Uber reanuda su actividad en España con el reparto de comida a domicilio

La aplicación de transporte exigirá a sus conductores estar dados de alta como autónomos

Uber Eats, el nuevo servicio de Uber.

El juez prohibió de forma cautelar en diciembre a Uber el traslado de pasajeros, así que ahora la compañía estadounidense ha decidido transportar comida. Su aplicación ha vuelto a funcionar este jueves en España con Uber Eats, un servicio solo disponible en Barcelona a través del cual sus conductores repartirán en menos de 10 minutos platos específicos de restaurantes que irán variando cada día y cuyo precio oscilará entre los 8 y 11 euros.

La compañía ha tomado nota de alguna de las constantes críticas que ha recibido desde su llegada al país el pasado mes de abril y desde ahora exigirá a sus chóferes que estén dados de alta como autónomos en la Seguridad Social. A cambio, les ofrece un pago de 2,5 euros por reparto, de los cuales cobra una comisión del 20% (50 céntimos). "La idea es que los usuarios sean personas que ya fueran autónomos y quieran colaborar durante las horas en las que funcione Uber Eats", explican fuentes de la empresa. El servicio de comida estará disponible cada día entre las 12.30 y 15.30 y el de cena, entre las 20.00 y 23.00 en los distritos de L'Eixample y Sarrià-Sant Gervasi y los barrios del Poblenou y la Barceloneta.

Uber Eats no contraviene la orden del cese de la actividad dictada contra Uber por el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid en diciembre, que le llevó a cerrar su aplicación en toda España el día de Nochevieja. Lo que el auto prohibía era el servicio de Uber Pop y el traslado de viajeros, ya que ni la compañía ni sus conductores contaban con la autorización necesaria para realizarlo. Sin embargo, el abogado de la Asociación Madrileña del Taxi, José Diez, —que interpuso la denuncia contra la multinacional— considera que "es cuestión de tiempo" que otra demanda caiga sobre la nueva actividad de Uber: "Para transportar mercancías hay que tener licencia". El Ayuntamiento de Barcelona, sin embargo, asegura que este servicio no requiere ninguna clase de permiso.

Barcelona es la segunda ciudad donde funciona el servicio de Uber Eats, estrenado en Los Ángeles el pasado mes de agosto. "Lo que se quiere es dar a conocer restaurantes a los que normalmente la gente no va porque están en la otra punta de la ciudad. No es necesario dar una dirección exacta, sino que puedes pedir que te lleven la comida a la playa o a un parque. El precio del transporte siempre será de 2,5 euros, sin importar cuantos platos se pidan", explican fuentes de Uber. La compañía contará con la colaboración de la guía electrónica de restaurantes Plateselector.

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