Metro de Madrid tuvo unas pérdidas superiores a 218 millones en 2013

La empresa pública tenía previstos unos números rojos de 98,6 millones

Los viajeros del suburbano bajaron más del 7% ese ejercicio

Un convoy del metro pasa por la estación de Nuevos Ministerios en enero de 2013. Álvaro García / Reuters-Live

Metro de Madrid tuvo unas pérdidas de 218,8 millones de euros en 2013, lo que multiplica casi por tres los 81,6 millones en números rojos con los que cerró el ejercicio anterior. El resultado, el peor de los últimos cinco ejercicios según ha podido constatar este diario, eleva el déficit acumulado desde 2009 a 403 millones —para 2014 se estima un balance negativo de 9,1 millones y para 2015 se esperan pérdidas de 10,4 millones—, y coincide con la cifra más baja de usuarios desde 2001. El año pasado hubo 557,89 millones de viajes frente a los 604,12 millones del curso anterior, lo que equivale a un descenso del 7,26%. Para encontrar un número de trayectos inferior en el suburbano hay que remontarse a los 543,02 millones de viajes hace 13 años.

“En 2013 hubo menos viajeros de los que se previeron y además hubo que dotar un gasto extraordinario de más de 70 millones para el ERE voluntario”, justifican en la Consejería de Transportes, Infraestructuras y Vivienda, cuyo máximo responsable es Pablo Cavero desde finales de enero de 2012. La Comunidad destaca que en este ejercicio la tendencia negativa se ha frenado y la demanda se está incrementando. Loreto Ruiz de Alda, portavoz de transportes de UPyD en la Asamblea de Madrid, apunta: “Para adecuar la frecuencia a la demanda resulta que la oferta la han bajado un 11,4%. Así, lo que consiguen es que la gente renuncie a seguir utilizando el servicio público”.

La demanda mensual media de Metro de Madrid se situó el pasado ejercicio en 46,5 millones de viajes, con los meses de abril y octubre como los de mayor demanda (51,97 y 52,89 millones, respectivamente) y con agosto como el de menor actividad (28,26 millones). El 20 de diciembre fue el día de máxima demanda, con 2.152.558 viajes, y Navidad el menos concurrido, con 454.729 trayectos.

“Actualmente, las cifras de viajeros ya están creciendo cada mes entre un 3% y un 4%”, insisten desde el Ejecutivo de Ignacio González (PP), donde resaltan que Metro ha podido asumir las pérdidas de 2013 “con recursos propios” y “además congelar” las tarifas del transporte público en 2014 y 2015, un gesto sin precedentes desde 1985. Lo que la Comunidad obvia es que en 2012 aprobó dos incrementos de la tarifa en apenas cuatro meses. En la primera, en mayo de ese año, los precios se dispararon un 11%. Cuatro meses después, la tarifa se incrementó otro 2% de media tras la revisión estatal del IVA. Y no solo eso: un año más tarde el Consorcio Regional de Transportes dio el visto bueno a un incremento medio del 4,6% del precio de los abonos mensuales. Justo los que emplean el 65% de los usuarios (el 24% opta por los metrobús de 10 viajes y el 7% por los billetes sencillos).

“La diferencia entre las cuentas reales y las presupuestadas es brutal”, critica UPyD

“El problema de raíz es la diferencia brutal entre las cuentas reales y las presupuestadas”, critica Ruiz de Alda, que lamenta que las cuentas de Metro —con un presupuesto en 2013 de 971 millones— no estén disponibles hasta que se ha cumplido prácticamente un año del cierre del ejercicio. El ejemplo más contundente de la escasa validez de las previsiones con las que se llega a realizar el presupuesto del suburbano es que la Comunidad calculó en 836,6 millones el importe neto de la cifra de negocio, luego lo estimó en 763,8 millones y finalmente fue de 703 millones. Es decir, que se ingresaron 133 millones menos por este concepto (15,8% menos). “No puede ser que exista una diferencia tan grande entre lo previsto y lo real”, remata la parlamentaria de UPyD. “La diferencia de lo presupuestado con lo finalmente ejecutado obedece al número de viajeros, y lo que sucedió es que se presupuestó un incremento de viajeros que no solo no fue así, sino que cayeron un 7,26%”, reconoce el Gobierno regional.

La Comunidad también justifica las pérdidas por el ERE que ha afectado a casi un millar de los empleados de Metro. Si a finales de 2013 la plantilla estaba formada por 7.517 personas, un año más tarde eran 6.797. La previsión para el cierre de 2015 es que haya 6.641 empleados. “Estamos hablando de un año extraordinario, ya que el ERE, aunque se firmó en 2014, había que dotarlo como gasto cuando se previó”, observan en el Ejecutivo madrileño, que sin embargo estimó las pérdidas para ese ejercicio en 98,6 millones. Una cifra muy por debajo de los 218,8 millones de menos finales. “Las cuentas de 2013 tienen el impacto del ERE, de entre 70 y 80 millones”, reconoce Ruiz de Alda, “pero aun así, descontando semejante cantidad, las pérdidas superarían los 140 millones. No es suficiente justificación”.

Metro acumula desde 2009 un déficit de 403 millones

Es más, aparentemente el ERE no ha supuesto un ahorro en la partida de personal, a la que en 2013 se destinaron 367 millones. En 2014 fueron 20 millones menos, mientras que para 2015 hay presupuestados 351,5 millones. La edad media de la plantilla de Metro es de 45 años, con una antigüedad en la empresa de 19,73 años. El 75,6% son hombres y el 24,4 mujeres.

Los sindicatos y la dirección de Metro firmaron en noviembre de 2013 un preacuerdo para el nuevo convenio colectivo (hasta 2015), que contemplaba hasta 673 bajas voluntarias de los profesionales de 58 o más años —de los 589 trabajadores adheridos al ERE, 577 superaban esa edad (86,38%)— y la congelación de sueldos en 2013 y 2014. Aunque no está previsto, en caso de haber beneficios en 2015 los salarios mejorarían un 0,6% ligado a la implantación de medidas organizativas y de productividad, “siempre y cuando la empresa obtenga beneficios” y la Ley de Presupuestos de la Comunidad “lo permita”, insiste la empresa. A cambio, Metro se comprometía a no presentar más ERE mientras el convenio estuviera vigente. Durante ese periodo tampoco se realizarían nuevas contrataciones.

La Comunidad justifica que parte del desfase se debe a un ERE

Pese al empeoramiento del servicio, el parque disponible a 31 de diciembre de 2013 era de 2.394 coches, 91 más que un año antes. La edad media de los transportes era de 13 años. “Refleja los excesos de años anteriores y previsiones que no se ajustan en nada a la realidad”, sentencia Ruiz de Alda. La Comunidad replica que consiguió unos ingresos de 28 millones gracias a la venta de 73 coches al Metro de Buenos Aires. Por el servicio técnico obtuvo otros 4,6 millones. Por otra parte, a principios de 2013 Metro sacó a la venta sus cuatro principales solares, de 95.000 metros cuadrados de superficie. La empresa pública ha ingresado unos 120 millones con las ventas realizadas, aunque computan dentro de las cuentas de 2014.

El número de reclamaciones en términos absolutos en 2013 fue de 25.581, lo que deja un incremento del 33,59% respecto a 2012. Dicho aumento también se reflejó en el número de reclamaciones por millón de viajes, pasando de 29,33 en 2012 a 42,27 en 2013. Esto es, un incremento del 44,11%, porcentaje acentuado por el descenso de la demanda.

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