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La Generalitat clausura el vertedero de Vacamorta

La empresa asegura que puede continuar con su actividad

Los vecinos de Cruïlles creyeron que las polémicas idas y venidas sobre el vertedero de Vacamorta, una batalla iniciada hace 14 años, estaba llegando a su fin. El consejero de Territorio y Sostenibilidad, Santi Vila, ha firmado esta mañana el documento que prohíbe la entrada de residuos en el recinto. Pero la empresa Recuperació de Pedreres S.L, firma responsable de la actividad del vertedero, declara no haber sido notificada del cierre y tener “todo en orden” para continuar con su trabajo. “Si lunes el vertedero continua abierto, veremos qué acciones podemos hacer para generar presión y que se cumpla el compromiso”, aseguró Mercè Girona, integrante de El Centro de Ecología y Proyectos Alternativos (CEPA).

Gustavo Buesa, presidente de la entidad, ha manifestado no tener constancia de que la clausura sea efectiva: “No hemos recibido ningún comunicado en el que se nos informe que debemos cerrar”. En caso de que la orden llegase, el empresario adelantó que consultarán a sus abogados para proceder como les convenga. “Haremos una reunión con el Consejo de Administración para entender con qué argumentos jurídicos nos están cerrando y también posiblemente reclamar por daños y perjuicios si la gravedad lo requiere”. Buesa ha confesado que, desde que empezó todo este problema, la Generalitat no les ha comunicado “absolutamente nada” de lo que ocurría, y que han podido seguir el conflicto gracias a la prensa. “Nosotros somos gente seria, tenemos una empresa que funciona con una licencia legalizada y en vigor. Hicimos una inversión importantísima en este vertedero y tenemos todo en orden para continuar con nuestro trabajo”, ha replicado el empresario.

El febrero pasado, El Tribunal Supremo declaró ilegal el recinto por vulnerar el planeamiento urbanístico. Esta sentencia reafirmó las dos anteriores, dictadas en 2006 y 2011, todas favorables a la plataforma anti-vertedero. Pero el departamento de Territorio y Sostenibilidad dilató el asunto después de atribuir que Vacamorta disponía de una nueva licencia ambiental y de un plan urbanístico que blindaba el lugar. Desde entonces, el vertedero continuó su funcionamiento normal, hasta que, la semana pasada, el alto tribunal catalán negó que esos documentos resolviesen el problema de fondo y ordenó que la sentencia se cumpla punto por punto. “Aquello fue una nueva excusa de la Generalitat para mantener abierto el recinto un tiempo más. Por suerte el Tribunal ha mantenido firme su postura”, dijo Montse Tena, integrante de la plataforma PAAC.

El vertedero debe quedar  vacío y restaurarse hasta adquirir las mismas condiciones que poseía antes de que se depositasen más de dos millones de toneladas de basura

La orden de cierre firmada esta mañana, no implica el cese inmediato de actividad. “Hay que notificar a los productores que el vertedero dejará de funcionar. Sucede que algunos depósitos ya están programados. Paulatinamente, irán entrando cada vez menos residuos hasta que, en un tiempo, se finalice el cierre del todo”, han informado fuentes del departamento. Este matiz no conforma a los vecinos afectados. “Cerrar significa cerrar, no dejar medianamente abierto. El cierre debe hacerse de forma inmediata y por completo, tal como dice la sentencia”, ha retrucado Girona. Según adelantó la ecologista, si la clausura no se realiza como lo indica el fallo judicial, el lunes tomarán medidas al respecto.

El cierre es el primer punto a cumplir, pero no el único. El vertedero debe quedar totalmente vacío y restaurarse hasta adquirir las mismas condiciones que poseía antes de que se depositasen más de dos millones de toneladas de basura. Territorio aún no ha informado de qué manera vaciará el depósito y a dónde irán a parar todos los residuos. De cara a esta gestión, la CEPA, la PAAC y el Ayuntamiento de Cruïlles proponen crear una comisión de trabajo conjunta con la Generalitat con el fin de proponer líneas de acción y controlar las tareas que se allí se realicen. Según comentó Girona, Santi Vila aceptó tener una reunión antes finalizar el año para organizar la remodelación exigida. “No bajaremos los brazos hasta asegurarnos de que el vertedero está completamente vacío y en vías de restauración”, ha puntualizado Tena.

La cantidad de residuos industriales actuales es altamente significativa y suponen un volumen de lixiviados y de emisiones de biogás a tener en cuenta para el traslado.