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Barcelona se integra en la futura Agencia Tributaria Catalana

Trias se suma al organismo que aspira a gestionar todos los impuestos

Artur Mas, presidente de la Generalitat, junto al alcalde Trias y el consejero de Economía Andreu Mas-Colell.
Artur Mas, presidente de la Generalitat, junto al alcalde Trias y el consejero de Economía Andreu Mas-Colell.

La Agencia Tributaria de Cataluña, el embrión del ente que aspira a recaudar y gestionar todos los impuestos de los ciudadanos catalanes, integró ayer en su organigrama, en una decisión cargada de simbología, al Ayuntamiento de Barcelona. El alcalde, Xavier Trias, y el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, firmaron un convenio para afianzar el organismo que hasta ahora formaban la Generalitat y las cuatro Diputaciones catalanas. Tras la incorporación de Barcelona, la red Tributs de Catalunya cuenta ahora con 92 oficinas y su función es la de actuar como ventanilla única en los tributos de ámbito local y los cedidos por el Estado.

El objetivo del plan es mejorar la prestación fiscal, simplificar la gestión administrativa y ahondar en la lucha del fraude. Artur Mas, que presidió la firma del convenio en el Palau de la Generalitat, recordó que uno de los objetivos de la legislatura era la de crear esta agencia concebida como el futuro ente de un Estado independiente. "El hecho de que no tengamos estructuras de un Estado propio no quiere decir que no debamos ir configurándolo", afirmó el presidente catalán, que admitió que uno de los mayores errores cometidos en Cataluña desde que se reinstauró la democracia fue el de no haber priorizado la cuestión tributaria. "Dependemos de un Estado que no nos ha tratado bien y que no nos trata bien", señaló. Trias remachó: "Necesitamos las mismas herramientas que las naciones de pleno derecho para desarrollar políticas sociales".

Las cuatro Diputaciones y la Generalitat forman también la red

La Agencia Tributaria catalana, cuya creación está contemplada en el Estatuto, incorporó a las cuatro Diputaciones en septiembre de 2012, justo después de la celebración de la primera Diada multitudinaria y la víspera de la reunión en la que Mas reclamó sin éxito a Mariano Rajoy en La Moncloa el pacto fiscal.

La Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, gobernados ambas por CiU, mantienen una excelente relación cristalizada con el acuerdo. "Barcelona es una pieza clave", señaló el presidente catalán. Esquerra interpretó la firma del convenio como un paso más pero lamenta desde hace tiempo que el Ejecutivo catalán actúe con excesiva lentitud en la puesta en marcha de la agencia. Pere Aragonés, diputado de ERC, ya señaló hace un mes, cuando defendió la postura de su grupo ante el proyecto de Presupuestos, que estos no contuvieran ninguna partida para crear estructuras de Estado. Esquerra sostiene que el organismo está en una situación embrionaria y que el Gobierno de Mas incumplió su plan de presentar en el Parlament el primer semestre del año pasado una ley para reordenar todo el sector fiscal y de prepararlo para el caso de una Cataluña independiente. El proyecto se presentó en la Cámara en noviembre y está en trámite parlamentario.