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El Ejecutivo regional rebajará un 5% los tributos a los bingos

La Comunidad ya suavizó la fiscalidad al sector del juego en la legislación de 2013

El Gobierno regional rebajará un 5% los tributos a los bingos, según recoge la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas de 2015, conocida también como Ley de Acompañamiento o ley escoba por la variada normativa que suele incluir al final de cada ejercicio. “Hemos reducido el gravamen porque era una demanda del sector y hemos entendido que es una medida favorable para la mejora de la actividad económica”, argumentan en la Comunidad.

La fiscalidad en materia de juego se reducirá del 45% al 40% en el caso del tipo aplicable a bingos, bingos interconectados y bingos simultáneos. Para el bingo electrónico, la revisión a la baja será del 20%, cinco puntos menos que la tarifa vigente. La recaudación tributaria obtenida por los juegos de azar está estimada en cinco millones de euros en el caso del bingo y del bingo simultáneo. Otros 0,2 millones se obtendrían del bingo electrónico. En el caso de los casinos, los ingresos que suponen a las arcas regionales ascienden a 4,25 millones.

La Ley de Acompañamiento del ejercicio de 2013 ya incluyó una disminución de los tributos que se aplicaban al sector del juego. Para contentar a los casinos existentes por entonces (Aranjuez y Torrelodones), con el proyecto fallido de Eurovegas en ciernes, la Asamblea de Madrid aprobó —el PP tiene mayoría absoluta con 72 de los 129 diputados regionales, frente a los 36 del PSOE, 13 de IU y 8 de UPyD— que se beneficiaran de un tipo único del 10% en el impuesto sobre los ingresos procedentes del juego frente al 45% máximo que existía una vez que Eurovegas abriese.

Al final no fue así, y el proyecto de Sheldon Adelson no cobró forma. La Comunidad buscaba apaciguar con esa medida al sector del juego regional, inquieto ante el desembarco de varios casinos más en la región. “Adelson jamás hubiese venido a Madrid con un tipo tan elevado”, señalaba entonces José María Paredes, portavoz del casino de Torrelodones. Los casinos reclamaban “de manera inmediata y sin condicionantes” unos tributos del 10% “para coger músculo” antes de la irrupción de Eurovegas.

Como el megacomplejo de juego y ocio se quedó en nada, el régimen fiscal se mantuvo en una horquilla entre el 15% de los bingos presenciales, el 30% del bingo electrónico (aplicado en la Ley de Acompañamiento de 2012) y el tipo máximo del 45%.