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El alcalde de Alhaurín regresa al cargo tras cumplir su condena

Juan Martín Serón dice que su vuelta es “una victoria de la democracia”

El regidor se muestra “decepcionado” con el PP

El regidor acompañado por sus concejales tras cumplir la condena. Ampliar foto
El regidor acompañado por sus concejales tras cumplir la condena.

El alcalde de Alhaurín El Grande (Málaga), Juan Martín Serón, se reincorporó este lunes a primera hora a su despacho después de cumplir el año de suspensión para cargo público al que fue condenado por corrupción. El regidor recupera la vara de mando fuera del paraguas del Partido Popular, del que se han dado de baja todos los concejales de su equipo de gobierno tras el ultimátum de las direcciones provincial y regional para que retiraran su apoyo tanto a Martín Serón como a su concejal de Urbanismo, Gregorio Guerra, también condenado. Las órdenes de los dirigentes populares, que suponen un giro de 180 grados tras años de tibieza con los protagonistas del conocido como caso Troya, cayeron en saco roto y el PP se queda sin representación en este municipio de interior de algo más de 24.000 habitantes.

Tanto Martín Serón como Guerra fueron condenados en firme por el Tribunal Supremo por exigir 122.000 euros a un promotor a cambio de una licencia de obras. Su delito de cohecho pasivo impropio fue penado con un año de suspensión, una figura distinta a la inhabilitación que permite recuperar el puesto si la condena se cumple dentro del mandato de elección. Esta situación es la que ha permitido al alcalde regresar a su sillón y la que se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para el PP.

El regidor compareció a media mañana en bloque junto a sus 12 concejales (incluido Guerra) para volver a repetir el discurso que ha mantenido en los últimos ocho años: la “injusticia” que asegura que se ha cometido con él. Martín Serón dijo, incluso, que en el caso Troya no existe corrupción, que así lo demuestra el apoyo de sus vecinos y quiso dar este capítulo por cerrado. Tachó su vuelta como “una victoria de la democracia” y repitió en varias ocasiones el término “infamia” para justificar las acusaciones contra él. Ahora gobernará como independiente y aseguró que no será candidato en las próximas elecciones municipales de 2015. A no ser que se produzca “una hecatombe”, precisó.

Sí tiene intención de presentarse Antonia Ledesma, alcaldesa en funciones en Alhaurín El Grande durante este último año y fuera ya del PP por apoyar contra viento y marea a su jefe. Ha sido diputada de Educación y Juventud del gobierno popular de la Diputación de Málaga y ahora mantendrá su cargo como diputada no adscrita. La fórmula para concurrir a las urnas es lo que aún no está claro. “Eso es algo que se verá en los próximos meses”, apuntó Martín Serón en su nombre, aunque un mensaje similar lanzó la propia Ledesma el pasado viernes, el mismo día que la junta provincial del PP de Málaga, que lidera Elías Bendodo, aprobó la creación de una gestora para reorganizar el partido en este municipio.

Martín Serón se mostró “decepcionado” con la postura adoptada por el que ha sido su partido (se dio de baja como militante cuando la sentencia fue firme). Con el PP renovó su mayoría absoluta en Alhaurín El Grande en los comicios de 2011 a pesar de que ya estaba imputado por cohecho y a punto de sentarse en el banquillo de los acusados. Según dijo este lunes, pensó que su vuelta se produciría con la cobertura de sus excompañeros, sin “aspavientos”, pero con su respaldo. Todo cambió, dijo, en el último mes o dos meses, de forma más intensa en los últimos días, y achacó ese cambio de criterio a los casos de corrupción destapados en las últimas semanas que salpican a los populares, como la operación Púnica. Criticó las “distintas varas de medir” de este partido y argumentó que la posición actual ha sido “de cara a la galería”.

Juan Martín Serón ha regresado a su puesto de alcalde como se fue, presentándose como una víctima, y dentro de su intento de desvincular el caso Troya de la corrupción llegó a calificarlo como “un golpe” al municipalismo.