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La autoedición aumenta su presencia en la Feria de Durango

16 propuestas estrenan un espacio dentro del recinto de Landako

El público abarrota eset sábado el recinto de la Feria de Durango.
El público abarrota eset sábado el recinto de la Feria de Durango. EFE

Los autores que editan sus obras, sin intermediarios, han compartido con las firmas del mundo de la música y el libro vascos la Feria de Durango sin problemas. “Autoedición no significa menos profesionalidad”, subraya la presidenta de Gerediaga Elkatea, organizadora de la feria, Nerea Mujika. Así es en especial en la música. Los grupos Zea Mays, Gatibu, Berri Txarrak, el pianista y compositor Juan Karlos Irizar o los especialistas en el público infantil Kiliklon son ejemplos de autoeditores que presentan su obra en Durango. Pero en la edición de 2014, que se inauguró el pasado viernes y se clausurará mañana, la autoedición ha ganado protagonismo: 16 proyectos estrenan un espacio en el que por vez primera se presentan al público de forma diferenciada de los otros 132 participantes entre editoriales, discográficas, distribuidoras e instituciones que instalan sus puestos en el pabellón Landako.

La Autoekoizleen Plaza reúne a los 16 proyectos de autoedición. Son mayoría los que publican libros (once), frente a los cinco que sacan adelante sus grabaciones musicales.

Mikel Álvarez estaba ayer feliz con la acogida de su novela Finlandia. En una mañana había vendido 10 ejemplares, a nueve euros cada uno. Álvarez es un ejemplo de autor fuera del gran circuito comercial que ha decidido publicar las dos primeras entregas de una suerte de historia iniciática en la que se entrelaza el viaje a Islandia de un chico vasco de 28 años y su vida anterior. “La autoedición me permite total libertad, trabajar a mi ritmo, sin presión”, dice.

Autoeditarse no significa falta de profesionalidad”, dice Nerea Mujika, de Gerediaga Elkartea

El primer paso de Álvarez en busca de lectores fue su blog The Indezents, que cultiva desde hace ocho años. “Es un instrumento muy democrático”, destaca. También Markos Gimeno ha probado con un blog (Zarorajasoa) antes de publicar en papel sus palíndromos (frases que se leen igual hacia adelante que hacia atrás). El libro que vende en Durango recopila el trabajo de dos años y ha conseguido el dinero para imprimirlo gracias al crowdfunding (financiación colectiva). Sus lectores — familiares y amigos en su mayoría, reconoce — apostaron por el proyecto y consiguió reunir los 3.300 euros que necesitaba para sacarlo adelante. “El objetivo de la feria no es vender sino dejarme ver”, explica. “Autoeditarse es divertido y diferente”.

El aumento de la presencia de la autoedición junto con la apertura de la Gogoetaren Plaza (plaza para la Reflexión), un punto de encuentro para el debate de asuntos como la elección del idioma, el apoyo económico o la transmisión cultural, han sido las novedades de la Feria de Durango 2014. Las 150 actividades culturales del programa siguen el modelo de renovación que se impulsó el pasado año para que sean más importantes en la feria los conciertos, el cine, el teatro, las charlas o los juegos que la venta de libros y discos.

La Feria de Durango entrega todos los años el premio Argizaiola una persona destacada por sus aportaciones a la cultura vasca. Este sábado lo recibió la antropóloga Anuntxi Arana. Este año, además, la propia feria recibe un homenaje. Lo hará este domingo la Korrika. “La base de la Korrika y la Durangoko Azoka es la misma: trabajo en equipo para crecer", explica el responsable de la XIX Korrika, Asier Amondo. “Ahora premiamos una trayectoria en la que ha pasado de una feria del libro a una gran feria cultural del euskera”.