantes de las entidades convocantes, como Acció Cultural, Salvem o Escola Valenciana, entre otras. Entre los grupos participantes destacaban también los trabajadores de Radiotelevisió Valenciana, con sus chalecos rojos, que admitieron que siguen con “la bandera izada” a la espera de que el cambio político permita a los nuevos gobernantes cumplir los compromisos de recuperación de una televisión pública, en valenciano y de calidad.

El coordinador de ACPV, Toni Gisbert, subrayó que era “un día para la esperanza y la ilusión porque empieza el futuro, pero también para la responsabilidad, para aprender de errores del pasado y garantizar que los valencianos no volvamos a caer en un modelo social, económico, cultural y lingüístico fracasado”.

Para ello, añadió, es necesario el “cambio político" que centró la jornada reivindicativa. “El cambio social ya se ha producido”, remachó. Separada por unas banderas cuatribarradas y esteladas, en segundo plano destacaron las pancartas de Esquerra Unida, con una conocida frase de Joan Fuster: “El País Valencià serà d'esquerres o no serà”, con Ignacio Blanco y Marga Sanz en el centro; así como la de la Coalició Compromís, con el diputado nacional Joan Baldoví y el candidato municipal Joan Ribó en primera fila. Les siguieron varias pancartas más, algunas de organizaciones juveniles nacionalistas y de izquierdas, otras de plataformas comarcales y locales, incluso una que simple y llanamente decía Canvi.

“Ahora toca ser más felices”, proclama el manifiesto Crida Cívica 25 d'Abril, casi como la declaración de la Independencia de los EEUU de 1776, que constituyó el derecho a la felicidad. Por eso, prosigue el texto, “ahora toca reconstruir la democracia desde abajo”. Durante la marcha, los manifestantes fueron amenizados por la muixaranga y grupos de tabaleters i dolçainers que redoblaron el carácter festivo de la marcha que acabó poco antes de que comenzara en Alboraia una Festa pel Canvi encabezada por las actuaciones de Els Catarres y La Gossa Sorda.