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El sexo de los ángeles

Lukas Bärfuss y Aitana Galán dan un espectáculo espléndido sobre el despertar sexual de una joven con funciones cognitivas mermadas

Un momento de 'Las neurosis sexuales de nuestros padres'

Una comedia vitriólica sobre el despertar sexual de Dora, moza con las funciones cognitivas mermadas y con trastornos conductuales, cuya espontaneidad, desaparecida desde muy niña bajo la acción del arsenal de psicofármacos que tan pingues beneficios proporciona a ciertas multinacionales, reaparece el día en que su madre y un médico humanista deciden retirarle la medicación.

Lukas Bärfuss (Thun, Suiza, 1971), su autor, tiene una sana tendencia muy acusada a abordar por derecho asuntos ante los que los que la sociedad tiende a escurrir el bulto. Lo descubrimos la temporada pasada en Málaga, comedia más incisiva imposible sobre la responsabilidad moral de los progenitores en la crianza de sus vástagos, y lo redescubrimos ahora, de nuevo gracias a Aitana Galán, directora que lleva el espectáculo con pulso envidiable: aunque empieza a medio gas y con exceso de psicología en el tratamiento de algunos personajes, acaba proporcionando una experiencia polifónica, notablemente más rica e intensa que la lectura del texto.

En Las neurosis sexuales de nuestros padres, Bärfuss dibuja con viveza enorme el carácter permeable de Dora y el del coro de personajes variopintos que la rodea, en 35 escenas cuya concisión, agilidad y patetismo entreverado de comicidad son comparables a los de Woyzeck, la candidez de cuyo protagonista es prima hermana de la suya. La escena en la cual el doctor la instruye en cuestiones copulativas es un homenaje, consciente o no, a aquella escena simétrica en la que otro galeno lee la cartilla al protagonista de la obra más conocida de Büchner.

Entre los personajes, afinados progresivamente, destacan ese médico desbordante y logorreico pero honesto a carta cabal, cuya humanísima extensión Fernando Romo abarca plenamente, y la desorientada, desinhibida, tierna e imprevisible Dora de la pequeña pero enorme Carolina Lapausa. Sorprendente también, la relativización y la defensa numantina que Vicente Colomar hace de su moralmente deplorable personaje, para darle cuerpo y hacerlo más digerible.

LAS NEUROSIS SEXUALES DE NUESTROS PADRES. Autor: Lukas Bärfuss. Traducción: Luis García-Araus y Paula Sánchez de Muniaiz. Dirección: Aitana Galán. Sala Cuarta Pared. Hasta el 2 de noviembre.