Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ocho colectivos piden a la Xunta que aclare si As Catedrais fue mina de oro

Geólogos confirman que hay mineral en las cuevas, y Mariñapatrimonio descubre una conducción de agua como las que empleaban los romanos para extraer el metal

Praia das Catedrais (Ribadeo).
Praia das Catedrais (Ribadeo).

La forma de la playa de Augas Santas, rebautizada según recuerdan muchos vecinos de Ribadeo por el propio Calvo Sotelo con el turístico nombre de As Catedrais, podría no deberse enteramente al porfiado trabajo del mar a lo largo del tiempo. Algo tienen que recuerdan a Las Médulas. Sus ojivas alineadas conservan todavía un componente aurífero, existen en las inmediaciones restos de una fábrica romana y ha aparecido una conducción labrada por el hombre en una zona elevada sobre las cuevas que hoy forman parte de lo que se cataloga como Monumento Natural (el Monumento Natural más visitado de Galicia, el segundo monumento a secas más frecuentado, después de la basílica compostelana). Esta canalización es semejante a otras que han aparecido asociadas a minas romanas de oro. En estas, el sistema servía para conducir grandes cantidades de agua a un lugar alto. Allí se almacenaba en estanques o lagunas artificiales para después liberarla e ir así rompiendo las montañas.

Ayer, ocho colectivos (MariñaPatrimonio, Adega, Cultura do País, Os Espigueiros, Agrupación Francisco Lanza, Galleira, Irmandade Santo Estevo y Ollomao) se unieron para dar a conocer estas señales descubiertas y para pedir a la Administración que promueva algún estudio que confirme o desmienta la hipótesis de la intervención humana en lo que se considera obra de la naturaleza. Es decir, quieren que se aclare "si existe alguna conexión entre las vetas auríferas identificadas por varios geólogos en la roca, el canal picado con herramientas por el hombre, y el horno romano de Esteiro, situado en la playa" y en grave riesgo tras los daños causados en la costa por los temporales de 2014. Los últimos días aparecieron además en As Catedrais restos cerámicos de los que no se tenía noticia.

A esto hay que sumar una pista que en otros muchos lugares de la geografía lucense ha guiado los pasos de MariñaPatrimonio directamente hacia minas de oro: la toponimia. Este colectivo que defiende los vestigios del pasado ocultos en el suelo del norte de Lugo ha hallado en los últimos dos años cinco minas de oro que los arqueólogos de la Xunta ya han reconocido, ha informado de una sexta pendiente de estudio y asegura haber identificado otra veintena, aunque de momento sus miembros no las han podido explorar. En todos estos lugares, situados en municipios como el propio Ribadeo, Barreiros, Foz, A Pontenova, Trabada o Riotorto, aparecen topónimos que se repiten en otros filones de oro explotados por los romanos, tanto en Galicia como en Asturias. Palo (de palus, estanque, lago), Lagoa, Groba (por gavia, una zanja que canaliza el agua), Freita (que define las montañas "fracturadas" por el agua canalizada), son algunos de los nombres que ofrecen los primeros indicios.  En As Catedrais, existe A Lagoa. Buena parte de las minas descubiertas hasta el momento en A Mariña forman un rosario que sigue la costa y llega hasta Salave, Asturias, donde existen galerías desde el mar para conducir el agua, y lagunas artificiales que hicieron los romanos. Recientemente, el Gobierno del Principado vetó las aspiraciones de una empresa canadiense, que proyectaba desde hace años explotar el oro que dejó el imperio en el subsuelo hace dos milenios.

En una comparecencia ante la prensa, Manuel Miranda, portavoz de MariñaPatrimonio, exhibió ayer fotos en las que se aprecia, en una península elevada de las que forma el emblemático arenal mariñano, cómo “hay un canal picado en la roca semejante a los empleados por los romanos en la conducción de agua para las explotaciones mineras de oro”. "Esta hipótesis no resulta sorprendente, si pensamos que toda la zona oriental de A Mariña es rica en oro y abundan las explotaciones auríferas de la época romana”, defiende. La composición de la roca (cuarzo aurífero) de As Catedrais es idéntica a la que de alguna otra mina de la zona.

En As Catedrais, "las cuevas siguen vetas auríferas, y en ellas hay oro”, sentencia Miranda. Los romanos permanecieron en la comarca extrayendo oro durante 300 años, entre el siglo I y el IV de esta era. "En ese corto periodo de tiempo arrasaron con todo y después marcharon", cuenta. “Nosotros no podemos decir que As Catedrais sea una mina. Lo que decimos es que hay oro, que hay canales semejantes a los de las explotaciones y que hay un yacimiento romano en el lugar, que además corre gran peligro. Los romanos estuvieron en la comarca buscando oro, y hay pruebas". Casualmente o no, la canalización labrada por el hombre en la roca coincide con la parte más quebrada, fragmentada u horadada de la playa de Augas Santas.

Manuel Miranda aprovechó para lanzar una llamada de socorro con respecto al horno romano de Esteiro, en el propio conjunto de As Catedrais, a poca distancia de las cuevas. En el lugar se distinguen los restos de un horno destinado a la cocción de cerámica. "Se conserva parte de la estructura de lo que posiblemente fue un complejo romano más amplio”. También se hallaron “numerosos fragmentos de vasijas de gran tamaño, denominadas dolium, que se utilizaban para el almacenaje de mercancía”. Ante la “pasividad” de la Xunta a la hora de proteger el yacimiento, MariñaPatrimonio presentó un proyecto de intervención arqueológica a la Consellería de Cultura y obtuvo "la callada por respuesta".

En tanto espera por la contestación de la Dirección Xeral de Patrimonio, este colectivo junto con las otras siete asociaciones promueve un roteiro el 22 de marzo por As Catedrais y otros yacimientos arqueológicos de A Mariña. El recorrido, de ocho kilómetros, partirá a las 10.30 horas desde Punta do Castro en San Miguel de Reinante y durará todo el día. Quieren mostrar así su malestar por la falta de iniciativas del Gobierno gallego, y dar a conocer a todo el que esté interesado los tesoros y misterios que todavía aguardan bajo las arquivoltas de una playa única.