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Más de medio millón de menores viven en riesgo de exclusión social

Save the Children eleva la cifra a 743.414 y reclama inversiones en infancia

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Zaida, de espaldas, habla con Ángela Romero mientras Javier Cuenca y Raquel Gamero atienden a su madre (centro) en Palmete.

A Zaida, con 10 años, le gusta bailar sevillanas, aunque le está costando trabajo. También le satisface el colegio, pero le supone un esfuerzo. Con la ayuda de los programas de Save the Children y CaixaProinfancia, a los cuales apoya la Obra Social La Caixa — desde 2008 ha atendido a más de 242.000 menores y sus familias en situación de vulnerabilidad— asiste a talleres de refuerzo en la barriada de Palmete en Sevilla. El objetivo: que no se vea arrastrada por la situación familiar y caiga en el pozo de la exclusión. En esas circunstancias o al límite de éstas, la ONG de ayuda a la infancia calcula que hay 743.414 niños en Andalucía, el 45,3% según la organización y los datos de la Unión Europea de acuerdo a la tasa AROPE, que figuran en la Encuesta de Condiciones de Vida. La Junta reduce a 512.373 personas menores de edad las que se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social, según datos de 2013 recogidos en el Observatorio de la Infancia en Andalucía.

Privación severa

Entrar en esta lista no es difícil en la situación actual. Según los indicadores recogidos por la UE, la privación material severa se produce cuando se carece o se afrontan cuatro de las siguientes circunstancias: no ser capaz de pagar la hipoteca, el alquiler o las facturas, no poder mantener la temperatura en niveles adecuados, prescindir de vacaciones al menos una semana al año, carecer de carne o pescado cada dos días, ser incapaz de afrontar gastos imprevistos y no disponer de teléfono, televisión en color, lavadora o coche.

La madre de Zaida, M. Rodríguez, de 31 años y con otro hijo de 14 años, se encuentra en esta situación. Su esposo, exgruista en la construcción, trabaja ahora de mecánico por 700 euros al mes y ella busca trabajo de limpiadora. Tienen una hipoteca de 500 euros de la que solo pueden pagar 400. El resto lo asumen con lo que le queda y le presta su familia. Pero afrontar los recibos, gastos imprevistos o unas vacaciones es imposible. “Nos acostumbramos a lo que tenemos. Lo peor es no poder darle a los niños lo que necesitan”, resume.

Alianza contra la pobreza

La Junta de Andalucía no oculta la situación, aunque discrepe en las cifras al aplicar distintos cocientes a las estadísticas. De esta forma, según el último estudio realizado por el Observatorio de la Infancia en Andalucía, 512.373 menores de edad se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social, el 8% sufre privación material severa (117.450), el 18% (264.262) vive en hogares que presentan retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda habitual y el 8% sufre pobreza energética, es decir, no pueden mantener una temperatura adecuada.

Para afrontar esta situación, la Junta tiene previsto invertir este año 165 millones en políticas relacionadas con la infancia: ayudas económicas familiares, escuelas de verano, plan de garantía alimentaria, atención temprana, atención bucodental y ayudas a partos múltiples, entre otros programas. En la pasada Legislatura (2012-2015) Andalucía ha invertido más de 703 millones de euros en políticas relacionadas con la infancia.

La Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales quiere también poner en marcha la Alianza para la lucha contra la pobreza infantil en Andalucía, una iniciativa que pretende implicar y responsabilizar a Administraciones públicas, organizaciones, agentes sociales y económicos y tejido financiero para “preservar a la infancia de los efectos de la pobreza, atender sus necesidades básicas y mitigar las privaciones sobre sus derechos”.

La Junta de Andalucía prevé también firmar en próximas fechas este gran pacto y la puesta en marcha del nuevo Plan Integral de Atención a la Infancia en Andalucía, que supone la promoción y protección de los derechos de la infancia en todas las políticas públicas. Además, el programa de Tratamiento a Familias atenderá a más de 11.800 menores.

Su hija pasó por la “referente familiar” Raquel Gamero y entró en el programa de Save the Children que coordina Javier Cuenca con la colaboración de Ángela Romero, técnico de CaixaProinfancia. Entre todos han conseguido que Zaida vaya a clases de apoyo y disponga del material escolar necesario.

Estas actuaciones permiten comprar libros, cuadernos y todo lo que necesite en el colegio así como que dispongan de un espacio de “ocio saludable”. “El grupo previene comportamientos disruptivos en familias con uno o dos progenitores”, explica Ángela Romero. “El objetivo no es paliar sino que los participantes se comprometan a cambiar la situación a través de la educación y la solución de las necesidades”, comenta Raquel Gamero. “El plan de trabajo implica a toda la familia, mayores y niños, que firman un compromiso”, añade Gamero mientras su compañera aclara que, “si no hay voluntad de salir, es insostenible”.

Después de algunos años de trabajo cuentan con casos de niños que han eludido la situación de “pobreza heredada” y están en la universidad y trabajando. Pero la lucha es permanente y la crisis ha multiplicado los casos.

“Los niños son los que más sufren la exclusión por falta de recursos o porque pierden el acceso a sus derechos de ocio, educación o salud”, afirma Cuenca, quien cree que el escenario ideal para afrontar esta situación es la coordinación permanente de Salud, Educación y Servicios Sociales.

Sin esa actuación, Andalucía arroja resultados alarmantes, según Save the Children: el absentismo escolar injustificado es del 36,4% (la tasa nacional es del 28%), el abandono temprano del colegio es del 28,7%, más de cinco puntos por encima de la media española y europea.

Esta situación no es exclusiva de Andalucía. Solo siete de las 17 comunidades autónomas están al nivel de exigencia marcado por la UE para 2020 en servicios educativos y cuidados de niños de hasta dos años. La comunidad andaluza está a dos puntos de su cumplimiento, según el análisis de la ONG sobre los datos europeos.

Ante esta situación, Save the Children ha emprendido una campaña de firmas (Invertir en infancia para acabar con la pobreza infantil) para pedir a los Gobiernos que se destinen los recursos necesarios para acabar con la exclusión social.

Cruce de datos

Según los datos que utiliza Save the Children en Andalucía hay 1.641.090 niños. El 38,8% (636.743) vive en hogares con ingresos bajo el umbral de pobreza relativa (renta inferior al 60% de la media) y el 45,3%, en riesgo de pobreza o exclusión social (743.414). Este dato aumenta al 52% en el caso de familias monoparentales. El 8,7% sufren privación material y el número de familias con dificultades para llegar a fin de mes está entre el 21% y el 28%.

Según el último estudio realizado por el Observatorio de la Infancia en Andalucía, el 8% de los menores de 16 años sufría privación material severa en 2013 (117.450 niños). El 18% (264.262) vive en hogares que presentan retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda habitual y el 8% sufre pobreza energética. 512.373 se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social.