Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mas y ERC se quedan solos con su plan independentista

La CUP se abre a negociar tras el portazo de los ecosocialistas de Iniciativa al proyecto

Artur Mas se dirige a la reunión del Consell Executiu de sta mañana.
Artur Mas se dirige a la reunión del Consell Executiu de sta mañana.

El acuerdo alcanzado entre Convergència Democràtica y Esquerra Republicana para proceder a una declaración de independencia de Cataluña, en 18 meses si ganan las elecciones de septiembre, no convence al resto de formaciones soberanistas. Partidos que hasta ahora habían apoyado el plan soberanista de Artur Mas, como Unió Democràtica, Iniciativa per Catalunya y Esquerra Unida i Alternativa, alternaron ayer los silencios y las críticas para dejar claro que no están dispuestos a sumarse al plan. Solo la izquierda independentista de la CUP, que tiene tres diputados en el Parlamento catalán, se mostró ayer abierta a negociar el plan, aunque lo criticó por las “prisas” con que se ha cerrado.

Convergència, Esquerra y el Gobierno catalán se mostraron confiados en que el apoyo a su proyecto crecerá a medida que se acerquen las elecciones. “Está diseñado para sumar apoyos”, aseguró el portavoz de la Generalitat, Francesc Homs. De someterse hoy a votación el plan en el Parlamento catalán, la derrota sería más que probable. Convergència (sin Unió) y Esquerra suman 56 diputados, lejos de la mayoría absoluta, situada en los 68.

En este contexto se adivina de capital importancia la posición que Unió acabe adoptando desde ahora hasta septiembre. La formación de Josep Duran Lleida está sumida en un debate interno que culminará con una consulta a la militancia el 14 de junio. Hasta entonces, Duran ha ordenado silencio a los cuadros sobre las maniobras de Convergència. “De la misma forma que exigimos respeto para nuestros procesos, lo pedimos también para los otros partidos”, explicaron ayer fuentes de la organización.

A pesar de ello, la falta de acuerdo entre Convergència i Unió por este asunto quedó patente ayer en la reunión semanal del Gobierno catalán, en la que el presidente de la Generalitat optó por no poner el acuerdo a debate. Con ello evitó que los tres consejeros de Unió Democràtica tuvieran que opinar al respecto.

Unió decidirá su postura mediante una consulta a la militancia el 14 de junio

ERC y Convergència sí dan por hecho que acabarán obteniendo el apoyo de la CUP. El diputado de esta formación Quim Arrufat considera que el texto “es suficientemente abierto” para negociar, pese a destacar que hay aspectos a mejorar. También cargó contra las “prisas” de ERC y CDC para cerrar el plan y el exceso de “escenificación” mediática: “No es serio hacer una hoja de ruta solo con dos partidos y tres entidades”,

Iniciativa per Catalunya, que ha apoyado la mayor parte de acciones del proceso soberanista, se ha desmarcado completamente del acuerdo, entre otras cosas porque no prevé una votación específica sobre la independencia. “El acuerdo niega el derecho a decidir”, dijo. “No puede sustituir el mandato democrático de un referéndum porque dicha fórmula no se aceptará como válida a nivel internacional”. En una línea similar se expresó el líder del PSC, Miquel Iceta: “Van camino del precipicio”.

Más información