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El Arzobispado de Barcelona veta una conferencia de un teólogo progresista

Juan José Tamayo, catedrático de la Universidad Carlos III, debía presentar un libro

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El teólogo Juan José Tamayo.

“Es la tercera vez que me impiden hablar en la parroquia de Sant Medir”. Con estas palabras Juan José Tamayo, catedrático de Teología de la Universidad Carlos III de Madrid, resumía ayer su estupefacción ante la prohibición del Arzobispado de Barcelona de presentar su libro Ignacio Ellacuría, Utopía y Teoría Crítica, en la parroquia de Sant Medir. Tamayo, director de la Cátedra de Filosofía y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III, debía dar la charla hoy a las 20.30 en esta iglesia del barrio barcelonés de La Bordeta. En respuesta, Tamayo ha trasladado la charla a otro local de la archidiócesis, en la vecina calle de Onzinelles. El encuentro se celebrará a la misma hora.

El libro, que Tamayo, de talante progresista, defensor de la Teología de la Liberación y muy crítico con la jerarquía católica, ha dirigido junto a Luis Alvarenga, profesor de filosofía de la Universidad Centroamericana del Salvador, recoge las aportaciones de diversos académicos acerca de la figura del jesuita vasco Ignacio Ellacuría, autor “fundamental” de la Teología de la Liberación. Ellacuría, profesor de la misma institución de enseñanza, fue asesinado por militares salvadoreños en noviembre 1989. Fragmenta, editorial especializada en libros sobre religión, lamentó en un comunicado el veto.

“En 2011, debía presentar el libro Otra teología es posible, de la editorial catalana Herder. Pero el acto no se suspendió, porque buscamos otro sitio”, recuerda el teólogo. Lo realizaron en un local cercano, a 50 metros de distancia.

Un año más tarde, otro acto suyo “con motivo del 50 aniversario del Concilio Vaticano II” fue vetado también en Sant Medir. “El arzobispo [Lluís] Martínez Sistach dio la orden de prohibirlo. Quería hablar del Concilio como una utopía, como una corta primavera seguida por el largo invierno de los papados de Benedicto XVI y Juan Pablo II”, explicaba el catedrático de Teología, quien aseguraba que quería “promover el espíritu renovador de Vaticano II, pero no quedarse en él” e ir más allá en su impulso de reforma de la Iglesia católica. Lo realizaron en otro local de la archidiócesis, en la vecina calle de Onzinelles. El mismo emplazamiento en el que Tamayo hablará hoy de Ia obra sobre Ignacio Ellacuría, en respuesta al veto del organismo eclesiástico. La hora de la charla se mantiene.

Los tres vetos a charlas de Tamayo en la parroquia de Sant Medir se suman a dos más en Madrid en 2011. ¿Por qué se ha impedido la celebración de sus conferencias? El teólogo prefiere no tocar esta cuestión, y hace hincapié en la incongruencia de evitar que se hable de un representante de la Teología de la Liberación como Ellacuría en un momento de apertura de la Iglesia católica. “Lo que más sorprende es que lo prohíba ahora, en un clima de superación de los anatemas y en un papado que promueve la atención a los pobres”, asegura.

El catedrático celebrará su charla en un edificio vecino a la parroquia de Sant Medir

Sin embargo, en el caso de la charla de hoy, el teólogo apunta a la presión de la organización de Germinans Germinabit, organización que califica de “extrema derecha católica”. La entidad publicó el martes una nota en su blog lamentando la presentación del libro Ignacio Ellacuría, Utopía y Teoría crítica: “Ellos expresaron su indignación porque un teólogo vetado por la Congregación de la Fe, [organismo del Vaticano encargado de preservar la doctrina de la Iglesia Católica], iba a realizar un acto en un edificio propiedad del Arzobispado. Sistach se dejó llevar por la presión de esta organización”.

El teólogo también aduce a las discrepancias entre el impulso reformista del papa Francisco y a la jerarquía eclesiástica, así como al carácter del arzobispo Sistach, al que considera “alérgico” a las tesis de la Teología de la Liberación, que promueve la interculturalidad, el pluralismo religioso y el feminismo. “Este cardenal es muy alérgico a las tres cosas. Se encuentra encerrado en una cultura, no se abre a las otras religiones, y da a la mujer un papel de servicio”.

Es la tercera vez que el Arzobispado de Barcelona veta una conferencia de Tamayo

Tamayo califica a Ellacuría como “una figura intelectual de muchas dimensiones”, que contribuyó al desarrollo de la Teología de la Liberación. “Con su método quería desligar los conceptos, filosofías y teologías de las ideas y las ideologías, para que no sirvieran al poder”, explica.

El catedrático de Teología se confiesa “muy tranquilo”, pese a la prohibición. Aseguró, camino de una conferencia en la noche de ayer en la casa América de Barcelona sobre la obra de monseñor Romero, arzobispo del Salvador que se significó en la defensa de los derechos de los pobres y que fue asesinado por la extrema derecha de aquel país, que la Iglesia católica “promueve el pensamiento único cuando hay situaciones de conflicto”: “Buena parte de los obispos españoles y el cardenal de Barcelona están haciendo el cambio [del papa Francisco] por obediencia, no porque lo deseen”.