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El rechazo a la independencia se afianza en Cataluña

CiU y ERC pierden la mayoría absoluta, según un sondeo de la Generalitat

CiU y ERC pierden la mayoría absoluta en el Parlament, según el CEO
Sesión de control en el Parlamento catalán. EFE

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, recibió ayer un nuevo aviso en forma de encuesta del Centre d’Estudis d’Opinió, el ente demoscópico de la Generalitat. De celebrarse hoy elecciones en Cataluña, Convergència i Unió sufriría un retroceso histórico que le impediría sumar mayoría incluso pactando con Esquerra Republicana, su actual socio de Gobierno y pieza imprescindible para continuar adelante con el proceso soberanista. Los dos partidos tendrían que pactar con una tercera formación, la CUP, lo que complica la gobernabilidad de Cataluña. La encuesta también refleja el avance del no a la independencia, que supera al sí en cuatro puntos. Un 48% de los catalanes es contrario a la independencia frente al 44% que la apoyan.

Técnicamente el soberanismo seguiría siendo mayoritario en el Parlamento catalán pero la gestión del panorama político se adivina muy complicado. Y es que si los acuerdos CiU-ERC en política económica y social ya han sido complicados, con la CUP, enmarcada en la izquierda alternativa, siempre han sido imposibles.

Convergència i Unió se quedaría con 31 o 32 escaños respecto a los 50 que tiene actualmente y Esquerra Republicana conseguiría 30 o 31, diez más que en la actualidad. Ciutadans y Podemos rivalizan por la tercera plaza en el Parlament, con 16 o 17 escaños cada uno de ellos.

A pesar de que CiU podría tener una muy ligera ventaja en número de escaños, ERC gana claramente en intención directa de voto. De este modo, la formación de Oriol Junqueras se queda con el 17,3% de los votos mientras que CiU conseguiría el 13,2%. En tercer lugar empatan Podemos y Ciutadans con un 11,6%.

El resto de fuerzas políticas sufren importantes bajadas, excepto la CUP, que obtendría entre 10 y 11 escaños. El PSC se queda con 11 o 12 escaños respecto a los 20 que consiguió en 2012. El PP tendría 13 o 14, cinco menos que en la actualidad. Iniciativa consigue entre 6 y 8 escaños, mientras que actualmente tiene 13.

La encuesta está hecha con una estimación de participación del 68% y refleja que un 11,6% de los electores no sabe qué votaría. Todo el estudio revela que la preocupación por las “relaciones Cataluña-España” ha bajado notablemente. Este asunto se mantiene en cuarta posición, después del paro, la insatisfacción con la política y el funcionamiento de la economía. Aún así, si en la última encuesta de 2014 las relaciones Cataluña-España eran uno de los principales motivos de preocupación para el 30,7% de los catalanes, la cifra se ha reducido ahora al 19,3%.

Ante la pregunta sobre si los ciudadanos quieren o no que Cataluña sea un Estado independiente, un 48% de los encuestados responde negativamente, mientras que un 44,1% se inclina por el sí. Un 6% de los encuestados no lo sabe. En la anterior encuesta, el no ganaba al sí por solo ocho décimas (45,3% contra un 44,5%). A pesar del retroceso del sí, la opción del Estado independiente continúa imponiéndose y crece ligeramente —tres puntos— cuando se pregunta por qué modelo de Estado se prefiere. En este caso, el modelo preferido es el Estado independiente (39,1%); en segundo lugar, el Estado federal, que baja casi tres puntos y se queda con el 26,1%. El 24% de los encuestados piden que Cataluña continúe siendo una comunidad autónoma. Un 3,4% opta por que Cataluña sea una región de España.

El resultado de la encuesta complica la intención del soberanismo de convertir las elecciones del 27 de septiembre en un plebiscito sobre la independencia. El responsable del estudio, Jordi Argelaguet, afirmó que una de las razones que puede explicar la bajada del independentismo es que algunos soberanistas confían ahora en que, con la llegada de Podemos, haya un cambio profundo en la correlación de fuerzas en el Congreso y sea posible una reforma constitucional que permita un mejor encaje de Cataluña en España.

De hecho, Podemos casi empataría con CiU en el escenario de unas elecciones generales. Los nacionalistas se quedarían con 12 escaños y el partido morado con 11-12. PSC y PP retroceden mucho y empatarían con cinco o seis escaños, mientras que ERC conseguiría entre ocho y nueve.

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