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Cae una banda que robó medio millón en cheques de buzones

Los estafadores seguían a los carteros en los polígonos industriales

Han sido detenidas 22 personas

Un grupo formado por 22 personas ha traído en jaque a la policía de media España durante más de año. Muy organizado, se dedicaba a sustraer los talones bancarios que los carteros depositaban en los buzones de las empresas, sobre todo en los polígonos industriales. Luego, otros integrantes de la banda los cobraban y los ingresaban en cuentas bancarias particulares o se llevaban directamente el dinero en efectivo. Tenían su base de operaciones en Madrid, pero habían expandido sus tentáculos por media Península. Los investigadores les imputan 163 delitos de estafa y un botín de 547.600 euros.

El cabecilla de la banda era también el encargado de falsificar los talones y pagarés y las identidades necesarias para cobrarlos. Sus lugartenientes distribuían el trabajo entre el resto de los integrantes. Estos se dividían en dos grupos bien diferenciados.

Los buzoneros se encargaban de interceptar la correspondencia a los distintos empresarios. Para ello, seguían a los carteros y anotaban sus horarios.

El cabecilla de la red falsificaba las identidades de los que iban a  cobrarlos

Sustraían las cartas que dejaban en los buzones para hacerse con los efectos bancarios que enviaban otras empresas para pagar servicios o comprar mercancías. Se trataba siempre de correo ordinario.

Cuando los efectos llegaban al jefe de la organización, este se encargaba de manipularlos. Entonces entraba en juego el segundo grupo de integrantes. Los pasadores-cobradores iban a las entidades bancarias y abrían las cuentas para retirar los efectos o para hacer falsas transferencias bancarias.

Las investigaciones comenzaron en enero de 2014, cuando un empresario denunció que le habían sustraído un talón. A partir de ahí, los agentes de la Sección de Delincuencia Económica, perteneciente a la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de Madrid, iniciaron la llamada Operación Focus, cuyos tentáculos se expandieron por 11 comisarías de la región y por puntos tan distantes como Gijón, Albacete, Logroño, Lleida, Granada, A Coruña, Murcia, Santander, Burgos y Zaragoza. De hecho, la Guardia Civil de esta última provincia había iniciado también una investigación para detener a los autores. Se formó entonces un equipo conjunto.

Las pesquisas llevaron hasta el domicilio del cabecilla. La banda se distribuía entre un domicilio en el distrito de Hortaleza, Getafe y Cabanillas del Campo (Guadalajara).

Las detenciones se produjeron a finales de la semana pasada. En su mayoría, los 22 detenidos son españoles, salvo uno que es de origen ecuatoriano. Los agentes han contabilizado que los integrantes de la banda han acudido a unas 75 oficinas bancarias, pertenecientes a 20 entidades, y que han utilizado al menos 91 identidades distintas a lo largo del año pasado. Aparte de las 163 estafas, se les imputa un delito de integración en banda criminal. “Son auténticos delincuentes que han convertido la estafa en su modo de vida”, señalan fuentes policiales. Entre los arrestados suman más de 90 detenciones, en su mayoría por delitos contra la propiedad (robos en sus distintas modalidades).

Los agentes también registraron los domicilios del cabecilla y los lugartenientes de la organización. En Getafe, donde vivía el primero, se decomisaron diversos carnés de identidad, varias impresoras, 15 teléfonos móviles, una guillotina, una lámpara de luz ultravioleta y un ordenador, además de cheques de diversas entidades bancarias. Similares objetos se hallaron en las otras dos viviendas, según destacaron fuentes policiales. Los agentes han recuperado 1.550 euros en efectivo.

La operación sigue abierta y no se descartan más detenciones en los próximos días, sobre todo de buzoneros y pasadores.